miércoles, 11 de mayo de 2016

PUENTE DEL EMBALSE DE LA PEÑA-Huesca

PUENTE METÁLICO DEL EMBALSE DE LA PEÑA. 

Santa María de la Peña-La Peña Estación.HU

A-132 PK 45

La difícil y larga carretera nacional N-240 une las ciudades de Tarragona y Bilbao en un trayecto diagonal sobre la península en su tercio NE que sirvió para conectar el Mar Mediterráneo con el Cantábrico, permitiendo un importante desarrollo económico, especialmente por el tránsito de mercancías, entre ambas zonas. Tiene una longitud de 550 kilómetros y circula serpenteando por los valles y la cadena montañosa catalana para seguir por el Pre-Pirineo y los macizos vascos para acabar en el puerto de Bilbao. Se considera la novena carretera nacional más larga de España.

Se trata de una calzada que ha sufrido importantes modificaciones en su trazado. Yo la he recorrido por sectores en variados viajes con el camión, pero un día decidí estudiarla con más detenimiento para adivinar su antiguo trazado. Así, desde Huesca y unida a la nacional N-330 ahora discurre hacia el N buscando las poblaciones de Sabiñánigo y Jaca para seguir en dirección W hacia Pamplona por el embalse de Yesa. No obstante, el primitivo recorrido de esta vía era por el N-NW de Huesca, acortando aproximadamente una veintena de kilómetros aunque con un trazado más tortuoso. Actualmente tiene la denominación A-132 de calzada autonómica aragonesa aunque todavía subsisten muchos mojones de hormigón repintados con la nueva denominación pero como la matrícula vieja es en bajo-relieve, se pueden leer los guarismos y letras correspondientes a N-240 y el punto kilométrico. Como estaba estudiando la vía para unos artículos, opte por circular por la vieja nacional (la nueva y ya no tan nueva que acomete la subida del Puerto de Monrepós, con cota en 1.262 metros también es una carretera espectacular) que se dirige hacia  Ayerbe y se junta al río Gállego con el que recorre muchos kilómetros. Se vuelve a unir a la N-240 en Puente la Reina de Jaca siguiendo la cuenca del río Aragón.

Este recorrido por las comarcas de La Hoya de Huesca y la Jacetania que sigue la carretera A-132 me llevaba al famoso Embalse de La Peña. Tras cruzar varios túneles de esos que se excavaban a pelo sobre roca caliza y yesífera aparece una imponente masa de agua azulada, bellísima. Este pantano dispone de dos presas pues afecta a dos corrientes, la del río Gállego y la de su afluente el río Asabón. Debió de ser en su momento uno de los proyectos de presa más importantes que se acometían en nuestro suelo hispano. Las obras se iniciaron en 1.904 y no se acabó todo hasta el año 1.913. Este ambicioso proyecto fue dirigido por el ingeniero Severino Bello Poeyusan y además de las obras propias del pantano, tuvo que proyectar unos pocos kilómetros para las variantes de la carretera -en aquellos momentos de primer orden pues era la carretera de Francia por Aragón-  así como del camino ferroviario de la línea Tardienta-Jaca ya que quedarían anegadas por el propio pantano que se construía.

