sábado, 13 de febrero de 2016

PUENTE VIEJO DE MOLINA DE ARAGÓN

PUENTE VIEJO DE MOLINA DE ARAGÓN-GU SOBRE EL RÍO GALLO

N-211 PK 60

La vieja localidad de Molina de Aragón, en Guadalajara, pertenece a la comarca de Señorío de Molina-Alto Tajo que está regada por multitud de arroyos y ramblas. Tiene varios puentes pero el más interesante es el llamado "Puente Viejo" sobre el río Gallo, afluente del Tajo. La villa es vieja, revieja y dicen las crónicas que fue musulmana, castellana y aragonesa. Parece que se estabilizó hacia mediados del siglo XIV lo cual puede ser interesante para la datación del puente. Lo cierto es que, ya antes de musulmanes y cristianos, existían en la zona asentamientos permanentes de pueblos ibéricos, como los loretani, de los que aún quedan pequeños testimonios arqueológicos. Los loretani convivieron con el dominio en Hispania de la Roma republicana y -aunque no hay rastro de vías romanas en la zona- las "mansio" o poblados de Herrería (El Ceremeño), Corduente y Cheva (Prados Redondos) obligaban a una interconexión que pasaba sin remedio por el área de Molina, luego es posible que pudiera existir una paso que se elevara sobre el río Gallo cuando había crecidas importantes y no se podía vadear. 

Como suele ser común, durante decenios y quizás siglos, sobre puentes arruinados que conservaban alguna pila central, se solía realizar obra de carpintería diseñando tableros de madera por los que se vadeaba el cauce cuando llevaba buen caudal; el resto del año, en ríos pequeños en los que el estiaje era fuerte, pues de vadeaba directamente cruzando el cauce. Pudiera ser el caso de nuestro puente, de cuyo origen romano no hay rastro. Si parece que existió un puente árabe pues ya se le cita en el testamento de Blanca de Molina, noble y Quinta Señora del lugar homónimo, en cuyo documento datado en 1.293 dona a su capellán Martín López dos molinos ubicados junto a la puente morisca. La tipología pontonera musulmana utiliza normalmente el mampuesto, ladrillo y mucha argamasa y en vanos para obra civil solía utilizar el arco ojival o el de medio punto, dejando el arco escarzano para edificación. Aquel puente árabe desaparecería en alguna gran avenida y lo que ahora contemplamos en un obra de época bajo-medieval, precisamente cuando se asientan y engrandecen los dominios en la zona de la familia Manrique de Lara, especialmente con la citada Blanca de Molina, en el siglo XIII. También incide poderosamente en el buen hacer y mantenimiento de puentes el famoso Consejo Real de la Mesta y en este caso, la necesidad de tener activo el paso de ganado trashumante por la localidad pues esta se encontraba en la Vereda de la Mata, un ramal de la Cañada Real Soriana.

Características de la obra: La impronta y geometría de este puente recuerda las fábricas que ya hacían los romanos en la República para pequeños puentes de tres vanos y puede que los maestros de obra medievales que lo levantaron pudieran conocer el ejemplar que aún subsiste en la localidad cercana de Luco de Jiloca y trazaran la obra civil utilizando como modelo la del antiquísimo puente romano, bello, esbelto y firme.

Mantiene un tablero a dos aguas de 28 metros de largo y ancho de 5 metros, aproximadamente; calzada reformada con firme de piedra en mampostería concertada y láminas de rodadura en esquisto negro. Consta de 3 vanos con arcos de tipo corvado o escarzano, el central, más grande, tiene una luz de 8,40 m  y los laterales de 5,15 metros cada uno. La altura desde clave hasta lecho del río es de 2,86 metros actualmente. Se encuentra enterrada parte de las pilas por la acumulación de limos y lodos y se han formado terrazas arenosas en ambas caras del puente. El vano izquierdo se encuentra medio enterrado y el cauce suele transcurrir la mayor parte del año exclusivamente por el vano derecho. Tiene dos tajamares, aguas arriba, en forma de cuña, muy del estilo romano y dos espolones semicirculares, todos hasta coronación, formando descansaderos en calzada. Conserva sólidos pretiles de arenisca de un metro de alto y se conecta a los taludes de las orillas con fuertes paramentos de cantería. Si bien hay desequilibro entre el arco principal -por su porte- y los secundarios, en general, la obra está bien hecha y ha sobrevivido muchos avatares en el tiempo. Se utilizó piedra arenisca roja del lugar en su construcción, con salpicados de toba blanca pero sin mucho cuidado en la talla. Tanto en las pilas, como en los frentes, se trata de sillares de volumen irregular, ahora muy desgastados, y sillarejo todo ello asentado con mortero de cal. En los arcos se aprecia mejor factura, con dovelaje en boquillas de mejor talla y rosca; intradós complejo pues en los arranque de las bóvedas se ve buen sillar y regular, asentado a hueso, con los huecos o mechinales donde se asentaban las cimbras; en el resto de bóvedas hacia claves se aprecia una rehabilitación con disposición de dovelas en roscas paralelas, sin trabar a soga, aunque con mejor mortero. Dispone de muros de contención, especialmente alto el del lado izquierdo, en cuya cabecera existía una escalinata para bajar al río que utilizaban las lavanderas, como se aprecia en alguna vieja fotografía. En cabecera derecha se implementó junto a imposta una bovedilla que se empotra en estribo y que soporta el ensanchamiento del tablero para mejorar la salida de vehículos en curva.

