jueves, 27 de octubre de 2016

PUENTE DEL GRAJAL SOBRE EL RÍO MANZANARES

PUENTE MEDIEVAL DEL GRAJAL SOBRE EL RÍO MANZANARES EN COLMENAR VIEJO-M  

M-618 PK 6,500


La bellísima, intrincada y peligrosa carretera comarcal M-618 transita entre las localidades madrileñas de Colmenar Viejo, Hoyo de Manzanares y Torrelodones culebreando entre majadas, roquedos y valles del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Toma el nombre del paraje de El Grajal donde convive con estructuras hidráulicas del Canal de Isabel II, como la presa cercana y un sifón.

Respecto al puente, situado en el PK 6,500 (Término de Colmenar Viejo) se discute su origen e incluso se cree que pudiera ser romano. Si bien es cierto que la antiquísima calzada XXIV del Itinerario de Antonino que venía de Titulcia (Aranjuez) y Complutum (Alcalá de Henares) pasaba cerca, este puente y algún otro, estarían en un ramal secundario del que no parece haber restos que puedan confirmar su conexión con la vía principal. Sí parece más plausible que formara parte de una derrota estrecha que trabajaran los musulmanes, acondicionándola y construyendo o mejorando viejos puentes con intención de conexionar algunos puntos de defensa y vigilancia de la Marca Media (Tierra de nadie, fronteriza entre los reinos cristianos del norte y el Califato de Córdoba ) que podemos fechar entre los siglos IX y XI. Sería el conocido "Camino Militar" entre Talamanca del Jarama y el Valle del Tiétar con torreones y atalayas en Torrelodones y Hoyo de Manzanares. Sí fuera así, podríamos catalogar el puente del Grajal como construcción árabe de época alto-medieval. Las potentes avenidas del río Manzanares a lo largo de siglos destruyeron arco y paramentos del puente, reconstruyéndose repetidas veces, pero manteniendo el estilo propio de sus constructores originales. Así se hizo con la famosa riada de 1.680 que derribó prácticamente toda la obra pero que se decidió reconstruirla al viejo estilo, quizás cambiando el arco ojival por uno de medio punto ligeramente peraltado, alargando las dovelas hasta la zona basal o de arranque, que en este caso, es la roca granítica del lecho del río. Se pudo hacer un tablero horizontal pero se optó por mantener la plataforma a dos aguas o tipo "lomo de asno". La última restauración ha tenido lugar en el año 2.013 aprovechando fondos del Ministerio de Fomento captados en el Plan del 1% Cultural y se echa en falta que no se hubiera completado el conjunto rehabilitando parte del camino original, en ambas cabeceras (unos pocos metros) , hasta sus cortes con la carretera nueva, pues lo cierto es que su acceso es difícil por ambos lados debido al desnivel que existe entre calzada y terrenos anexos. Bueno, la realidad es que no existe ni siquiera un mirador con aparcamiento decente para los viajeros que quieran parar y echar un vistazo. Tampoco un panel informativo sobre su construcción, historia y vicisitudes.

Características de la obra: Se trata de un puente de un sólo arco, grande, de medio punto, con una luz aproximada de 10 metros. Los paramentos se construyeron con aparejo irregular en fábrica de mampostería careada (bien enrasada) y ordinaria (cales o argamasas en juntas) con lo cual resulta robusto y vistoso. En las zonas bajas todavía se aprecia su disposición en hiladas -quizás, los lienzos que menos desperfectos han sufrido en el tiempo- de variado tamaño y horizontalidad. Todo el puente se asienta sobre roca madre en el lecho del río, sin cimentación de fábrica. El arco es perfecto, con clave junto a la rasante y con boquillas visibles de dovelas medianamente labradas, grandes, con rosca, que descargan sobre la roca, sin salmeres ni basas de soporte. En el intradós es donde se ve la buena factura de trabajos de restauración producidos en el siglo XVII con sillares bien compuestos y escuadrados, algunos con 50-60 centímetros de soga, especialmente alternados en boquillas. Tablero a dos aguas de 34 metros incluido estribos , (21+13 desde el vértice hasta cada cabecera) muy angosto, con calzada de entre 1,50 y 1,80 metros de ancho cubierta de gruesas lajas de piedra y altos pretiles de sillarejo. Toda la obra es de granito, abundante en Colmenar y los valles que horada el río Manzanares.