Esta hoya o depresión de los ríos pirenaicos era buscada por los antiguos proyectistas de carreteras pues facilitaba su trazado. Así, además de la calzada nacional, discurrían otros caminos secundarios; de hecho, el impresionante vaso de este pantano se ha tragado -al menos- tres puentes de variada tipología: un viejo puente medieval de un solo vano, visible en las fotografías que se hicieron al construir nuestro puente metálico ya que se encuentra allí mismo y hoy prácticamente cubierto por lodos. Un segundo puente medieval aunque de probable origen romano, llamado de Triste o de Cacaviello pues estaba ubicado en un núcleo medieval así llamado que con el tiempo  se re-denominó La Peña en el cauce del río Asabón y del que existen testimonios escritos de época de Ramiro I rey de Aragón entre los años 1.035 y 1.063. Éste dispone de 4 vanos en arcos de medio punto y aún se mantiene en pie aunque con el tablero muy deteriorado, tapado por lodos y rara vez visible. Por último, existe un puente moderno, de finales del siglo XIX que salvaba el cauce del río Asabón y pertenecía a la carretera de primer orden Zaragoza-Francia. Es un puente mixto soberbio de hormigón revestido en piedra con buenos sillares y mampuestos con tres perfectos y amplios arcos de medio punto. De estas tres obras he conseguido alguna instantánea y no dejo de pensar (así se hacía en algunos casos) en el por qué no se decidió trasladar el puente de Cacaviello a un lugar fuera del pantano donde pudiéramos seguir contemplando esta joya. Lo cierto es que el presupuesto de aquella obra faraónica fue alto, aproximándose a los 7 millones de pesetas, de los cuales, sólo en acciones para desviar carreteras y caminos de hierro se gastaron casi 1,7 millones de pesetas. En los 9 años que duraron las obras, los responsables, ya técnicos o políticos, tuvieron tiempo para pensárselo y gastando unas pocas pesetas más, desmontar el puente y llevarlo a otro sitio, o al menos, tener almacenado sus sillares para una posterior ubicación. Creo que pese al éxito del proyecto de Bello, siempre existirá -en mi opinión- ese lunar o punto negro, por abandono, por desidia o simplemente porque no se acertó a valorar lo que representa una obra histórica y monumental en la ingeniería de la época; sí, debió de rescatarse del olvido o de las aguas. Hay que tener en cuenta que no sólo lo abandonaron bajo las aguas sino que se procedió a demoler el tablero dejando el extradós de bóvedas exento, supongo que para bajar la cota. Pienso que en este asunto tanto Carlos Fernández Casado o el propio JAFO me darían la razón.

Características de la obra: Se trataba de salvar el embalse por un punto más angosto, apoyando estribos en una orilla del río Gallego, junto a la vieja carretera y el otro aprovechando un isleta de tierra firme en la otra orilla. Severino Bello proyecta un puente muy al uso de la época, de tramo recto que apoya en tres pilas de hormigón revestidas de sillares de piedra caliza averrugada y  que obtenía de una cantera cercana. Es un puente metálico de acero con viga en celosía de cuatro secciones cuyo primer tramo, más corto, es en forma de U y los restantes en cajón. Aunque con herrumbre en la mayoría de su estructura, mantiene en buen estado sus partes: perfiles y pletinas formando vigas de alma llena y nudos bien acoplados con sus platabandas, cartabones y chapas perfectamente ensamblados y cosidos con remaches de acero. Los cordones laterales se refuerzan con vigas verticales o palastros a los que se adhiere una red tupida de pletinas en celosía  así como el techo arriostrado del mismo modo con vigas que apoyan en los cordones superiores y un cruzamiento de perfiles en L dibujando cruces de San Andrés; el gálibo se aproxima a los 6 metros. La parte inferior se cubre con cuarterones de acero debidamente remachados y adosados a vigas en forma de L y sobre esta plataforma se echa la solera de hormigón y la capa asfáltica. Las luces de los vanos adintelados es de 50+62,50+50+18,75 metros y la altura desde rasante hasta arranque de pila central es de 36 metros. Los estribos son de hormigón con cubierta exterior de sillar calizo. La longitud del puente con estribos es de 200 metros y el ancho es de 4,10 metros hasta barandillas; no dispone de viales peatonales.

En el año 2.009 y debido al intenso tráfico que se sigue produciendo en esta calzada, la Diputación General de Aragón encarga al gabinete de ingenieros Imagina+ un estudio de comportamiento de la estructura ante el soporte o aguante de elevadas cargas. Esta empresa diseña un modelo matemático para determinar en cada caso -tráficos de vehículos pesados con cargas especiales- si el puente puede soportar masas máximas hasta un límite. Actualmente y como el tablero es angosto, se permite la circulación alternando el sentido, pero evitando el tránsito de más de un camión sobre el tablero y limitando la MMA a 60 toneladas o 12 toneladas por eje.

