domingo, 23 de abril de 2017

PUENTE MORO EN EL BURGO DE OSMA-CIUDAD DE OSMA

PUENTE MORO SOBRE EL RÍO UCERO. El Burgo de Osma-Ciudad de Osma. Soria

N-122 PK 214


También es conocido como Puente de la Matilla. Es el paso principal al casco antiguo de esta villa a través de una puerta o arco amurallado. Si bien es cierto que la composición actual de esta fortaleza urbana y del propio arco -Puerta de San Miguel- se corresponde con las obras de fortificación que llevó a cabo el Obispo Pedro de Montoya en el siglo XV, parece un acceso viario tradicional y antiguo, que podría datarse a principios del primer milenio, cuando cobra auge este núcleo y se constituye en sede episcopal. Un pequeño esbozo histórico sobre la villa sería el siguiente: En el año 1170 la villa de El Burgo de Osma consiguió el privilegio real de Alfonso VIII por el que lograba la independencia jurisdiccional de Osma. Este documento pretendía impulsar la repoblación de una villa que había nacido como un pequeño barrio independiente. En el año 1174 la población se identificaba con El Burgo de Santa María -Burgum Sanctae Mariae-. La construcción, primero de la catedral románica y gótica después, impulsó el crecimiento y desarrollo urbano de la villa. Poco después, concretamente en el año 1322, el rey Alfonso XI le concedió permiso para celebrar mercado semanal; mercado que continúa vigente en la actualidad. En el siglo XV se construyó su muralla y poco después comenzaron a edificarse, extramuros, el arrabal de la Plaza de los Cacharros, o de Santo Domingo de Guzmán y la Universidad de Santa Catalina, en el siglo XVI. La Plaza Mayor se configuró en el siglo XVIII, convirtiéndose en el foco central de la ciudad. Se sabe que justo donde se juntan las aguas del río Ucero y el Abión, actual barrio de las Tenerías, se encontraba la antigua aljama judía de la ciudad. Para mayor comprensión de la historia y circunstancias de esta villa así como del puente conocido como "romano", ver mi entrada Puente de El Burgo de Osma.
Atendiendo a los estudios de Saavedra para la calzada romana de Uxama-Augustobriga deberíamos creer que las obras pontoneras del río Ucero se corresponderían con el mundo romano, pero él mismo, tiene dudas en cuanto a que sea obra romana el famoso puente -actualmente bien conservado- que se encuentra unos cientos de metros aguas arriba. Con criterio diferente opina Fernández Casado, que sin citar el Puente del Moro, cree plausible un origen romano para el otro, aunque muy transformado.
También se atestigua su antigüedad en función de la utilización de este tramo como Camino de Santiago. Los monjes de Cluny difundieron mucho este camino altomedieval y uno de sus ramales pasaba por Osma, donde confluían las viejas calzadas romanas que dieron tanta importancia a Uxama, punto estratégico de la importante vía romana Asturica-Caesaraugusta. La disposición de este itinerario vendría desde el Puente de La Tejera sobre el río Abión, continuaría por lo que actualmente es el Puente del Molino (obra decimonónica sobre el río Abión) y entraba en Osma por cualquiera de los dos puentes a los que se alude en este artículo, el de origen romano y nuestro puente del Moro.
Lo cierto es que, ante la ausencia de testimonios escritos o arqueológicos de estas obras en El Burgo de Osma deberemos ser cautos en cuanto a su datación o filiación. De hecho, ocurre lo mismo con otros puentes cercanos, como son el Puente de Blacos o el del río Abión, que también estudia Saavedra y Fernández Casado aunque sin detalle, dado que se encentraban en ruina, aunque en mi opinión, guardan cierto paralelismo con nuestra obra. De hecho, el puente de Blacos tiene también una intervención donde se aprovecha el deslizamiento de una pila y arranque de arcos para salvar ese vano con una tablero de madera.
Por lo que podemos ver en la actual obra, deberemos pensar en un puente medieval, con un componente restaurador renacentista y en las intervenciones a lo largo del siglo XVIII, donde sí hay cierta información sobre rehabilitaciones del mismo, concretamente en 1.746, en la que se piden reparos para los dos puentes que dan acceso a la población. Actúan los canteros José de Oñaederra, Manuel Arribas y Gabriel Martínez y será peritada la obra por el famoso Padre Pontones (Fray Antonio de San José Pontones) dando su conformidad hacia 1.753.