Se incorporan fotos de detalle de lo que queda del muro de piedra como soporte del viejo camino medieval -cortado por la vía moderna-, así como de la casilla de peones, con un trabajo de cantería excepcional en el dintel de la ventana enrejada. 

Como ya he señalado en otras ocasiones, es lamentable el poco respeto que se tiene con obras civiles antiguas, a veces, milenarias. Al igual que ha ocurrido con otros puentes que ya he presentado, el de El Grajal se encuentra empaquetado y comprimido por otro de más reciente creación (aunque también antiguo y de gran interés). Hay que tener en cuenta los condicionantes del terreno y si resulta imposible construir un puente nuevo más arriba o abajo del antiguo, lo que se debe hacer es trasladar la obra antigua a otro lugar. Lo cierto es que, la mayoría de las veces, la decisión de los ingenieros ha sido eliminar el viejo y construir el nuevo en el mismo lugar (generalmente, el más idóneo) y todavía tendremos que congratularnos pues el responsable de la reforma de la M-618 y sus puentes, no tiró por "la calle de en medio" y se cargó el viejo puente medieval. Felicitémonos, entonces.

La verdad es que -observando la fábrica y buen hacer- el jodido puente nuevo  tiene estilo y categoría. Se dice que es obra de 1.895, pensando quizás que se corresponde con los trabajos hidráulicos de presas y sifones que después inauguró Alfonso XIII en 1.908  así como con el nuevo trayecto de la carretera comarcal. Se podría pensar que es obra de ilustrados, probablemente del siglo XVIII o principios del XIX cuando todavía este itinerario era usual para dirigirse hacia los portillos de Guadarrama o La Fuenfría y bajar hacia los Sitios Reales de La Granja y Riofrío o seguir hasta Segovia pero lo cierto es que la fábrica en sillares de granito de los zócalos, dinteles y esquinas de la casa de peones camineros, situada muy cerca, tiene factura semejante a la obra del puente luego cabe pensar que ambas construcciones se correspondan con finales del siglo XIX.Siguiendo con el puente moderno, comentar que no  lejos de aquí, en el itinerario hacia Segovia por la CL-601, tras bajar las famosas "siete revueltas" del puerto de Navacerrada, nos encontramos con un bello puente muy semejante a éste que cruza el río Eresma y es conocido como el  Puente de la Cantina.

Bueno, por allí pasó el lobo Quirce y así lo cuenta. No, la carretera M-618 no es para camiones largos o muy pesados. No se os ocurra correr esa carretera, salvo que la MMA sea inferior a 13 Tm o la longitud inferior a 10 metros y aún así será emocionante el tránsito por ella (de esta limitación están exentos los camiones de servicio público). Salud y buena ruta.

Cómo llegar: Situándonos en Madrid, deberemos coger la M-30 dirección N hasta su PK 0 donde en un gran cruce de autovías, tomaremos la indicada como M-607 dirección Colmenar Viejo. Al entrar en este núcleo, aproximadamente en el PK 30, tomaremos -por el sur- una vía de circunvalación cuya continuación es la propia carretera provincial M-618 con dirección a Hoyo de Manzanares y Torrelodones. Nuestro puente se encuentra en el PK 6,500 justo después de pasar la citada casilla de peones que ya he descrito.





















Tanda de fotos realizadas el 1 y 11 de agosto de 2.014


Comparativa de los puentes antes de su limpieza y restauración. Foto tomada de la revista del MOPU de marzo 1.988


Foto de V. González para la revista del Ministerio de Fomento y Medio Ambiente nº 444 de julio-agosto de 1.996.





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