En el Heraldo de Aragón de fecha 21.04.2011 se daba la noticia del ensanchamiento de tablero y hasta del presupuesto, cifrado en 1,20 millones de euros y se dice: [...] Fuentes del departamento de Obras Públicas de la DGA explicaron que, según el proyecto elaborado, está previsto que la nueva calzada tenga una anchura de 7 metros, que incluye dos carriles de 3 metros cada uno y sendos arcenes de 0,50. De momento, no se han fijado fechas ni plazos para su ejecución [...] Bien, a día de hoy, permanece igual y espero que siga así; resulta incomprensible que en pleno siglo XXI haya mentes que piensen que se puede modificar y distorsionar una estructura civil monumental con un siglo de existencia sin advertir que pueden existir otras soluciones menos agresivas.

Para saber más: La web Mirando en la Alberca, Alto Aragón aporta información del puente, del entorno y de las obras sumergidas.
La wiki en la voz Túnel del embalse de La Peña
La web de ingeniería Imagina+  
La web Huesca Sonora 
Las características del embalse y otras referencias a esta obra en ROP (Revista de Obras Públicas) número 1821 de fecha 18.08.1910 y número 1966 de fecha 29.05.1913. 
Para conocer el trazado de la nacional N-240 y su patrimonio lineal se pueden consultar los artículos que escribí para la revista Solo Camión en los números 285 y 286 de fecha noviembre y diciembre de 2.013.

Cómo llegar: El puente se encuentra entre las aldeas de La Peña Estación, Triste y Santa María de la Peña, pertenecientes al municipio de Las Peñas de Riglos, en la comarca de La Hoya de Huesca. La carretera principal es la autonómica A-132  de Huesca a Puente la Reina de Jaca y esta obra se encuentra en el PK 45. Desde Jaca se puede tomar la provincial A-1205 en dirección S hasta Santa María de la Peña para seguir por la propia A-132 hasta el puente. Obviamente, si circulamos por esta zona, muy cerca, a unos 7 kilómetros en dirección E podemos contemplar el bello puente-viaducto de Murillo de Gállego, en esta misma carretera A-132 y junto a él, el semiderruido puente mixto neogótico que daba servicio a esta vía hasta que una potente avenida lo arruinó en 1.942. 



Vieja fotografía de la construcción del puente hacia el año 1.911



Fotografías de los años 60/70 del siglo XX


Fotografía del Heraldo de Aragón de fecha 21.04.2011 dando la noticia del proyecto de ensanche.



Fotos de fecha 20.05.2013






Tanda de fotos de fecha 10.05.2015


Fotos del cartel informativo que hay junto al viaducto de Murillo de Gállego.


Instantánea de la web Mirando en la Alberca. Alto Aragón.




Fotos de la web de ingeniería Imagena+ del año 2.009

PUENTES SUMERGIDOS EN EL PANTANO





Tres fotos del Puente de Cacaviello.



Foto de la construcción de puente de hierro; en la parte inferior se ve el viejo puente medieval



Fotos del puente de la carretera de Francia sobre el río Asabón. La segunda es de la ROP número 1181 de fecha 12.05.1898 más o menos cuando se inauguró. 


Mojón de la vieja nacional N-240 PK 250 que ahora pertenece a la A-132 PK 47 como se puede leer.

martes, 10 de mayo de 2016

PUENTE DE LOS REMEDIOS EN PONTEAREAS

PUENTE DE LOS REMEDIOS SOBRE EL RÍO TEA
PONTEAREAS-Pontevedra
N-120 PK 645,300

La mítica carretera nacional N-120 cruza más de media península de este a oeste fijando un recorrido más o menos recto entorno al paralelo 43º desde Logroño hasta Vigo cubriendo la nada despreciable cifra de 668 kilómetros. Cabalga por la sub-meseta norte castellana y el sur gallego cruzando innumerables ríos y arroyos que precisan de muchos puentes y pontones. Como en gran parte de su itinerario la traza es prácticamente el Camino de Santiago, sobre el que la actual calzada va montada durante bastantes kilómetros, nos encontramos variadas obras pontoneras antiguas como el tiempo, especialmente medievales, preciosas, dignas de admirar y fotografiar.

