martes, 30 de mayo de 2017

PUENTE DE SAN CAYETANO EN POTES

PUENTE DE SAN CAYETANO O PUENTE VIEJO SOBRE EL RÍO QUIVIESA. Potes-Cantabria 

N-621 PK 148


Hay cierta tendencia en la historiografía cántabra de asociar estos valles, algunos de sus viejos caminos y, por tanto, determinadas obras civiles, con el mundo romano y sus posibles asentamientos, bien como campamentos de legiones o cohortes o como aldeas romanizadas en el tiempo. Es bastante corriente leer que el nombre de Potes lo citan los romanos por ser una aldea de muchos puentes. Otros autores hasta elucubran con una autoría romana para lo que llaman la "Calzada del Burejo" desde Pisoraca hasta no se sabe, pero llegando a Potes por el puerto de Piedrasluengas. Lo cierto es que la calzada de Pisoraca (bien documentada) iba hacia el Cantábrico por un itinerario muy semejante a lo que ahora es la nacional N-611 y su intención era alcanzar Portus Blendium (Suances). Las mínimas referencias a trayectos de origen romano y siempre muy dudosos son los que cita el historiador Mela que escribe sobre el Devales flumen y una vieja oppidum llamada Tritino Bellunte de incierta localización y que podría dirigirse hacia el Portus Veseiasveca, que con dudas los historiadores actuales pueden asociar a San Vicente de la Barquera.
Obviamente, Potes tiene puentes pero no parece que este topónimo, si siquiera corrompiendo la palabra, provenga de pons, ponto, pontón o pontus. Si todos estamos conformes con que no hay vestigios de la antigüedad romana -como así parece-, deberemos creer que es una aldea de fundación posterior, muy probablemente en el siglo IX, cuando es objeto de repoblación en tiempos de Alfonso I. Prospera lentamente por medio de la nobleza que lo administra a lo largo de la Baja Edad Media y se consolida como cabeza del amplio valle de la Liébana en tiempos de la dinastía Trastamara, con Juan II. Bajo dominio del Marqués de Santillana así como de la poderosa familia Mendoza, cambia su fisonomía rural, convirtiéndose en una villa importante que levanta iglesias, palacios, casas de hidalguía blasonadas, torres-fortalezas y, posiblemente, puentes, aunque poco se sabe de ellos.
Bien es cierto que se trata de una villa preciosa, antigua y con una monumentalidad de cierta categoría por lo que al casco viejo, se le declaró BIC como Conjunto Histórico en el año 1.983 y sus viejos puentes tienen mucho que ver en el asunto pues es común observar a los turistas hacerse fotos junto a las arcadas de estos puentecillos o junto a los pretiles de su tablero.
Respecto al Puente de San Cayetano, poco o nada se sabe de él. Yo suelo fundarme -a veces- en los humilladeros o ermitas que se construían desde época medieval junto a la obra civil para poder datarlo y en este caso -pertinente o no- la conocida ermita de San Cayetano, es una construcción del siglo XVIII. La conjunción de varios ríos y arroyos en este valle hizo que proliferaran batanes y molinos y ciertamente, el precioso molino y sus instalaciones anejas al puente, podrían ayudarnos a su datación. Son construcciones muy reformadas, espléndidas y bellas que tienen una raíz renacentista y han evolucionado hacia tiempos más barrocos. Otro aspecto a considerar es la ruina o rehabilitaciones de estas obras pontoneras de Potes, que sin duda, se originaron en los últimos siglos, variando su posible impronta original.
Entiendo que sobre una base de puente renacentista del siglo XV aunque de traza rústica, se consolidó una obra eficiente y necesaria en siglos posteriores, bien con un tablero de madera (durante mucho tiempo, como solía ocurrir) en periodos de ruina de su arco y las actuaciones necesarias en otros tiempos en los que había fondos, para adecentarlo con un arco de fábrica, tal como vemos actualmente. Entiendo que siempre estuvo en uso pues era la conexión principal entre dos de los barrios más antiguos de la villa, el de la Fuente la Riega y El Tullo con el barrio del Sol; también menudean por allí casas solariegas, algunas torres como la famosa Torre del Orejón de la Lama y vestigios de interesantes arcadas cubiertas por donde transitaban los vecinos en momentos de lluvias pertinaces y con sus casas colgadas hacia el barranco que diseña el propio río Quiviesa.
Aunque no tengo referencias, parece conocido el hecho de que esta villa sufrió bombardeos y ruina durante la Guerra Civil, empleándose a fondo el antiguo Servicio Nacional de Regiones Devastadas en 1.946 para recomponer los desastres en muchos monumentos y obras civiles, entre las que podría encontrarse nuestro puente, aunque parece más probable que lo fuera el llamado Puente Nuevo o el conocido como Puente de la Cárcel, ambos aguas abajo de nuestra obra.