 Es posible que el puente haya sufrido varias remodelaciones o arreglos: La más importante parece que se hizo en 1.640 a instancias de Felipe IV. Es probable que el maestro de obras local Manuel Gilaberte interviniera en alguna restauración -aunque no probada- ya que estuvo activo en obras pontoneras realizadas en el Señorío de Molina en el último cuarto del siglo XVIII durante el reinado de Carlos IV. Asimismo, las desastrosas avenidas producidas en 1.930 produjeron daños que fueron reparados en la II República. En 1.996 (BOE 16.04.1996) se realizaron trabajos exhaustivos para configurar cauce y evitar avenidas, se hicieron dragados en la zona comprendida entre el puente viejo y el nuevo, consolidándose las defensas hasta la cota del borde de cauce ordinario, entre otras actuaciones. En el año 2.010 se ejecuto un vasto proyecto de restauración, limpieza y reacondicionamiento de márgenes del río Gallo, incluyendo su tránsito por la villa. Permanece en uso y, aunque de tablero estrecho, permite la circulación de vehículos, incluso pesados, aunque lo cierto es que no he visto señales de limitación sobre MMA o ejes. Dispone de un cartel informativo ubicado junto a la barandilla del puente nuevo.

Lo cierto es que el porte que presenta actualmente es óptimo en cuanto a mantenimiento u urbanismo adyacente, destacando su belleza y antigüedad y acorde con la monumentalidad que exhibe la villa de Molina de Aragón. Muy acertada la idea de urbanizar el entorno: se ha construido un bello paseo junto al río, una pasarela de madera, bancos y jardines para el disfrute de los vecinos y visitantes que se acercan a contemplar esta joya pontonera.

Conocido como Puente Viejo, representa la obra hidráulica más vistosa de la villa aunque, muy cerca, existe otra obra muy antigua e interesante llamado Puente de Tablas, pues así era durante siglos; fue rehabilitado en 1.836 tras unas fuertes riadas y, de nuevo, ya con pilas y estribos de cantería aunque con un bello tablero de celosía de maderos, en 1.863. Actualmente mantiene un tablero de hormigón armado y buenos pretilesy aunque de calzada angosta, sigue en uso y da servicio al pueblo y a la carretera local GU-958.

Cómo llegar: Se encuentra en la mítica carretera nacional N-211 que une las localidades de Fraga con Alcolea del Pinar, a través de un bello itinerario de 332 kilómetros, aproximadamente. Si salimos de Madrid, lo haremos por la A-2 y en el PK 135 iniciaremos el recorrido de la N-211 hasta el PK 60 donde se encuentra Molina de Aragón. Sobre la ruta completa de esta carretera nacional escribí un artículo para la revista Solo Camión, en su número 271 de septiembre de 2.012 haciendo referencias a su importante patrimonio lineal y paisajística.

Más información y fotos en: Lobo Quirce. Biodiversidad Virtual



Foto de fecha 02.10.2011 de Miguel F. Torres para Wikipedia en voz "Molina de Aragón"






Tanda de fotos de fecha 14.05.2012




Tanda de fotos de fecha 15.08.2014



Dos fotos de fecha 12.10.2014


Panorámica de fecha 06.02.2016 de Raquel Romo para Minube.





Viejas fotografías de los años 40/60 del siglo XX correspondientes al legado de Francisco Layna Serrano para la Diputación de Guadalajara y que se exhiben en el CEFIHGU.


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