Cuando recorría esta vía con intención de preparar unos artículos carreteros me encontré con la villa de Ponteareas, en la provincia de Pontevedra. Es la capital de la Comarca del Condado y por lo tanto, capital del Concello homónimo, con 24 parroquias bajo su administración. En su blasón figura destacado un puente. Es un claro ejemplo de villa, ciudad o pueblo que adquiere su nombre en base a la figura de un puente. Junto al puente, el viajero para, descansa, yanta o pernocta. Los transeúntes se juntan para conseguir la seguridad que da el grupo, se crean refugios donde pasar la noche, se recupera la mansio romana que era un edificio sólido, una especie de venta, donde comer, descansar, dormir, adquirir víveres y repuestos y dar servicio a las caballerías. También se encargaban de cuidar y mantener la puente y si era menester, cobrar el pontazgo. Con el fluir de gentes se crea la ermita y se fija un punto concreto del itinerario que se va consolidando con el tiempo hasta que aparece un núcleo poblacional, una aldea o una villa. En este caso, aparece el puente, muy antiguo, quizás un paso de madera desde tiempos prerromanos, que administraban los autóctonos y que entre los siglos I a.C. y II d. C. se romaniza, se potencia, incluso puede que se construyera una obra de fábrica pues se encontraba muy cerca de la conocida Vía XVIII del Iter Antonino. Los vestigios prerromano y romanos son evidentes en la zona (Castro de Troña, Yacimiento de A Croa) así como los del pueblo suevo que ocupa estos territorios en el siglo VI. Consolidado el puente, se edifica la ermita o humilladero, en este caso, la de Los Remedios - de la que toma el nombre el puente- y con el devenir del tiempo también surge un pequeño núcleo poblacional, que aquí se llama Áreas, fusionándose ambos en el topónimo actual de Puenteáreas o Ponteareas. Algo parecido ocurre con (Pont)tevedra, (Pon)ferrada, (Pont)edeume, (Pont)ecarreira o (Ponte)albar, por citar unos pocos en el medio gallego o berciano. Si nos referimos al mundo de habla castellana, aparecen Puente Genil, Puente del Arzobispo, (Puente)nansa o Puente Castro, entre varias decenas de núcleos. En áreas de influencia catalana surgen pueblos como Pont de Suert, El Pont de Bar o Pont de Molins, entre otros. Sí, detrás del puente aparecerá frecuentemente un pueblo, una ciudad...

En este caso nuestro puente salva la dificultad que entraña el río Tea, de corto recorrido aunque con mucho caudal en épocas de lluvias; tiene una longitud de 50 kilómetros, aproximadamente, desde su nacimiento en la raya con Ourense, sobre los macizos de la Sierra do Suido y el Faro de Avión por donde se abre camino encajonado hacia el sur para seguir por los llanos arenosos de Ponteareas y acabar desembocando en el río Miño, cerca de Salvatierra do Miño.

Volviendo a esta obra, no parece que queden en el puente restos romanos, si es que los tuvo. La fábrica actual debió construirse hacia el siglo XIII con el asentamiento y dominio de la Orden del Temple. Hacia el siglo XV los Reyes Católicos consideran esta ruta como Camino Real y se dictan normas para su administración y conservación, aunque estas fueran más teóricas que reales. La villa de Ponteareas se consolida desde 1.572 en tiempos de Felipe II y Felipe III. En 1.833 se fija como perteneciente a la provincia de Pontevedra, dejando de depender de Tuy. También se cambia la denominación de Camino Real de Orense a Vigo por el de carretera de primer orden (futura nacional) de Villacastín a Vigo. Las vicisitudes de este puente y sus variadas reformas o rehabilitaciones son las lógicas y comunes en la mayoría de los puentes de nuestro territorio, deteriorados por múltiples avenidas, desprendimiento de paramentos o dovelaje, sabotajes o voladura de algún arco. 

En la localidad también es conocido como Puente Romano, Puente de San Roque o Ponte Vella.