Se trata de una obra civil muy urbana pues tanto el entonces Camino Real hacia Unquera (actual N-621) o la propia cañada ganadera que va hacia Picos de Europa por Fuente Dé, actualmente calzada autonómica CA-185, en ningún momento cruzan el río Quiviesa por este punto, aunque éste si deriva por la actual calle de la Virgen del Camino donde confluye en nuestro puente, haciendo referencia a lo dicho anteriormente para humilladeros y oratorios que solían utilizar los viajeros, vaqueros y caminantes al llegar a cualquier puente, para hacer ruegos u oraciones dando las gracias por el feliz tránsito hasta ese momento.
Características actuales de la obra: Es una estructura muy rústica, con un tablero muy modificado aunque mantiene dos vertientes (lomo de asno) y las cabeceras, que conectan con las calles del entorno, se abocinas, para el mejor tránsito de ganados y carruajes. Tiene una longitud total de 27 metros, aunque el tablero propiamente dicho -que descansa en los taludes rocosos de ambas orillas del río- no sobrepasa los 18 metros. Dispone de un solo vano con un bello arco de medio punto con geometría muy lograda y luz aproximada a los 7 metros. La bóveda descansa en roca madre, debidamente alisada en cantería para recibir horizontalmente el peso de la propia fábrica. Se trata de roca metamórfica de estructura laminar de esquistos y pizarras y de allí mismo o de las cercanías se obtuvo la materia prima para el tallado, más o menos grosero, de la mampostería utilizada en la obra. En el intradós, se observa la presencia de grandes piedras, sin apenas labra, que en unión de otras más trabajadas, conforman el dovelaje interior; externamente, en boquillas, existe un trabajo más cuidado, al menos desde zona de riñones del arco, donde predomina la pieza estrecha pero con tizones que llegan a un metro de profundidad y que probablemente se corresponden con alguna rehabilitación importante que se puede adivinar al observar que existen grietas al no haber trabazón entre las caras externas del arco y el propio intradós. Es más, en algún momento de su historia, debió de desprenderse parte del paramento y bóveda en el lado aguas abajo pues hay claras diferencias en la disposición de la piedra y en el llagado de la fábrica más antigua con la que procede de su rehabilitación. En zona de tímpanos predomina la mampostería muy irregular, sin alineamiento de hiladas y mezclada con canto rodado, más o menos fijado con mortero de cal. En realidad carece de estribos pues el derecho lo recoge una serie de construcciones anejas y el izquierdo es el zócalo de piedra madre. Sobre el arco existe una imposta horizontal con cierto relieve que llama la atención pues el tablero parece que es a dos aguas; esto nos hace considerar que, en origen, disponía de una calzada horizontal y que por motivos de encharcamientos permanentes, en algún momento correspondiente a rehabilitaciones, se decidió la inclinación hacia ambos extremos para su fácil desalojo pues además, no se observan imbornales; es muy probable que fuera un pontón de tablero horizontal, como correspondería a su fecha de construcción si pensamos que es de época renacentista evolucionando hacia el barroco.
Sobre la imposta, descansa un pesado y altísimo pretil de mampostería muy ordinaria y que tiende a disminuir en altura hacia los extremos; en fotos antiguas se aprecia que existían albardillas de gruesa piedra con cara superior más o menos redondeada. En cubierta, destaca la calzada a dos vertientes, con una anchura de 2,84 metros más el grueso de pretiles que es de 0,30x2 centímetros, siendo su altura aproximada de 1,60 metros. El firme actual es de canto rodado de variado calibre y un nervio central de piezas con mayor tamaño, todo ello embutido en una lechada de cemento. Al existir en las entradas tapas de registro, se entiende que en su última reforma se ha incorporado una losa de hormigón armado en la que se han incorporado canalizaciones de agua y eléctricas, sobreponiendo la actual calzada de estilo medieval.
Aguas arriba dispone en margen izquierda de un largo muro de contención mientras en la derecha, se observan las estructuras del molino con su caz correspondiente, de cantería muy cuidada, también producto de alguna rehabilitación reciente. Aguas abajo y en margen derecha figuran construcciones de fuertes muros de piedra que hacen las veces de manguardias y en margen izquierda, originariamente había una aleta longitudinal al cauce y un terraplén interior, ahora modificado y convertido en una amplia escalinata con firme de canto rodado y que nos lleva hasta el propio cauce.
Es meritorio el esfuerzo por dar vida al cauce de este río -y del propio Deva- por medio de trabajados paseos en ambas márgenes, elevados sobre lámina de aguas y que permiten a los visitantes pasear gratamente junto a sus aguas, contemplando todas las obras pontoneras del entorno, edificios que cuelgan hacia los taludes de estos ríos, arboledas y jardines, entre otros elementos decorativos.