En el interesante y detallado trabajo de Juan Loperráez Corvalán, clérigo y posible canónigo de la catedral de Osma en tiempos de Carlos III y titulado "Descripción histórica del Obispado de Osma, tomo II, editado en la imprenta real de Madrid, Año 1.788" se anexa un mapa plegado que levantó el mismo, auxiliado por el dibujante J. Enguidanos y grabado por S. Brieva ( Cruz del. y Brieva, sc.) en el que se detalla muy bien como paso principal de entrada a la villa nuestro puente, y además, se le cita como Puente de Santa María. Por aquellas fechas y dado el desarrollo en la rehabilitación pontonera con la llegada de los Borbones a España, es plausible que las intervenciones de Oñaederra y otros maestros canteranos trasmeranos, muy activos en trabajos de El Burgo de Osma y especialmente en edificios religiosos, tengan mucho que ver con los reinados de Fernando VI y el citado Carlos III.
Siguiendo con la planimetría que ha llegado hasta nosotros, también se debe señalar que en el plano levantado por Francisco Coello en 1.860, ya en tiempos de Isabel II, se le dibuja y tipifica como activo y en uso.
En la red de caminos reales que afectan a El Burgo de Osma-Ciudad de Osma que se pueden asociar a nuestras actuales carreteras nacionales, esto es, la N-122 de Soria a Valladolid o la N-110 con derivación hacia el SW que llegan a Segovia, donde se enlazaría con el Camino Real a Madrid, es natural pensar que la travesía de la población se hiciera por su Calle Mayor, que siempre se dirige hacia nuestro puente. Dada la penuria en que se encontraba esta estructura y al diseñarse la carretera de segundo orden que tiende a rodear la villa por el N, se construye otro puente sobre el río Ucero a finales del siglo XIX y que es el que da servicio actualmente a la carretera nacional N-122, justo donde se encuentra el PK 214.
Con pequeñas modificaciones ha permanecido durante muchos años como un puente secundario, para viandantes y pequeños carruajes que atravesaban una estructura endeble y casi en ruina, que se basaba en un tablero de madera apoyado en estribos y alguna pila original, utilizando también como apoyo los restos de otra enorme pila con restos del arranque de arcos y tajamares que, aunque deslizada sobre cauce, servía como fuerte apoyo al tablero de maderamen.
Pese a su estado y dada la importancia que tenía para el acceso al casco viejo, se rehabilitó en los años 60 del siglo XX, pues en algunas fotografías de época, se observa la sustitución de las barandillas de madera por otras sencillas de hierro que se reafirman en témpanos cuadrangulares de fábrica de ladrillo enfoscado y probablemente, un firme más adecuado, quizás con un tablero de hormigón y capa asfáltica. Esta discutible rehabilitación, que ya produce vanos adintelados, absorbió en una especie de amplio contrafuerte cuadrangular los restos de la pila desplazada e inclinada del puente original.
En el año 2.006 el propio Ayuntamiento se propone una mayor rehabilitación y quizás, modernización de la estructura. Encarga el proyecto y dirección de obra al estudio Uxama, Ingeniería y Arquitectura por un importe de 276.611.- euros. Se elige, pienso que con buen acierto, piedra nueva arenisca que, en este caso, facilita la empresa burgalesa PINACAS (Pîedras Naturales de Castilla, S.L.), quedando así, la impronta de nuestro puente actual, ciertamente muy transformado, pero creo que no había otra solución. Se pueden seguir observando las diferentes partes del puente, adivinando su antigüedad y las actuaciones modernas en una obra civil que resulta firme, solida y hasta con cierto encanto en la fusión de estilos. Entiendo que fue más polémica y drástica la reciente rehabilitación del castillo de Matrera en la localidad gaditana de Villamartín, que llevó a cabo el estudio de Carquero Arquitectos pero que, sin embargo, obtuvo el premio internacional Architizer A+.
Características de la obra actual: Tiene una longitud aproximada a los 70 metros y el ancho del tablero es de 4 metros. Originariamente, tenía cuadro vanos con arcos de medio punto, muy semejantes al puente de origen romano aguas arriba. Actualmente, dispone de 5 vanos: el primero (margen izquierda aguas arriba) se mantiene con sus características primitivas, con un arco de medio punto, fábrica de piedra arenisca y caliza, pequeños tímpanos de sillar más o menos regular, bóveda en buen estado con dovelas uniformes y boquillas al uso, como digo, paralelas en su ejecución al otro puente. En el segundo vano se observa todavía el arranca del antiguo arco y se han consolidado paramentos (pilas contiguas) y bóveda adintelada de hormigón. El