lunes, 14 de septiembre de 2015

PUENTE DE TORDÓMAR SOBRE EL RÍO ARLANZA

PUENTE ROMANO DE TORDÓMAR-BU SOBRE EL RÍO ARLANZA

Transitando por la carretera nacional N-622 camino de Lerma me encontré con un interesante puente, antiguo cual leyenda, largo y vistoso, que cruza inopinadamente el curso del río Arlanza, fuera de toda lógica (actualmente). La N-622 tiene recientemente un curso corto desde Lerma a Quintana del Puente; antiguamente era más larga pues naciendo en la propia Lerma, o quizás en Vitoria, se dirigía hacia el NW por Tierra de Campos, probablemente camino de León. Precisamente esta calzada nacional es culpable de que se borraran muchos de los vestigios por los que pudiéramos adivinar el exacto tránsito o destino de la vía romana a la que pertenece el puente de Tordómar. La información que aporta internet habla de itinerarios secundarios romanos desde Clunia (Peñalba de Castro) hacia Cantabria, Segovia, Astorga o Galicia, siempre de un modo muy genérico. Lo cierto es que la fiable carta del TIR (Tabula Imperii Romani/K-30/Conventus Caesaraugusta-Clunia) si marca un itinerario desde Clunia más probable que -hacia el NW- necesitaba cruzar el río Arlanza para dirigirse hacia la actual Palenzuela, Sahagún y León. Ahí lo dejamos.

Tordómar es un puebluco burgalés al SW de la provincia, no lejos del límite con Palencia, que pertenece a la Comarca del Arlanza, en pleno valle feraz y agrícola del río homónimo. Dispone de un larguísimo puente que vadea el cauce del Arlanza en una zona ensanchada, de acumulación de arenas y limos, llana, por donde serpentea el cauce, normalmente tranquilo. La cabecera norte se corta con la carretera nacional N-622 y la sur conexiona con buenos vestigios de la antigua calzada romana que, como decía, tenía como destino la antigua ciudad arévaca y cabeza de convento romano llamada Clunia. También lo atestiguan los dos miliarios romanos de época de Adriano y Trajano, respectivamente, actualmente cortado y embutido uno de ellos al inicio de los pretiles del puente y el otro completo y exento. (En el de Adriano, todavía se puede leer: A CLVNIA M.P. XXXIIII, o lo que es lo mismo, A Clunia 34 millas -50 kms. aproximadamente-).

Las fuertes avenidas de este río a lo largo de casi dos milenios, obviamente, han repercutido en el estado y forma del puente, que habrá sufrido derrumbes de pilas, arcos, tajamares y muchos metros de tablero. Se ha ido rehabilitando lentamente, según la propia historia y ahora podemos admirar todavía un puente soberbio, con cierta belleza y gran geometría, destacando el sentido de "firmitas" que imprimían los ingenieros romanos que lo hicieron. Para evitar las inclinaciones propias de los tableros medievales, se proyectó un puente largo que mantiene la horizontalidad en toda su plataforma; fueron necesarios 22 o 23 arcos pues no estoy seguro de ellos, debido a que algunos están ciegos en la actualidad, otros parece que están enterrados en los limos de la orilla izquierda y alguno más no es visible pues lo impiden el viejo molino y las estructuras adyacentes. Por cierto, es una auténtica vergüenza que algunos parroquianos -o quizás, el propio ayuntamiento, vaya Usted a saber- dispongan de algunos vanos a modo de almacén de materiales y cochambre.

Los arcos originales -según muestran las boquillas- serían de medio punto aunque los que ahora se exhiben  parecen rebajados ya que los tramos bajos hasta los salmeres están tapados por los tajamares  , salvo en el extremo sur, donde las boquillas aún muestran una rosca que señala el medio arco geométrico. Tienen diferentes luces y alturas y se apoyan o asientan sobre fuertes pilares y tajamares, muchos de ellos de factura romana, según los expertos. La fábrica es de piedra caliza y es obra bastante regular, aunque existen lienzos de paramentos con sillares de variado cubicaje, eso sí, bien ensamblados y en hiladas horizontales. Aguas arriba se observan las basas de los primitivos tajamares en cuña sobre los que se han recrecido otros de planta ojival hasta la rasante, con descansaderos. Los espolones de aguas abajo también son mixtos: Sobre antiguas basas bien cimentadas en forma de cuña y de origen romano, se apoyan nuevas piezas es forma de contrafuertes cuadrangulares y estrechos coronados con copetes en tejadillo. Las bóvedas de cañón de algunos vanos que he podido observar, presentan una labor de cantería muy buena, con sillares en seco, bien tallados y en hiladas uniformes; muchos arcos externos o boquillas están realizados con dovelas equilibradas, acuñadas y con buena rosca. En general, el aparejo realizado está encuadrado, con piezas de tamaño medio (hasta medio metro por unidad) aunque en las zonas bajas de las pilas sí existe aparejo mayor, con sillares que llegan al metro de longitud, muy propio de la ingeniería romana. Sobre rasante posee un robusto pretil de piedra con 13 descansaderos de planta ojival en lado aguas arriba y calzada recientemente asfaltada, sin acera, con una anchura aproximada a los 4 metros (4,70 metros con pretiles) que permite el paso de vehículos, incluido pesados, alternativamente pero con fluidez, ya que conecta los tráficos entre la nacional N-622 y la local BU-V-1143 que se dirige hacia Paúles del Agua o Granja de la Veguecilla. La longitud total del puente llega a 247 metros salvando la amplia terraza que allí forma el río donde discurre lentamente y ha producido meandros en la propia vaguada.

