domingo, 30 de octubre de 2016

PONTE DA VEIGA SOBRE EL RÍO LOURO

PONTE DA VEIGA. PUENTE DE ORIGEN ROMANO SOBRE EL RÍO LOURO. TUY-PO 

N-550 PK 177


La carretera nacional N-550 cruza como un tajo la Galicia occidental desde el norte en A Coruña, donde nace, hasta Tuy, junto al río Miño, a lo largo de 180 kilómetros. Es una calzada singular, atractiva, sinuosa, difícil y peligrosa pero que te ofrece paisajes bellos, lugares curiosos y variados monumentos. Precisamente, al final del camino, me encontré con esta joya pontonera, muy cerca de Tuy, en la parroquia de Rebordans, a unos cientos de metros de su desembocadura en el caudaloso río Miño. Está situado en una vieja travesía que une la N-550 con la PO-404 y al edificar recientemente una EDAR (Depuradora de aguas) Ferrovial-Agromán construyó un puente nuevo, a unos pocos metros del milenario y conocido "Ponte da Veiga". Cuando ocurre esto, que ya he comentado en otras ocasiones, la belleza del lugar, del monumento, se pierde, la perspectiva se disminuye o anula y el paisaje patrimonial se contamina al entrar en contacto con obras contemporáneas de  hormigón. Se adjuntan algunas fotos donde se aprecia la interferencia de la nueva obra civil en el conjunto y paisaje que debería ofrecernos su carácter medieval.

Según las referencias que tenemos del Itinerario Antonino romano, las vías XVII, XVIII y XIX partían de Bracara Augusta (Braga) hacia el N-NE por diferentes lugares y mansiones pero la XIX es la que utilizaba este puente. Desde Bracara, seguía por Castellum Tude (Tuy) e Iria Flavia, probablemente por medio de una vía secundaria conectaría con Flavium Brigantium (A Coruña) -prácticamente el itinerario de nuestra actual N-550- y viraba hacia el E/SE en dirección a Lucus Augusti (Lugo) para terminar en Asturica Augusta (Astorga). Existen bastantes testimonios que dan por cierto este itinerario y así lo recoge la carta K-29  Porto (Oporto) de la TIR (Tabula Imperii Romani). Aunque el puente es un lugar de paso, de tránsito, en pequeñas excavaciones a su alrededor, aparecieron restos de tégulas, ímbrices, material lítico de cantería, un cipo y el conocido miliario de Tiberio Claudio, del siglo I d.C.

Tras los avatares propios de todos los puentes, en especial las grandes avenidas, sabotajes o hundimientos con excusas de guerras y otros accidentes, el puente de Veiga sufrió una o varias transformaciones inauditas. Teniendo en cuenta que tras romanos, suevos y musulmanes, se produce un esplendor en la zona tudense que llega a ser diócesis y capital provincial del Reino de Galicia, entre los siglos XI/XII debemos suponer que por allí circularon los mejores canteros y albañiles del noroeste peninsular y que dejarían huella y calidad en sus obras. Bien es cierto que Tuy goza de innumerables monumentos en edificación, pero en lo referente a obra civil , el ejemplo del puente sobre el río Louro causa perplejidad. Tampoco parece que mejoró la cosa con la potenciación del Camino de Santiago Portugués, a cuya ruta pertenece este puente y por el que siguen transitando miles de peregrinos. Esto viene a cuento al observar la obra pontonera y llegar a la conclusión de que es romana por su origen, testimonios y pequeños (o grandes) detalles, especialmente en las pilas, tajamares, algunas dovelas y sillares desperdigados por los paramentos. Lo que se reconstruyó como obra medieval -casi toda la obra- es un cúmulo de imperfecciones que tampoco se observan en otros muchos puentes de los siglos XII/XIV ubicados en la zona y construidos presuntamente por maestros y canteros gallegos, expertos en el manejo y talla del granito.


