sábado, 25 de julio de 2015

PUENTE DE ONDÁRROA SOBRE RÍO ARTIBAI

PUENTE VIEJO DE ONDÁRROA-VIZ

Sobre el río Artibai

Escarbar en los orígenes de esta obra pontonera no da resultados claros o contundentes. En general y siguiendo a las webs más fiables, incluida la del ayuntamiento de esta villa, se declara como puente medieval pero construido en el siglo XVIII, para ser más exacto, en el año  1.795 lo cual no deja de ser incongruente. La cita más antigua habla de un puente de madera al que Alfonso XI otorga en 1.335 ciertos beneficios de explotación por su tráfico, esto es, un peaje o pontazgo. En general, muchos de los puentes actuales de origen medieval o incluso romano, fueron de madera durante años, decenios e incluso siglos para, posteriormente y cuando había dineros o voluntad, reconstruirlos de fábrica siguiendo el modelo primitivo; con frecuencia, sólo el tablero era de maderamen, apoyado las más de las veces sobre estribos, pilas de piedra o restos de arcadas del puente original. Pensemos entonces que, al igual que existía la propia villa -fundada en el siglo XI- , debería existir un puente de servicio a sus habitantes más o menos por aquellas fechas; incluso sin existir villa o pueblo, cualquier camino de E/W que intentara comunicar Irún o Donosti con Bilbao, Cantabria y Asturias siguiendo la costa debería vadear la ría del Artibai entre otras muchas.
Remontar su origen a época romana pudiera tener sentido aunque actualmente no queden restos en tal puente. De los estudiosos más reputados el único que sí piensa que existen restos o impronta romana es el ingeniero Fernández Casado y así lo anota en su gran obra “Historia de los Puentes de España. Puentes Romanos” editado por el CSIC en Madrid 1980 y reedición de 2008. Bien es cierto que él se cura en salud diciendo que la autopista de la época, llamada Vía XXXIV del Iter Antonino comunicaba Aquitania a través de los Pirineos y Roncesvalles con las actuales Vitoria y Burgos, ruta que sin modificación alguna permaneció hasta el Medievo (la actual carretera nacional N-240 no deja de estar montada sobre parte de la antigua calzada romana). Fernández Casado comprende que esa ruta se aleja de la costa vasca y que resulta dudoso entonces adjudicar un origen romano al puente por no encontrarse en un itinerario imperial. No obstante, insiste en que tanto su estilo, composición y restos de sillares cercanos a las basas de la pila central -semejante al cercano de Oiquina sobre el río Urola- le hacen pensar en una obra ingenieril romana. Las dudas persisten pues aunque con posterioridad a sus estudios al respecto, la carta K-30 de la Tabula Imperii Romani con testimonios de material arqueológico más reciente, mantiene un itinerario dudoso (al menos parece que parte del camino se ha encontrado) y netamente costero desde Oiasso (Irún) hacia poniente, cruzando ciudades y mansio romanas como Flaviobriga (Castro Urdiales) o Portus Blendium (Santander) hasta Lucus Asturum (Lugo de LLanera) y Lucus Augusti (Lugo), entendiendo que aldeas pescadoras indígenas como Ondárroa, Lekeitio o Mutriko se encontrarían en la ruta. He tenido ocasión de visitar el Museo Romano de Irún y además de mostrar la consolidación de su puerto, hay testimonios de urbe y puente; su influencia en el Golfo de Vizcaya debió de ser importante. De ser cierta esta teoría y dado que la segunda fase de conquista o dominación romana en esta zona se produce entre los años 197-29 a.C. se podría aducir que pudo existir una calzada de segundo orden más o menos completa a finales del siglo I a.C. con los debidos puentes de madera o fábrica oportunos. Evidentemente y como ha ocurrido en la mayoría de los casos, aquellas obras romanas desaparecieron.
Actualmente, la cazada que cubre ese itinerario se llama nacional N-634 y además de un tortuoso aunque bellísimo paisaje, tiene que salvar multitud de ríos como son el Urumea, Oria, Urola, Deva, Nervión, Cadagua, Asón, Miera, Pas, Besaya, Saja, Nansa y Cares entre otros que olvido y que debieron suponer muchas dificultades en su construcción y un elevado coste económico. Esta complejidad de trazado hace que sigan surgiendo dudas sobre la autenticidad de una calzada ordinaria menor romana resultando más probable que hubiera un estrecho camino para recuas o senda.
