lunes, 5 de diciembre de 2016

PUENTE DE EL BURGO DE OSMA SOBRE EL RÍO UCERO

PUENTE MEDIEVAL DE ORÍGEN ROMANO SOBRE EL RÍO UCERO EN EL BURGO DE OSMA-CIUDAD DE OSMA. Soria

 N-122 PK 214 SO-160 PK 1.


Conocido popularmente como "Puente de la Torre del Agua" por estar cerca de un depósito de agua cilíndrico ubicado en un altozano. Es un puente muy fotogénico, especialmente en tomas "aguas abajo" ya que el monumento se realza con un fondo precioso, enriquecido con los restos de la muralla (el torreón defensivo) y el castillo.

Lo encontré en mis correrías por la N-122/N-110, carretera nacional que une las ciudades de Soria con Plasencia. Al sur de Soria se encuentra El Burgo de Osma-Ciudad de Osma, viejos núcleos que se fusionaron hace tiempo, sobre la base de una viejísima ciudad ibérica llamada Uxama-Argaela que perteneció a los arévacos. Como esta ciudad era cruzada por la gran autopista romana que unía Zaragoza con León y Astorga (Vía XXVII del Itinerario Antonino), pues necesitaba un puente para cruzar el río Ucero y , entre los varios que tiene Burgo de Osma, éste, además de ser el más antiguo, es el que se encuentra cerca de las ruinas de la antigua ciudad arévaca romanizada. De ser así, la construcción del mismo correspondería al siglo I a.C. Por lo demás, existe muy poca información al respecto aunque allí, en planos y algún folleto, lo venden como puente romano.

Saavedra (muy entendido en el tema y que tomó este puente como punto de partida para describir la vía entre Uxama y Augustóbriga) sostiene que la fábrica no es buena, ya que contiene mucho sillarejo (piedras labradas más toscamente), el aparejo es deficiente e irregular, la rasante es en forma de "lomo de asno" propio de los puentes medievales y que existen sillares grabados con iniciales, muy propio del medievo. También hay otra corriente de opinión muy autorizada (entre ellos, Carlos Fernández Casado) que piensa que existen suficientes materiales originales de origen romano como para que se le pueda acreditar su filiación: Muchos sillares están perfectamente labrados, sobre todos en las bóvedas menores y en boquillas; las hiladas de piedra intentan mantener la misma altura; los tajamares en cuña así como su fábrica, parecen romanos. Además, los signos epigráficos aparecidos en algunas de sus piedras, son caracteres del antiguo alfabeto ibérico, muy comunes en las obras civiles romanas, construidas con mano de obra local. En fin, hay estudios divergentes sobre el tema.

En mi opinión, creo que muchas riadas y guerras medievales y modernas (se encuentra en la importante frontera del Duero) destruyeron arcos, muros y tablero por lo que fue reconstruido por visigodos, musulmanes, castellanos y españoles, aportando cada uno de ellos su impronta, pero manteniendo una línea propia de puente híbrido entre romano y románico.  Probablemente, la huella más profunda se corresponde con las obras del siglo XV, fecha en la que se construyen las murallas y el castillo cercano, utilizando sillares, sillarejo, argamasas y toda clase de mampuesto irregular y también fecha en la que probablemente se rehabilitó un puente previamente en ruina en donde sí es cierto que la escuadría ya sea en cubicaje y regularidad de un sillar romano brilla por su ausencia. Quizás, un buen estudio sobre su cimentación, posibilidades de ver el pilotaje o emparrillado, el hormigonado de la base de las pilas, materiales en el extradós o en el interior de pilas o tajamares pudieran ofrecernos más pistas sobre el origen.

Lo que sí parece cierto es que las intervenciones en el puente en época clasicista (reinado de Fernando VI) se ajustaron al estilo medieval de la obra civil sin modificaciones ni siquiera en el tablero alomado. Hacia 1.746 hay registrada una petición de reparación del puente así como del otro cercano por el que se accede al casco antiguo de la villa. Reconocen los desperfectos los maestros canteros José de Oñaederra, Manuel de Arribas y Gabriel Martínez y constatan el mal estado del propio Camino Real así como de los puentes y apuntan a la necesidad de proteger las obras con muros de piedra que encaucen las grandes avenidas de aguas del río Ucero. En el año 1.752 se produce el concurso por el que se adjudica la intervención a los citados anteriormente que llevaron a efecto en 1.753. Revisadas por el propio Intendente Corregidor de la Villa y por el insigne maestro de obras Fray Antonio de San José Pontones parece que resultaron conformes. En el completo plano de la villa realizado por Francisco Coello de Portugal en 1.860 figura como habilitado.