Probablemente, el diseño original consistía en un puente de 3 vanos de medio punto y muros más o menos largos de soporte y contención en ambas cabeceras para producir una plataforma horizontal y recta que unía ambas orillas, en un terrero suave propio de terraza fluvial. La solución medieval, sobre una obra arruinada además de reconstruir paramentos y arcos -probablemente estrechando la estructura-, parece que fue alargar el tablero y el muro que lo sostiene en  la margen izquierda, en forma curva, creando una nueva salida al camino de peregrinos quizás más cómoda,  añadiendo un pequeño arco ojival a modo de aliviadero. Quizás, en la rehabilitación de 2.007 , con movimiento de tierras y excavaciones varias, se podía haber llegado al pilotaje y cimentación original para saber si realmente había un hormigonado de tipo romano. Por lo que se aprecia al levantar la cubierta y llegar al extradós de bóvedas se observa un gran cúmulo de relleno entre paramentos básicamente de arena, guijarros y canto rodado de mediano tamaño, sin aglutinantes y cales que sirvieran para fraguar o endurecer la mezcla. En la pontonería medieval desconocían no solo el hormigón de puzolana sino el que se podía fraguar y endurecer con otras rocas basálticas descompuestas en piedra machacada o grava bien mezcladas con cal ordinaria o grasa, arenas y agua.

Características actuales de la obra: Lo que ahora se muestra es un puente de fábrica de granito, con rasante casi plana, tablero recto y luego ligeramente curvo en margen izquierda, con dos arcos de semicírculo irregular de 6,40 y 8,20 metros de luz, seguido de un arco apuntado de 8,28 metros de luz y un último arco plenamente ojival, descompensado o mal equilibrado, de 3,77 metros de luz. Teniendo en cuenta que la cimentación parece buena, los arranques de las pilas y los estribos son plenos y hasta las primeras dovelas están bien dispuestas, cuesta creer que la continuación del dovelaje hasta completar los arcos (en boquillas) sea tan deficiente que haya ocasionado deslizamientos. Sin duda, las restauraciones antiguas que tuvo no fueron acertadas y las cargas a que se han sometido los paramentos exteriores superan su capacidad de resistencia; en algunos lienzos, la línea del paramento exterior sobresale en relación a la cara externa de los arcos (boquillas). Parte de la culpa será por cimentación de pilas sin la profundidad adecuada o quizás la sobrecarga añadida con las formidables lajas hincadas para formar el actual pretil o exceso de peso o mal fraguado del hormigón en extradós, filtraciones de agua por la cubierta, etc.  No obstante, una vez se han ajustado en los arcos las fuerzas que soportan, parece que la obra en sí misma es sólida y es de suponer que en los últimos siglos la estructura ha soportado la fuerza impetuosa de variadas riadas o grandes avenidas.

Pese a todo lo anterior e independientemente al desplazamiento de dovelas, las bóvedas de cañón se encuentran en buen estado, con sillares bien aparejados a hueso, cruzándolos al viejo estilo de soga/tizón y con tamaños propios o parecidos a los empleados por romanos, con piezas de cantería que llegaba a un metro de largo (aparejo regular medio). No obstante lo comentado, pudiera ser que el esviaje del dovelado obedeciera a la rectificación del tablero en curva y la adaptación de la planta del arco 2 a esa dirección, lo que prueba la propia modernidad de este vano, según comenta en su análisis el ingeniero Manuel Durán Fuentes, director de la rehabilitación de la obra. También nos comenta que según su análisis, las dos bóvedas centrales fueron reconstruidas entre los siglos XVI y XVII, debido precisamente a que arrancan ligeramente giradas con respecto a las bases de las pilas, estas posiblemente originales.

Respecto a tímpanos y demás paramentos, aunque se aprecia intención de mantener las hiladas, éstas son irregulares y de anchos variados, con ajuste de sillares desparejados, de diferente cubicaje y labra. Parece que en alguna rehabilitación ha habido alzamiento de muros. En algunas zonas se han colocado piedras de talla en forma de trapecio rectangular que originariamente estarían ubicadas junto a las roscas de los arcos. Por último, tajamares y espolones (lo que se puede apreciar de ellos) muy enterrados por los limos, son triangulares, potentes, firmes, compuestos de grandes sillares bien fabricados y nos dan testimonio de lo que pudiera ser en origen un puente romano o bien, la influencia romana en la cantería gallega medieval.