vano tercero queda como adintelado y en el cuarto, donde se encuentra la pila descalzada y arrumbada se ha afirmado la propia pila añadiendo lienzo de sillar a modo de contrafuerte y se ha dividido la luz original al incorporar una pila-tabique en el medio, con lo que ahora, quedan cinco vanos. El estribo derecho es el más modificado y reformado, ampliando su muro de acompañamiento para dar al paseo una entrada más espectacular hacia la Puerta de San Miguel. Los viejos tajamares también se han reformado ostensiblemente, llevándose hasta la rasante para crear descansaderos y tienen una curiosa forma cuadrangular, a modo de sólidos contrafuertes. Sin embargo, aguas abajo, se han rehabilitado tres contrafuertes a tres caras que llegan hasta coronación y otros tres espolones desiguales en cuña y altura media con respecto a los contrafuertes, coronados con sombreretes. Sólidos pretiles de igual fábrica de arenisca en el primer arco y sucesivas secciones de piedra sobre contrafuertes; entre medias, el antepecho se asegura con barandillas de acero antioxidante. Como decía, un tablero de hormigón armado con inclinación en cabeceras y horizontal en la zona central del puente; firme de adoquín de granito, rústico, picado en su cara externa, nervio central en enlosado fino y bandas laterales, todo ello de buena calidad. En cabeceras dispone de manguardias, probablemente obra clasicista relacionada con algún reparo; también existe en cabecera izquierda una cruz de término o guía de caminos, semejante a las que se hincaban en los caminos reales en el siglo XVIII.
En definitiva, una obra concienzuda, discutible y cara pero que aporta al puente una firmitas incuestionable. En la actualidad, ha quedado como una pasarela peatonal para acceder a la Catedral y el Casco Viejo de esta población. No he observado que existan carteles que informen de la obra, su historia y vicisitudes hasta el momento actual y entiendo que, pese a su controvertida puesta en valor, se trata de un monumento. Excelente urbanización del entorno con paseos y jardines.
Para saber más: Tampoco hay mucho que decir al respecto. Cuesta creer que no hay en internet información fiable sobre su historia; ni siquiera de las dos rehabilitaciones contemporáneas. El blog burgodeosma.file.wordpress.com es el que tiene más información sobre la historia del pueblo, con mínimas referencias a nuestra obra y alguna foto. La web viajesyrutas.es también dispone de alguna foto. Tampoco las web de Uxama Ingeniería y Pinaca dicen mucho de su intervención. Lo mismo ocurre con la web municipal o la de los organismos oficiales de Soria entendidos en patrimonio; estamos ante un puente totalmente desconocido.
Bueno, siempre nos quedará la mítica carretera nacional N-110 (Soria-Plasencia) que pasa por El Burgo de Osma-Ciudad de Osma, aunque en este tramo también es la N-122. Intenté sacar a la luz su itinerario, sus bellos paisajes, ríos, puentes, núcleos de población y su amplio patrimonio lineal en un par de artículos que monté para la revista Solo Camión, en sus números 289 y 290 de fecha marzo y abril de 2.014.
Cómo llegar: Se encuentra en la nacional N-122 PK 213,600 bordeando el casco viejo de la población. Actualmente dispone de una variante de la A-11 (Autovía del Duero) que rodea la población. Una vía rápida desde Madrid es la A-1 hasta Aranda del Duero, donde podemos seguir hacia el E por la N-122 hasta llegar a nuestra población y sus puentes.


Foto de Juan Cabré entre los años 1911 y 1917


Situación del puente hacia los años 20 del siglo XX. Clichés de Manuel Arribas.


Foto de Otto Wünderlich, entre 1930 y 1936. Fototeca Nacional.


Estado del puente hacia 1.945. Blog burgodeosma.files.wordpress.


Postal de los años 50 del siglo XX tras la rehabilitación. Web Todocoleccion.es



Dos fotos de la web PINACAS, tras la segunda rehabilitación del año 2.006


Una de las pocas fotos relativamente antiguas de la obra, tras su restauración. Obra de Pedro Salcedo para Panoramio, 16.09.2008




Dos fotos de la crecida del río Ucero el 20.01.2013. Blog burgodeosma.files.wordpress.


Instantánea de la cabecera izquierda. Fecha 23.09.2013



Dos fotos nocturnas de fecha 07.01.2014


Foto de fecha 07.01.2014






















Tanda de fotos de fecha 08.01.2017


Cantera de arenisca de la Sierra de la Demanda, de donde provienen las piezas de la rehabilitación del puente. Piedras Naturales de Castilla, S.L.












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