domingo, 8 de agosto de 2021

PUENTE VIEJO DE LA VID DE GORDÓN. León

 PUENTE VIEJO SOBRE EL RÍO BERNESGA
LA VID DE GORDÓN. León
N-630 PK 104,920

Como ocurre en muchos casos, el bautismo de un puente es aleatorio o se le cita desde antiguo con un nombre o apelativo que se pierde en la noche de los tiempos y ahora nos resulta incomprensible o raro y me gusta poner como ejemplos el conocido Puente Blanco sobre el río Esla. Para el caso que aquí nos ocupa -y como me ocurre en muchos otros ejemplos- me permito bautizarle como me apetece ya que no hay otro rango o topónimo por el que se conozca a esta digna obra pontonera. Allí, los parroquianos tienden a hablar o explicar la historia del otro puente, el que fue volado en la Guerra Civil, ahora irreconocible y menguando poco a poco su vistosa impronta, especialmente la cuidada sillería original. Lo que ocurre, siempre según mi opinión, es que el puente carretero colapsado es una bonita obra clasicista mientras que el arrinconado puente que ahora presento como Puente Viejo es evidente que presenta una fábrica en alguno de sus vanos y en ciertos paños de muros bastante más antigua que el otro puente. La maestría canteríl rural suele construir puentes y pontones con la misma tipología en un arco temporal que abarca desde el Alto Medievo hasta tiempos bastantes contemporáneos y éste pudiera ser el caso de nuestro puente sobre el río Bernesga.

Dado que prestaba desde hace siglos servicio a una variante del camino real de origen romano que partiendo del Puente del Tornero en La Pola de Gordón hasta Buiza y Villasimpliz y que empezó a entrar en declive al potenciarse la otra ruta de la carretera hacia Gijón, viejo camino real que ahora es la N-630, donde como decía, existen ciertas obras civiles de componente clasicista como son el propio Puente de Vega de Gordón o el Puente Viejo en el propio término de Villasimpliz, esta vieja ruta tendría como decía una derivación como camino agrario o cordel de merinas que desde Buiza y utilizando el cauce del Arroyo de Villafreo en parte de su ruta, se descolgaba hacia La Vid utilizando este puente para salvar el Bernesga y acceder al camino real de Asturias o incluso continuar el periplo hacia el este por la LE-3513 hasta Vegacervera donde se podía conectar con otra gran ruta ganadera por las Hoces del río Torío que llegaba hasta la raya de Asturias en lo que ahora es la carretera convencional LE-315. Este camino rural que conecta con la cabecera derecha de nuestro puente ya de por sí, denota antigüedad al fijarnos en el pontón o paso superior ferroviario de la línea León-Gijón que se debió de levantar en la segunda mitad del siglo XIX para seguir dando servicio a este viejo camino. Esta obra era el acceso más directo al pueblo y la presencia de un humilladero o ahora iglesia de La Vid, edificio muy reformado pero que se podría datar hacia el siglo XVIII, era el complemento perfecto de cualquier puente. También parece plausible que esta obra civil prestara servicio a una de las variantes del Camino de Santiago (ahora Camino Olvidado) que desde Boñar se desviaba hacia Ranedo de Curueño y tras pasar por Vegacervera y Coladilla entre otros lugares, descendía por Faedo, Ciñera y La Vid camino de Buiza y continuar por Beberino y La Pola de Gordón hasta Otero de Dueñas donde continuaba el camino francés hasta Ponferrada. Otra senda que conecta con nuestro puente es la de la ermita de San Lorenzo coronando las peñas de La Gotera, viejo oratorio del siglo XII donde marchan las gentes de La Vid en romería una vez al año y cuya historia se describe en un artículo del periódico Diario de León en su edición de fecha 11.01.2020.

La Vid de Gordón ya se cita en el nomenclátor de 1787 titulado “España, Provincias e Intendencias”, obra auspiciada por el conde de Floridablanca donde dentro de la provincia de León, se detallan los pueblos y aldeas del Concejo de Vegacervera entre los que figuran los lugares de La Viz-Ciñera, dependientes como el resto del concejo de la administración del abad de San Isid(o)ro de León como señoríos eclesiásticos.

