Tanda de fotos de fecha 24.08.2014
Bonita acuarela de la obra en conjunto. De la web Escalas en la Ciudad.
Puede que se reconstruyera sobre la base o con materiales de un puente romano; existen restos de una pila adyacente al arco apuntado cuya composición del hormigón recuerda cimentaciones con pucelana romana. Su estampa actual es puramente románica o medieval con un tablero quebrado, alomado en el sector central, con arcos de variadas luces y formas, torreones de defensa y pontazgo y materiales de obra y sillares de diversas fábricas.
Las primeras referencias a él proceden del año 1075 y se le cita en documentos notariales del año 1284; las múltiples avenidas producidas a lo largo de los siglos dañaron su estructura y hay constancia de intervenciones de diversa importancias en los años 1315 y 1321. En 1395 se incorporan las torres almenadas; otras rehabilitaciones datan de los años 1421 y 1433. En 1680 debió sufrir una importante modificación pues existe una piedra heráldica con esa fecha en el pilar central. También se retocó en los años 1669, 1771 y 1790. Hacia el año 1880 se retiraron las torres para permitir el paso de vehículos pesados. En 1917 y según proyecto académico del joven arquitecto modernista Josep Danés i Torrás se reconstruyen las torres manteniendo la impronta del viejo puente medieval. Finalizando la Guerra Civil, en 1939 el ejercito republicano procede a la voladura de dos arcos del puente y así permaneció hasta 1963 en que lo restaura -al igual que otros muchos- la Dirección General de Arquitectura, según proyecto y dirección del arquitecto y urbanista Francisco Pons-Sorolla Arnau.
Características de la obra: El puente, de una longitud total de 135 metros, consta de ocho bóvedas desiguales y se organiza en torno a una gran pila-estribo donde se produce el quiebro principal, con tres arcos a la izquierda dotados de arquillos sobre las dos pilas, que terminan en una torre cuadrada colocada en las mismas murallas de la ciudad, donde se ubicaba el cobro del pontazgo. En la otra alineación existe un arco de menor luz seguido de una torre hexagonal que estriba al arco de mayor luz del puente al que le siguen otros dos que lo prolongan hasta la margen derecha. La rasante de la alineación izquierda es horizontal, mientras que la otra se apunta ligeramente sobre la bóveda grande y desciende luego hacia la orilla más baja de la margen derecha. La torre hexagonal se integra con las caras triangulares de los tajamares anterior y posterior y presenta una bóveda pasante alineada con el eje.
Más información en revista del Ministerio de Fomento, número 531 de fecha
julio-agosto del año 2004 titulado "33 puentes singulares de España",
con artículo de María del Mar Merino en páginas 14 a 17 en lo concerniente a
nuestro puente. Esta obra se trata con cierto detalle en el libro titulado
"Puentes de España. Tránsitos de culturas", editado por Lunwerg en el
año 2009, coordinado por Santiago Hernández Fernández y texto para nuestro
puente de Manuel Novoa Rodríguez con ficha número 16.