Por demás, señalar que en algunas rehabilitaciones se ha abusado de los morteros en juntas, se han expandido lechadas de cemento indiscriminadamente, se ha quebrado una sección del pretil para dar salida a una finca con cuyo aterrazamiento debió ocultarse un arco, existen otros arcos ciegos, no hay carteles de dirección en calzada y la información que se facilita a los visitantes es corta o incompleta y muy cutre. De todo ello debería tomar buena nota el propio ayuntamiento y la junta de gobierno de la comunidad pues esta obra pontonera es singular y de mucho mérito.

Desde luego, existe junto a la nacional un buen aparcamiento para camiones, aledaño al propio puente, luego no tenemos excusa para no parar y poder así admirar esta bellísima obra de ingeniería carreteril. El lobo Quirce pasa con frecuencia por aquellos lares y se emboba contemplando el viejo puente de Tordómar. Hoy escribe sobre él y así lo cuenta. Salud y buena ruta.

NOTA: Algunos apuntes importantes que he intentado interpretar proceden de los estudios de Carlos Fernández, Puentes Romanos. CSIC-1980 y otros del arqueólogo burgalés José Antonio Abásolo, experto en la red viaria de Hispania Romana, entre otros.
LEYENDA DEL MILIARIO DE TRAJANO
IMP. CAESAR. NERVA.
TRAIANVS. AVG. GER.
PONTIF. MAXIMVS.
TRIB. POTEST. P.P. COS. II
REFECIT

Parece que lo descubrió Julián Moral en 1.909 siendo su primer traductor, según fotos del panel informativo en la cabecera meridional del puente. Altura: 2,50 m.

Cómo llegar: Desde Madrid es sencillo. Se coge la autovía A-1 hasta el PK 203 en Lerma, donde nos desviaremos por la derecha para tomar la carretera nacional N-622 en dirección NW hasta llegar al puebluco de Tordómar, en el PK 56,400 de la misma. El puente se visualiza desde la propia calzada y existe una larga campa junto al puente donde se puede aparcar cómodamente. Si cruzamos el puente hacia la otra cabecera nos encontraremos algunos paneles informativos sobre el monumento, los miliarios romanos y más aparcamientos.

Para saber más:

En la Wikipedia existe un artículo interesante sobre el pueblo y este monumento. En Biodiversidad Virtual se puede acceder a un artículo y más fotos del puente: 


Una vieja fotografía de 1.987 publicada en la revista MOPU para su monográfico titulado "Guía de los puentes de España", número 345 de fecha julio-agosto de 1.987










Tanda de fotos de fecha 21.04.2014





Tanda de fotos de fecha 19.04.2014


Foto de fecha 24.12.2012 donde se aprecia el aparcamiento para camiones, junto al puente.


2 comentarios :

  1. Buen día o buena noche! Anonadada me hallo por el blog, curioso al menos y no por ello poco importante. Seguramente ningún sapiens se haya parado a pensar, cómo sería su vida sin puentes. Unión y esperanza atesorada, vista como cuatro piedras por unos y como una joya por otros. Alago este puente, pues bien lo conozco, tesoro maltratado y poco o nada valorado a pesar de su arquitectura extraordinaria y su vigencia incalculable, que muchos no quieren ver. Patrimonio olvidado por diputaciones, consejerías y ayuntamiento, que dejan oculto en el fondo del baúl de los recuerdos, y que espero, o eso quisiera, que un día encuentren, aunque sea por casualidad y lo miren con otros ojos, que valoren lo digno de su belleza.
    Nunca dejes de escribir.
    Que tengas un buen día.

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  2. ¡Qué bonito lo que escribes, querido Mochuelo!
    No, no dejes de escribir tú; lo haces estupendamente y las críticas que haces son reales como la vida misma.
    Imagínate hasta que punto ignoramos los puentes que, a veces, pregunto a gente que parece interesada en el tema si se ha fijado en los flamantes billetes de euros. ¡Canastos!, pues es verdad, todos llevan al dorso un puente (suelen contestarme).
    En fin, saludos cordiales y gracias por tu atención.

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