Lo cierto es que no he encontrado documentos o fuentes de información sobre esta obra civil, ni siquiera en el meticuloso tratado titulado “Puentes de León anteriores a 1936” obra editada en 1988 por el CICCP y el CEDEX-CEHOPU. Sin embargo y aunque no se citen puentes parece interesante el texto que ofrece sobre estas rutas el trabajo titulado “Caminos históricos en León”, obra de varios autores coordinados por Gregoria Cavero Domínguez y editada por la Fundación Hullera Vasco-Leonesa donde se recogen ciertos itinerarios por esta zona aunque con algunas hipótesis: […] En primer lugar, la “Calzada, Collada o Vereda de Buiza”, entre esta última localidad y Villasimpliz (La Pola de Gordón), un camino local, de herradura, al que P. Madoz se refería a mediados del siglo XIX como “…lo peor que hay en el camino de León a Oviedo”. Formaba parte, por lo tanto, del camino que venía de León, por Cascantes, La Robla y La Pola de Gordón y abandonaba el valle del Bernesga para dirigirse a Buiza, desde dónde salvaba, por el oeste, la “Pena del Pozo” para caer a Villasimpliz, en donde retornaba al valle del Bernesga. T. López, no obstante, en su Mapa de una parte de la provincia de León, de 1786, cartografía una bifurcación de este camino al norte de La Pola de Gordón, en Beberino, en la que uno seguiría hacia Buiza, pero sin continuidad hacia Villasimpliz, salvo por medio de una senda de inferior categoría, de tal manera que entonces el camino desde Beberino, por el valle del Bernesga, también existía. Este camino tiene que salvar, en una distancia de 1,8 km., un desnivel de 184 m. entre Buiza (1.146 m.) y el paso por el collado (1.330 m.) propiamente dicho que conduce a Villasimpliz, lo que se traduce en una pendiente del 10 %. Los repertorios de caminos de Juan de Villuga y Alonso de Meneses, ambos del siglo XVI, recogen, no sin ciertas dudas, una conexión con Avilés desde León, que certifica el itinerario de Ottavio Cottogno de 1608, pero no el de Giuseppe Miselli, de 1684, según Santos Madrazo. Tal conexión probablemente se realizaba por el valle del Bernesga. Según alguna de las opiniones que han sostenido su origen romano se trataría de la “vía del Bernesga”, probada por hallazgos como una piedra tallada toscamente en forma cilíndrica, que podría ser, se dice textualmente, “…un miliario anepígrafo, aunque no necesariamente romano…”, y un ara - cuyo lugar de hallazgo se desconoce -, que se encuentra en la ermita de San Vicente de la localidad de La Vid, la cual se sitúa a casi 4 km. en línea recta hacia el este. Serían ambos, prácticamente, los únicos hallazgos de época romana a lo largo del valle, en el que no se conoce yacimiento arqueológico alguno de época romana, al menos hasta el momento. Este camino, objeto, no ha mucho tiempo, de una vulgar intervención en su tramo perteneciente a Buiza, por haberlo convertido en un camino más, está inventariado como “Vereda de Buiza”, una de las vías de penetración más importante para los ganados trasterminantes en la Montana Central dentro del denominado “Cordel de Gordón” […]. Bien, en este texto se pondera la posibilidad de esa conexión hacia La Vid donde pudiera estar presente nuestro puente que sin entrar en un posible origen romano, quiero pensar que sí podría tener una fundación original medieval, caso parecido en cuanto a su impronta y aparejo sería el conocido Puente de La Molinería en Astorga, ejemplo que también recoge este trabajo citado aunque sin relacionarlo con este viejo camino. Por otra parte, el propio Pascual Madoz alude a un bello puente de piedra pero como lo engloba en la voz Ciñera-La Vid entiendo que se refiere al que ahora esta arruinado (Enciclopedia Geográfico-estadística, año 1847, tomo VI, página 412).

Características actuales de la obra. Tiene una longitud aproximada de 35 metros y una anchura de 5,50 metros. Dispone de 4 vanos, cosa poco habitual en el tramo alto del río Bernesga donde son frecuentes los puentes de 2 vanos. De estos, 3 son adintelados y el menor con bóveda de cañón; sus luces aproximadas son de 6,50+8+7+7 metros en visión desde aguas arriba y margen izquierdo. Las pilas, bastante regulares, tienen una anchura de 1,50 metros y disponen de tajamares en cuña y espolones de sección cuadrangular. El tablero es horizontal y la situación de la estructura es ligeramente esviada con respecto a la perpendicularidad del cauce.