Características de la obra: Es un puente largo cuyo tablero, incluido estribos, llega a los 78 metros. Dispone de ocho vanos, actualmente. Cuatro de ellos tienen arcos de medio punto, más o menos geométricos pues en algún sector del semicírculo han cedido por el propio peso del extradós o por deficiencias en las cerchas de arco; en alguna bóveda hay desplazamiento de hiladas en las dovelas que ocasiona un rebaje en los arcos o encogimiento de flecha. Sus luces son de 4,15+10,10+10,20+8 metros. Tres de ellos, semejantes, aunque con flechas desde claves hasta lámina de agua, diferentes ; el último, junto a cabecera izquierda, es sensiblemente menor. Como dato curioso, añadir que en este puente, en orilla derecha, se ha ido ampliando la terraza arenosa como consecuencia del meandro que se va ensanchando a lo largo de los últimos cientos de años y ha requerido una fábrica de largo muro de acompañamiento bajo tablero. Para evitar efectos presa o embalsamiento de aguas, dispone de otros cinco vanos adintelados, construidos al ancestral estilo de las primeras tajeas o alcantarillas, con amplias y pesadas losas que reposan en otras semejantes hincadas en el lecho arenoso o con hiladas sucesivas de sillares que hacen de pilas. El conjunto es una obra magna, firme, con gran fortaleza, sin escatimar la piedra granítica, utilizando sillares de gran volumen, bien escuadrados y de talla fina, colocados generalmente a hueso, muy al estilo de los canteros que trabajaron en Tuy, Mondoñedo o Lugo.

Si bien es verdad que las bóvedas ha sufrido desplazamientos, han soportados bien el peso exterior y se mantienen firmes. Las boquillas destacan porque se han levantado con una piedra de granito de tonos más claros, con más cuarzo, en las que medran mejor las colonias de líquenes de tonos blanquecinos o plateados , que efectivamente, producen  un contraste interesante. El trabajo de estas largas dovelas es inmejorable y el intradós -sin fisuras y a hueso- mantiene la impronta de su lejana construcción, reforzando el trabajo con disposición de piedras a soga y tizón. Los paramentos son obra de muy buena fábrica, con sillares bien dispuestos en hiladas horizontales, bien trabadas.  Curiosamente, los tajamares han sufrido la fuerza de las aguas y apenas quedan los arranques de dos de ellos mientras, aguas abajo, se mantienen tres fuertes espolones en cuña con hiladas en disminución de muy buena factura.

Tablero recto y perpendicular a la corriente, estrecho, a dos aguas o de lomo de asno, con potentes pretiles de lajas de granito en toda su longitud a modo de ortostatos. Actualmente la calzada mantiene las losas de granito, un tanto tapadas por un lecho de arena; en la cabecera izquierda es bien visible el enlosado de piedra plana de granito correspondiente al antiguo camino medieval. En extremos, un par de bolardos para impedir el tránsito de vehículos, quedando exclusivamente para uso peatonal o de ciclomotores.

En conjunto, la obra se mantiene en buen estado; quizás, sería deseable que se eliminaran las matas y ramaje que crece entre las juntas de los paramentos y una buena limpieza de líquenes, hongos y eflorescencias que deterioran la piedra. No he observado que existan carteles de dirección hacia este puente histórico y monumental (las señales de tráfico de fondo rosa) y tampoco existen paneles informativos sobre la obra civil que ilustren al visitante o turista que decide acercarse a contemplar este bello puente. 

