domingo, 12 de junio de 2016

PONTE VELLA DO MACEIRA. A Coruña

PUENTE MEDIEVAL DE PONTE MACEIRA SOBRE EL RÍO TAMBRE. A Coruña.

CP-0201  PK 6


Ponte Maceira es un lugar o aldea perteneciente a la Parroquia de Portor, entre los Concellos de Ames y Negreira. El Ponte Vella o Puente Viejo de Maceira es muy popular ya que se encuentra en el Camino de Santiago, conocido como prolongación final hacia Fisterra, aunque también lo utilizan los peregrinos que acceden a la ciudad jubilar desde la Costa da Morte por el llamado Camino Marítimo o Ruta do Mar. Lo cierto es que es raro no encontrarse viajeros a lo largo de todo el año cruzando el puente o descansando junto al río Tambre. 

En realidad, Ponte Maceira es un complejo artístico y natural muy interesante pues, además del magnífico puente medieval, tiene una ermita antigua, un curioso pazo, instalaciones de viejos molinos y vistas preciosas. Llegar hasta allí puede ser complicado pero tampoco pasa nada si nos perdemos por sus intrincadas carreterillas que se extienden por la Comarca de A Barcala, o por los concellos de Ames y Negreira. A destacar en la aldea su conjunto urbano antiguo, la Capilla de San Blas, del siglo XVIII, la Iglesia de Santa María de Portor, del siglo XII aunque muy reformada, el bello Pazo de Baladrón, con jardines, palomares, hórreos y excelentes vistas al valle, construido entre los años 1.945-1.955 en estilo ecléctico y los complejos hidráulicos como molinos, presa y caces de granito primorosamente labrados, aledaños al puente. Naturaleza exultante, intrincada y el bello cauce de un río caudaloso y rápido, las más de las veces.

El río Tambre es genuinamente coruñés pues no sale de la provincia, desde su nacimiento en O Meson hasta su desembocadura en Noia, a lo largo de 125 kilómetros; muy caudaloso debido a su régimen pluvial atlántico, son frecuentes sus crecidas aunque en este punto, el cauce se ensancha mucho aterrazando el perímetro por donde fluyen sus aguas por lo que no ejerce demasiada fuerza sobre las pilas o estribos del puente. En 2001 el río Tambre fue declarado LIC (Lugar de Interés Comunitario) por su interesante y bello recorrido, la naturaleza que le rodea así como por sus soberbios puentes, el de Ponte Maceira y el espléndido y largo puente de Ponte Nafonso,  éste último cerca de Noia, de origen medieval aunque restaurado a mediados del siglo XIX.

Respecto a nuestro puente, se habla sobre su origen romano aunque sin mucho fundamento pues si bien es cierto que existía una gran calzada que, desde Tuy, se dirigía hacia Lugo y pasaba por la actual Santiago de Compostela, no tenía accesos ni vías secundarias hacia el NW ya que la comunicación entre las mansio o colonias romanas de la Costa da Morte se hacían por cabotaje; así se refleja en la carta K-29 de los Tabula Imperii Romani y en otras fuentes consultadas. Es más probable que con el auge de la ciudad de Santiago de Compostela y su interés comercial de llegar a los núcleos marítimos de las Rías Altas gallegas, se proyectara un camino carretero con los correspondientes puentes que salvaran los diferentes cauces. En especial, el Obispo Gelmirez, durante el siglo XII, en época de los reinados de Alfonso VI y Alfonso VII, fue el gran constructor de muchos edificios importantes en Santiago, especialmente la Catedral, así como caminos y accesos a su diócesis.

Sobre la base anterior, en el supuesto de un puente altomedieval, sí existe constancia de que la propia mitra compostelana, tiempo después, solicitó la construcción de otro nuevo, sobre basas y restos de pilas del anterior, terminándose la obra civil entre los siglos XIII-XIV. Probablemente haya sufrido muchos percances y variadas reconstrucciones, no obstante, hasta el siglo XVIII no existen testimonios de una nueva restauración en la que, al parecer, se incorpora sillarejo en lienzos de tímpanos. Tras las riadas producidas en 1987 se procedió a la rehabilitación y saneamiento de estructuras dañadas.