La estructura ha sufrido innumerables arreglos y rehabilitaciones. No son comunes los puentes con vanos mixtos o variados, esto es, que sean adintelados y en extremos con arcos pero aquí se da esa circunstancia que puede obedecer a que los viejos arcos se arruinaron, salvo el del extremo, y dado que las luces lo permitían, se lanzaron diferentes tableros de madera para seguir permitiendo su paso para caminantes, jinetes y probablemente carros dado que el ancho del tablero lo permitía. De cualquier modo y a juzgar por los apaños en el cenit de todas las pilas donde se observan incorporaciones de aparejo diferente, yo me inclino a pensar que se trata de un puente de vanos adintelados -salvo el arquillo mencionado- con tableros de maderamen encajados en las escotaduras del cenit de estas pilas que han sufrido renovaciones y modificaciones hasta que se sustituye por el actual, probablemente en los años 20 o 30 del siglo XX. En esta actuación aparece ya el hormigón mezclado con viguetas de acero y como componente añadido, subsisten los tablones del encofrado y una serie de cables trenzados de hilo de acero que -como otro apaño más- reafirmaban este tablero, especialmente en los vuelos de cantos. La estructura en vuelo parece que la soportan 11 vigas de acero de sección en doble T que apoyan en las diferentes pilas. Las de los extremos parecen de mayor grosor y pudiera ser que se incorporaran más tarde para ensanchar el tablero con estos nuevo vuelos. El extradós lo componen tongadas de hormigón en masa con un grueso de unos 30 centímetros y que sirve para hincar los montantes de la barandilla, ésta sencilla, metálica y con cruces de San Andrés que también se empotran en una serie de témpanos de mampostería de construcción más reciente. El firme actual es también de hormigón.

Lo llamativo de este puente es el variado aparejo. Tanto en estribos como en pilas se observan diferentes intervenciones, quizás las más originales se corresponden con las basas, arranques y lienzos bajos donde aparece sillería ciclópea poco escuadrada y de cara vista picada o poco desbastada cuya disposición se ha cuidado más al mostrar poco llagado de mortero. Las basas, que suelen entrever la obra original, tampoco están a la vista al recalzarse pilas y estribos con hormigones en la actuación del primer tercio del siglo XX. Tanto en pilas como estribos abunda el sillarejo, la mampostería careada pero irregular y la presencia de aglutinantes densos o morteros para fijar las piezas. En alguna pila se observa trabazón con los tajamares y sin embargo en el vano de arco parece que el tajamar es un añadido posterior.

Respecto al lienzo más antiguo que lleva aparejado el arco de medio punto, podríamos apuntar que es semejante a la de otros muchos puentes leoneses, obra básicamente de lajas de piedra esquistosa, margas o calizas, bien trabadas en su cara exterior o boquillas con mucha presencia de ripio y aglutinado con viejos morteros de cal pero conformando un arco geométricamente bien aparejado. Las costras de líquenes y reacciones químicas impiden mostrar bien la disposición del dovelaje de esta bóveda.

Probablemente, junto al estribo derecho en aguas abajo existe un regato que debió permitir como vado natural el cruce del río Bernesga a jinetes, carros o viajeros a pie bien en períodos de estiaje o cuando el puente no estaba apto por avería o colapso. Ahora se ha incorporado un tablero superior de hormigón que permite la entrada a una vivienda aneja. En la cabecera contraria existe desde antiguo un lavadero y pilón que se ha rehabilitado recientemente. 











































Tanda de fotos de fecha 28.07.2021 en secuencia de aguas arriba, aguas abajo y tablero.




Paso inferior anejo al puente que desalojaba aguas de un regato y pudiera servir como acceso al vado natural para cruzar el río cuando el puente se encontraba arruinado o inservible. Fotos de fecha 28.07.2021.



Visión del cauce en ambos sentidos. Tomas de fecha 28.07.2021



Pontón ferroviario y paso superior de la nacional N-630 bajo cuyas estructuras pasa el viejo camino rural que comunicaba con nuestro puente. Tomas de fecha 10.09.2018.





Junto a una pila del puente crecían varias matas de esta planta: Hierba de San Antonio, Laurel de San Antonio o Adelfina pelosa como la llaman popularmente (Epilobium hirsutum L. Onagraceae). Tomas de fecha 28.07.2021.

PONTÓN DEL ARROYO DE LA PEDROSA

Por la carretera vecinal LE-3513 -antiguo camino carretero hacia Vegacervera-, probablemente de diseño decimonónico, existían pontones que salvaban los varios arroyos y regatos del camino. A la salida de La Vid y en el PK 9 de esta vía debió de existir un viejo pontón de fábrica en sillería que salvaba en curva el Arroyo de la Pedrosa ahora sustituído por otro moderno de vigas de H.A. prefabricado. Casos parecidos se pueden observar siguiendo esta ruta en el pueblo de Villar del Puerto donde subsiste la obra original aunque muy tapada por la gruesa losa de hormigón nueva o en Coladilla antes de llegar a Vegacervera.









Tomas de fecha 28.07.2021








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