Por demás, se observa que ha habido una rehabilitación de la obra en los últimos años que afecta a la calzada, pretiles y consolidación de paramentos con exceso de mortero en juntas, como suele ser habitual en las últimas rehabilitaciones de obras monumentales pontoneras.

De cualquier modo, lo que no ofrece dudas es su belleza, bien enmarcada en un entorno histórico muy interesante que se hace monumental precisamente con este viejo puente.

Características de la obra: Consta de 3 vanos con arcos de medio punto y luces de 5,60+10,20+9,00 metros. En los arcos extremos no se aprecia el medio círculo pues se encuentran más enterrados en limos y dan la sensación de ligeramente abiertos. Entre medias, dos fuertes pilas de 3,60 y 4,80 metros de ancho reforzadas por dos potentes tajamares-espolones en forma de cuña y sombrerete a dos aguas que en altura no sobrepasan los riñones de los arcos. Paramentos hasta estribos de fábrica de piedra caliza en sillares irregulares en volumen; en las zonas bajas prevalece el sillarejo y en tímpanos aparecen piezas de mayor cubicaje, con un labrado adecuado, bien ensambladas e intentando mantener la horizontalidad de hiladas, que no siempre se consigue. Mejor trabajo de piedra y más regular en tajamares y espolones. Las bóvedas se han deformado un poco por efecto del peso de extradós o filtraciones y parecen combadas aunque el dovelaje se ve bastante firme. En boquillas se aprecian roscas con poco arte aunque bien ajustadas y probablemente a hueso, aunque en las rehabilitaciones que ha tenido la estructura se ha añadido a conciencia llagado de mortero sobre todas las juntas. Tablero a dos aguas con una longitud de 49 metros y anchura en rasante de 5,15 metros y gruesos pretiles de sillar y sillarejo coronado por una fina albardilla del mismo material, probablemente correspondiente a su última reforma. La calzada actual está compuesta de un lecho de hormigón con vías laterales de canto rodado y en el centro de lajas de pizarra. En cabecera derecha la calzada se ensancha para la mejor entrada de ganado y el muro de acompañamiento toma forma de aleta en vuelta; sin embargo, en cabecera contraria sólo hay un ligero ensanche en lado aguas arriba a modo de apartadero. En estribo izquierdo hay escaleras de piedra en ambas caras para bajar al río.

La zona y el entorno del puente se ha urbanizado con paseos, muretes y el enlosado de aceras aunque no he llegado a ver carteles de dirección hacia el puente ni cartelas que informen sobre su historia y vicisitudes.

Otros puente de la localidad y su término:

Puente de origen romano
Puente Moro
Puente Nuevo
Puente de la Güera
Puente de San José Obrero
Puente de la Tejada



Para saber más: El libro "Historia de los puentes de España. Puentes Romanos" de Carlos Fernández Casado, editado por CSIC, Madrid, 2.008. El trabajo titulado "La construcción del territorio: Caminos y puentes en Castilla y León" página 32 de Pilar Chías Navarro y Tomás Abad Balboa. El libro "Puentes singulares en Castilla y León" de Luis Grau Lobo, Editorial El Mundo, 2.011. Revista del MOPU número 345 de julio-agosto de 1.987.

Cómo llegar:  Circulando por la nacional N-122 (en tramos de autovía es A-11) hasta llegar a El Burgo de Osma-Ciudad de Osma donde, al llegar al PK 214 (Hotel Río Ucero), tomaremos la provincial SO-160 hasta el PK 1 donde está el puente. Previamente habremos pasado por el otro puente medieval, muy restaurado, por el que se accede al casco viejo de esta villa. También en el cercano río Abión hay un puentecillo interesante.




Vieja fotografía de los años 20 del siglo XX del Archivo de Juan Cabré Aguiló que exhibe el Instituto del Patrimonio Cultural Español. (Ministerio de Cultura)


Fotografía de 1.987 sacada de la revista del antiguo MOPU en su número 345 de julio-agosto de 1.987 donde se observa un peor estado que el que tenía en los años 20´.


Instantánea de fecha 15.09.2009



Dos tomas de fecha 04.09.2013













Tanda de fotos realizadas el 08.01.2014


Martín Pescador, tajamar o bóveda de un arco del puente. Foto de fecha 08.01.2017










Tanda de fotos de fecha 08.01.2017



Vistas del entorno y cauce del río Ucero. Tomas de fecha 08.01.2014


Dibujo de alzado del puente, realizado en 1.847 que incorpora Carlos Fernández Casado en su libro "Historia del Puente en España. Puentes Romanos" CSIC, Madrid, 2.008




Ilustración de Antonio Aragüez Vela para la Revista MOPU de julio-agosto de 1.987


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