Características de la obra: Actualmente podemos admirar un bellísimo puente medieval con cinco amplios vanos; su perfil es acentuadamente alomado. El arco central, apuntado y con luz aproximada a los 14 metros; los otros 4, dos a dos, de medio punto y disminuyendo en luz hasta los 6 metros. En cabecera S existen dos pequeños arquillos que habilitan un par de caces por donde discurren fuertes corrientes que servirían a algún molino antiguo. Los paramentos son de sillares de granito  muy oscurecidos por los líquenes y hongos con talla regular en las partes bajas, disminuyendo su calidad hacia tímpanos donde se ha trabajado con sillarejo y mampuestos. Buen trabajo en dovelas con rosca depurada y obra de intradós en todos sus arcos de muy buena factura. Las cuatro pilas centrales con amplios sillares de volumen variado aunque bien tallado se asientan sobre el lecho de roca viva. Reforzamiento del puente con 4 tajamares y espolones en forma de cuña con hiladas en disminución hasta media altura, lejos de la rasante. Tablero oblicuo con respecto a cauce y cubierta más o menos recta con pesados pretiles de losas rectangulares de granito, calzada estrecha de aproximadamente 2,50 metros, sin viales o aceras y solado de lajas de piedra granítica al estilo medieval. En vértice central del tablero, sobre el arco dominante, antepechos a ambos lados, como elemento decorativo. Significativa es la amplia obra hidráulica de cuérnagos, caces cubiertos con losas, puentecillos adintelados, esclusas y edificaciones molineras anejas al puente.  

Como muchos puentes medievales, éste tiene algunas leyendas verdaderamente fantásticas, otras más bien de tono jacobeo; sí parece probable que tuviera cierta importancia en el mantenimiento de los limes entre el poderío feudal y parece que alguna batalla o escaramuza se produjo en torno a él, como la que mantuvieron en el siglo XIII el Obispo Gelmirez y sus partidarios contra fuerzas de otros nobles gallegos entre los que se encontraba Pedro Froilaz de Trava y sus hijos Fernando y Bermudo.

La obra se encuentra en buen estado aunque sería conveniente el desbroce y limpieza de paramentos, muy colonizados por ramaje, líquenes y hongos. Actualmente da servicio a ambos lados de la aldea y es muy utilizado por los peregrinos, bien andarines o en bicicleta. No existen señales  de dirección al puente ni carteles informativos de la obra y su historia.

Me parece una obra pontonera interesante, enclavada en un lugar magnético y no me canso de admirarlo. Lo conocí cuando hice unos servicios en camión para transportar el adrezzo de una película que se rodaba en el contiguo Pazo de Baladrón (El menor de los males) y he vuelto en otras ocasiones, siempre con lluvias impetuosas.

Localización: Se encuentra en  el radio de influencia de la N-550 que llega a Santiago de Compostela; desde allí, coger hacia el W la autovía AG-56 hasta el PK 7 , en Bertamiráns, para empalmar con la carretera autonómica AC-544 en dirección N y seguir por ella hasta Ames para continuar por la vía local CP-0201 hasta el PK 6 , donde se encuentra el puente y la aldea de Ponte Maceira.

Pues eso, allí estuvo el lobo Quirce y así os lo cuenta. Los viajeros curiosos, ya sean furgoneteros, transportistas o camioneros tienen más información del asunto y de la zona en la revista Solo Camión número 296 de octubre 2.014 donde publiqué el artículo correspondiente a la vieja nacional N-550 que discurre entre Tuy y A Coruña a través de 180 kilómetros y cuyo trazado si es parejo a la antiquísima Vía XIX romana del Itinerario Antonino.

Más información y fotos en:
http://www.biodiversidadvirtual.org/etno/Puente-sobre-el-rio-Tambre-en-Ponte-Maceira-(La-Coruna)-img42136.html

Salud, buena ruta y mejor lectura.









Tanda de fotos de fecha 23.01.2009



















 Serie de fotos de fecha 06.06.2014


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