Es un puente largo que debe cubrir el desnivel de la pequeña depresión que forma la terraza fluvial; el tablero tiene una longitud aproximada de 52 metros y con los largos muros de acompañamiento llega a los 100 metros; parte de su alargamiento se produce en una reforma del siglo XVIII.  Dispone en los bordes de zócalos bajos de piedra que harían las veces de guardarruedas y pegados a ellos a modo de pretiles, excepcionales lajas u ortostatos de 60 centímetros de altura en granito con orificios donde debieron empotrarse postes de algún alambrado protector (no parece engatillado de unión). En caras externas, este asiento sobre el que reposan los pretiles forma una línea decorativa y de claroscuros en la rasante a modo de impostas. En cabeceras subsiste un solado de lajas de piedra al modo medieval aunque el resto de la cubierta o calzada se ha solucionado con una cobertura de hormigón con canto rodado menudo. El ancho del tablero es de 3,40 metros y la calzada libre es de aproximadamente 2,50 metros, muy angosta para el tránsito de carros y sin descansaderos donde refugiarse los viandantes ante el cruce de vehículos y caballerías.


Aunque actualmente su función es peatonal, sigue siendo un bello y sólido puente de impronta bajomedieval, enigmático y sombrío, inserto en una terraza que hace visible el conjunto, apoyado en un buen diseño urbanístico reciente, con pequeño aparcamiento, bancos y fuente incluida, junto al viejo camino santiagués por el que transitan los peregrinos que vienen desde Portugal y actual senda PRG 19 para excursionistas. Se echa en falta algún panel informativo sobre la obra civil, su historia y avatares. 

En el año 2.006 se redactó un proyecto de rehabilitación auspiciado por la Dirección General de Patrimonio de la Xunta de Galicia. Se encarga del  proyecto el estudio de ingeniería civil E.I.C. Durán, S.L. con sede en Ourense y que llevará la dirección facultativa. Se asignan los trabajos a la UTE formada al 50% por Trabajos Especiales Zut, S.A. de la localidad vizcaína de Arrankudiaga y la gallega de Tomiño-Pontevedra denominada IBEC,S.L. (Isidro Benade Empresa Constructora S.L.). El presupuesto es de 189.489.- € iniciándose las obras en marzo de 2.007 y terminándose en septiembre del mismo año.

De la web de EIC recojo la siguiente información: Se procede a desenterrar estribos y muros para recuperar el primitivo alzado, se mejora su capacidad de desagüe, se descubre el tajamar-espolón de la pila 2ª y se procede a su reconstrucción y puesta en servicio. Se excavó entorno al arco ojival que tenía deslizamientos en su dovelaje por fallo de la cimentación en uno de sus apoyos, se procedió a su cimbrado para acometer su reparación así como la de una sección del muro de acompañamiento, aguas arriba. También se rectifico el dovelaje afectado por el hundimiento y se actuó sobre la cimentación con una nueva escollera profunda hormigonada pues el firme era liviano. Se procedió al nuevo montaje de la fábrica saneada con refuerzo de sus correspondientes estabilidades.

En certificado oficial de la Consejería de Cultura gallega con fecha 27.04.2009 facilitado por ZUT se detallan los trabajos con cuidado ya que se trata de una obra civil perteneciente al Registro de Puentes Históricos de Galicia y dice así:

Limpieza manual de paramentos de fábrica de piedra con eliminación de vegetación, raíces en juntas, tratamiento herbicida y recolocado con piedras similares a las existentes.
Desmonte de la cornisa con numeración de sillares y soporte fotográfico así como su posterior montaje al estilo primitivo.
Desmonte de sillería/sillarejo de paramentos verticales, inclinados y horizontales así como el dovelaje con fotografía y numeración de piezas.
Utilización de cimbra metálica para el arco ojival menor.
Montaje de arcos/dovelaje utilizando las piezas desmontadas y reposición con piezas nuevas.
Montaje en seco de la sillería-sillarejo del alzado de fábrica previamente desmontadas respetando su configuración original.
Fábrica de mampostería asentada con mortero de cal, en refuerzo de trasdós de paramentos de fábrica de piedra. Relleno entre fábricas a base de material formado por mezclas de piedra en rama y zahorra artificial colocada a mano.
Desmontaje y montaje de piezas de tímpanos, tajamares, dinteles y muros de acompañamiento respetando su disposición primitiva.
Levantamiento de enlosado actual y nueva colocación con idénticas características, utilizando numeración, limpieza e inclusión de mortero con cemento blanco y arena.
Desmontaje y montaje del cordel del pretil respetando disposición original.
Se muestran fotografías del concienzudo trabajo de rehabilitación.

Es esta zona pontevedresa así como la portuguesa de Oporto y Braga menudean puentes de características parecidas al Ponte da Veiga. No obstante, si nos hallamos en Tuy, la obra pontonera significativa y bella que debemos visitar es el puente internacional que cruza el río Miño en la frontera con Portugal. El viejo puente mixto que construyó el ingeniero Pelayo Mancebo en 1.886 para ferrocarril, vehículos y peatones cumple ahora 130 años y ahí sigue. 


Para saber más: Existe un CD titulado "Puentes Históricos. El Patrimonio de la obra pública y los criterios y técnicas de restauración", editado por la Cátedra Demetrio Ribes y que recoge la jornada celebrada el 16.10.2007 sobre el tema, donde hay una muy buena comunicación de Manuel Durán Fuentes, a la sazón, responsable del proyecto de rehabilitación de este monumento.

Pues por allí anduvo el lobo Quirce y así lo cuenta para sus colegas camioneros, furgoneteros, trajinantes, viajantes, turistas de todo pelaje y condición y demás lectores que pacientemente lleguen a leer esta reseña. Más información de esta carretera en el artículo que escribí para la revista Solo Camión en su número 296 de octubre de 2.014. A todos, salud y buena ruta.

Cómo llegar: Se encuentra en la influencia de la carretera nacional N-550, cerca de su término en Tuy, aproximadamente en el PK 177. Como es travesía, en Tuy la nacional se llama Avenida de la Concordia y debemos desviarnos por la Rúa Louredo, hasta llegar a la EDAR y el puente. Otra opción es seguir por la N-550 hasta el desvío de Guillarei y tomar la carretera local PO-404 que también nos llevará al río y a su magnífico puente. Si se circula por la autovía A-55 deberemos tomar la salida 29A para entrar en Tuy y seguir las recomendaciones anteriores.

Para mis controles: Entrada número 100 del blog en el año 2.016. 






















Tanda de fotos de fecha 06.06.2014


Foto de fecha 15.01.2007 antes de la restauración del blog Sendereando.


Foto de la web de Zut,es. del año 2.007 después de la restauración.


Imagen de marzo de 2.009 del blog Tudensia.


Imagen de octubre de 2.014 del blog Ferruxadas.


Vieja fotografía, probablemente de los años 20 del siglo XX del Camino da Veiga con el puente al fondo, apenas visible.

IMÁGENES DE LAS OBRAS DE RESTAURACIÓN DEL AÑO 2.007


























Las tres últimas fotos son del CD "Puentes Históricos, criterios y técnicas de restauración" ponencia de Manuel Durán Fuentes. Se recogen detalles de la actuación como la composición y técnicas del firme así como la limpieza de los restos de betún en los pretiles a base de chorreado a presión de un abrasivo (Silicato de aluminio) hasta la eliminación de las manchas. 


PUENTE NUEVO







Varias fotos de fecha 12.07.2013 del puente nuevo en la Rúa Louredo con detalle del tablero, calzada, pilas y aspecto general. La interferencia con respecto al puente viejo es evidente.



Dos fotos de fecha 06.06.2014 del puente nuevo. Al menos, su estructura ha servido para camuflar -como se puede observar- los proyectores de luz que sirven para la iluminación nocturna de este precioso monumento medieval.


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