Para saber más. El libro que nos aporta más información y datos de la obra es el titulado "Pontes históricas de Galicia", obra de los ingenieros Segundo Alvarado Blanco, Manuel Durán Fuentes y Carlos Nárdiz Ortíz, editado en 1991 por la Xunta de Galicia y el COICCP cuyo artículo sobre esta obra figura en las páginas 151/155 y ha sido elaborado por Segundo Alvarado. También le presta atención el ingeniero e historiador de puentes Carlos Fernández Casado que lo debió de visitar en los años 70 del siglo XX  y recoge este párrafo en su gran obra titulada "Historia del puente en España. Puentes romanos" Apéndice I Gallaecia, pág. 474. Edición CSIC, Madrid 2.008:  [...] El puente de Los Remedios sobre el río Tea en Puenteáreas tiene 4 arcos en lugar de 3, uno más pequeño que los otros tres. Tienen deformaciones debidas probablemente al asiento de los cimientos, aunque también pueden proceder de deformaciones de las cimbras pues dos de ellos parecen peraltados. Las dovelas son de una piedra más blanca que los sillares del tímpano. Tiene una capilla al fondo [...]. Las interesantes fotografías de Montero, Vidal, Díez y Rodriguez corresponden al PDF titulado "Contribución al patrimonio fotográfico de Ponteareas" coordinado por Rafael Sánchez Bargiela que publicó la Diputación Provincial de Pontevedra, Vigo 2.005. En internet menudean las sites que aportan algo de información del puente y algunas fotos destacando el blog alfesculturasymonumentos y otros varios como son viajandoconpiogaliciapuebloapueblogaliciamaxica o el de la colega lobuna Teresa la Loba que aporta instantáneas a Flickr. La Wikipedia tiene una buena entrada para conocer la historia de Puenteareas. Respecto a la calzada N-120 señalar que se trata de una carretera viejuna con un gran sector de la misma que pertenece al Camino de Santiago y que goza de un gran patrimonio histórico y lineal donde abundan los puentes verdaderamente monumentales. Esta riqueza pontonera de la nacional la reflejé en unos artículos que monté para la revista Solo Camión y que se pueden leer en los números 317,318 y 319 de julio, agosto y septiembre de 2016.

NOTA: Se incorporan algunas fotos del Puente Nuevo. Típica obra civil de principios del siglo XX construida según normativa y tipología para puentes de hormigón y arcos rebajados del Ministerio de Fomento. Se observan las diferencias, en el primer caso, con tablero más estrecho y pretiles pesados de hormigón; en los años 60/70 del siglo XX se ensancha el tablero con voladizos de viguetas de hormigón para dar mayor fluidez al paso y se sustituyen los pretiles por barandillas de hierro, reformas por demás, muy generalizadas en todas nuestras carreteras nacionales aunque ciertamente se trata de apaños que rompen la impronta y armonía de estas obras civiles de estilo decimonónico o alfonsino, muchas de ellas con más de un siglo de existencia.

Cómo llegar: Como ya he dicho, se encuentra en la carretera nacional N-120 en su PK 645,300 dirección W nada más salir de la villa de Ponteareas, cerca de Porriño y a pocos kilómetros de Vigo. Si circulamos por la autovía A-52 tomaremos la salida 294 para seguir por la local PO-403 en dirección N hasta llegar a Ponteareas, a la altura de la rotonda de la N-120 y girando a la izquierda encontraremos este monumento pontonero.

Se sigue cierto orden cronológico en el material gráfico.



Interesante imagen del puente, probablemente tomada a principios del siglo XX en la zona de la actual playa fluvial cuyo autor desconozco. La exhibe el blog de phottic.com.






Tres tomas del puente realizadas por los fotógrafos de Redondela Díez y Rodríguez correspondientes al año 1.905

                                      

Fotografía de A. Montero. Inundaciones de 1.917.




Dos fotografías de S. Vidal de las inundaciones del año 1.917




Foto de principios de los años 70 del siglo XX. Del libro de Carlos Fernández Casado.







Dibujos de alzado y planta del puente, fotografías y marcas de cantero, probablemente realizados en el año 1990 y que exhibe el libro "Pontes históricas de Galicia".


















Tanda de fotos de fecha 06.06.2014



Fotos de fecha 09.07.2015



PUENTE NUEVO


Fotografía de A. Montero de las inundaciones del año 1.917



Fotos del Puente Nuevo del equipo de Díez y Rodríguez. Principios del siglo XX


Foto de fecha 09.07.2015 desde el Puente Viejo.


Instantánea del Camino Real o Carretera de Villacastín-Vigo. Años 20 del siglo XX



Fotografía de principios del siglo XX con el semoviente más habitual que cruzaba puentes y transitaba por nuestras carreteras en el medio rural.