Además de las dudas anteriores, parece ser que tras su reconstrucción en el siglo XVIII el Puente Viejo de Ondárroa sufrió nuevos percances y derrumbes que modificación su traza en las sucesivas rehabilitaciones. Al inicio de nuestra Guerra Civil en 1.936 se intentó volar con explosivos y aunque sus daños fueron menores algo tuvieron que reacondicionar. Definitivamente, en las fuertes riadas producidas el 15.10.1953 el puente cedió al completo por corrimiento de la pila central declarándose en ruina total. Al existir documentación gráfica y técnica de la obra en cuestión se tomó la determinación de construir un puente nuevo con las mismas características del antiguo. Precisamente, en los estudios geotécnicos previos se pudo comprobar que el asentamiento de la pila mayor del viejo puente no tenía un apoyo firme, no había llegado a pilotarse en la profundidad adecuada y las fuertes riadas socavaron la cimentación desplazando la pila hasta su derrumbe.
Se tuvo el cuidado de construirlo bajo el paraguas de "monumento artístico" por la antigua Dirección General de Arquitectura del Estado, dependiente entonces del Ministerio de la Vivienda según proyecto y  dirección de obra del ingeniero Francisco Pons-Sorolla y Arnau que lo termina en 1.954 respetando escrupulosamente el perfil, la planta, características y hasta el tipo de piedra caliza que tenía el puente arruinado. Quizás, y como una mínima licencia que derivaba de un cierto origen medieval, se permitió dar al arco menor una ligera ojiva que no parece que existía en el viejo puente.
Situación actual: Se trata de un puente de dos vanos desiguales cuyos arcos mantienen luces de 19,50+11,70 metros. Excelente trabajo en bóvedas y mejor aún en boquillas, con dovelas bien marcadas de talla meticulosa aunque variado volumen y rosca perfecta que determinan un arco mayor rebajado y uno menor, como decía, de medio punto con un ligerísimo apuntamiento en clave. El apoyo se produce en un gran pilar central de 3,90 metros de longitud con tajamar-espolón adjuntos que llegan a rasante y hacen de descansadero con obra de cantería superior, especialmente en el encintado de las aristas, con sillares voluminosos. En margen derecha otra pila menor adjunta a un pronunciado estribo amurallado y en el contrario, quizás retranqueado por calzada y escaleras desde antiguo otro estribo menor con apoyo en roca viva de calizas. Los paramentos o lienzos hasta tímpanos se construyen con aparejo irregular de sillarejo más o menos concertado. Pretil al uso, de mampostería ordinaria, esto es, con severo mortero como llagado y sobre él un fuerte y pesado pasamanos de sillería. Respecto al tablero, realmente estrecho, es de línea quebrada, manteniendo una pronunciada inclinación en cabeceras y una zona central más larga y horizontal cuya longitud enlaza las claves de ambos arcos lo que produce un vista lateral de un puente mixto entre alomado y plano. Sobre tablero, calzada de adoquín de buen porte de piedra arenisca. A lo largo del cauce y en  ambas cabeceras se reconstruyeron los muros de contención, escaleras y manguardias pues seguía siendo puente a la vez que puerto y almacenes con mucha afluencia de trabajadores del mar al estar allí mismo las cofradías.
En los meses que estuve trabajando con el camión en las reformas del Aireportua de Loiu-Bilbao me escapaba -cuando tenía descanso o tiempo libre- por aquellos andurriales y así me llegué un día a esta preciosa villa que tiene de todo, especialmente un próspero y amplio puerto pesquero (uno de los principales de España) y muchos puentes. Hago referencia al llamado Puente Viejo pero existen otros interesantes como el conocido puente de acero de Itsas Aurre, obra de Santiago Calatrava. Mucho más interesante y con muy buenas vistas desde la acera del Itsas Aurre es el Puente de la Playa o de Alfonso XII, pasarela de hierro fundido, acero y madera construido en 1927 por el ingeniero José González de Langarica. Puede que sea el único puente móvil giratorio por oscilación de dos semi-vanos que existe en España y daba servicio a peatones y barcos que se adentraban en la ría hacia el viejo puerto; estuvo en funcionamiento hasta 1980 y actualmente se mantiene como pasarela de peatones. Ha sido declarado monumento como bien de interés cultural por el Gobierno Vasco en junio del 2.008.
Acceso: Se encuentra en la influencia de la carretera nacional N-634 y podemos llegar allí cogiendo el desvío de la BI-633 hasta el PK 56 donde está Ondárroa. Si venimos por el oriente de la N-634, o sea, desde Guipuzkoa, pues al llegar a Deba se coge la carretera GI-638 que también llega a la villa.




Tanda de fotos de fecha 27.03.2012



Fotos de fecha 12.11.2013


Proyecto de reconstrucción con alzado, planta y sección del mismo firmado por Francisco Pons-Sorolla.



Fotos del puente reconstruido a falta de la coronación en pretiles. Hacia el año 1954.

Instantánea de los años 1.925-1930 antes de su derrumbe.
Las tres últimas fotos, tomadas del libro Historia de los puentes de España, de Carlos Fernández Casado, CSIC, Madrid, 2.008


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