Para saber más: No he encontrado nada significativo en la red salvo algunas webs que repiten cierta información sobre nuestro puente: el blog laliebana.com, arteguias.com, liebanavirtual.com o viajarporcantabria.com, entre otras. Información gráfica en la web oficial Centro de Documentación de la Imagen de Cantabria, algunas viejas fotos en todocolección.net e información histórica en la web del Diario Montañés. Respecto a la bellísima e interesante carretera nacional N-621 (León-Unquera) escribí un artículo para la revista Solo Camión en su número 245 de julio del año 2.010 cuyo texto y fotos incorporé a un viejo blog que tengo titulado Desde mi cubil.

Cómo llegar: Potes se encuentra en la preciosa carretera nacional N-621 (León-Unquera) que en un itinerario de 190 kilómetros transita por el Parque Nacional de Picos de Europa, La Liébana y el Desfiladero de La Hermida para salir al mar Cantábrico en la ría de Tina Mayor, donde desemboca el río Deva junto a Unquera. Esta calzada cruza la villa de Potes en su PK 148 y allí podemos contemplar una buena colección de puentes y pasarelas sobre los ríos Quiviesa y Deva. Sin duda, el camino más espectacular para llegarse a Potes (desde el S) es a través de la carretera autonómica CL-627 desde Cervera de Pisuerga que se convierte en CA-184 cerca de la Venta de Pepín y se desliza por la vertiente N de Picos de Europa y La Liébana hasta Ojedo en el PK 0 de la citada CA-184 donde conecta con la nacional N-621 y siguiendo dirección S algo más de un kilómetro, llegaremos a la villa de Potes.



Vieja postal de los años 20 del siglo XX tomada de la web de Todocoleccion.net


Instantánea del año 1.925 tomada del blog laliebana.com.



Dos fotos de los años 40 del siglo XX del puente de San Cayetano.


Foto del año 1.952 obtenida de la web del Centro de Documentación de la Imagen de Cantabria.


Foto de finales del siglo XX tomada del blog de José Fidel S.



Fotografía de principios del siglo XXI tomada de la web Arteguías.com.


























Tanda de fotos de fecha 13.07.2016




Como suele ocurrir en las estructuras viejas de piedra, entre el llagado y grietas de los sillares, suelen medrar algunas plantas especializadas en estos ambientes y en este caso, junto al pretil del muro de contención de la margen izquierda, crecían algunos especímenes de la conocida Palomilla de muro (Cymbalaria muralis subps. muralis).















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