domingo, 26 de febrero de 2017

PONTÓN SOBRE EL ARROYO DEL PONTÓN

PONTÓN SOBRE EL ARROYO HOMÓNIMO. Término de Las Rozas-Madrid. 

M-505 PK 8,700


Continuando con la pontonería de los Caminos Reales al Real Sitio y Monasterio de El Escorial y siguiendo el itinerario que construyó Marcos de Vierna por el Puerto de Galapagar para enlazar junto al arroyo del Tercio y el río Aulencia con el viejo camino llamado del Cerro del Paredón, se expone a continuación la tercera obra, tras cruzar el Puente del Retamar y el Puente sobre el Arroyo del Cacho todavía en el término municipal de Las Rozas.

Características de la obra actual: Se trata de un pontón con una longitud total de 64 metros, incluyendo los largos muros de acompañamiento (33+20 metros) siendo los correspondientes al vano y estribos, aproximadamente 11 metros. El vano lo compone un arco de medio punto de 6 metros de luz. Al contrario de lo que ocurre en el Puente sobre el arroyo del Cacho y quizás, por falta de presupuesto, se formaliza una obra más austera, especialmente en paramentos y tímpanos. Lo cierto es que la bóveda es semejante a la del anterior, construida con piedra granítica de muy buena factura, dovelas de menor tamaño pero bien asentadas en intradós y boquillas de buena labra, en este caso, con dos alturas en canto, que la hacen atractiva. Sin embargo, en resto de paramentos, incluyendo tímpanos, baluartes de refuerzo y muros de acompañamiento se utiliza el mampuesto a base de canto rodado de variado cubicaje, algo de sillarejo de mala labra y piedra irregular, fijando los materiales con argamasas de cal grasa y morteros, que dan un aspecto rústico a la obra.

Se observa en el lado izquierdo (aguas arriba) que la estructura ha sufrido ruina en algún momento, con desprendimiento de parte del muro de contención del talud, pretiles y probablemente calzada y dovelaje de esta boquilla. A juzgar por los elementos incorporados -sillares de granito con talla ordinaria tosca sin afinar- parece una intervención de los años 40 del siglo XX. En cubierta, calzada ordinaria de 9 metros de anchura que a la altura de la bóveda se reduce a 7,30 metros coincidiendo con el ancho del cañón. Pretiles desiguales, con altura regular de 80 centímetros diferenciando los originales, con sillería larga en dos hiladas y con biselado en canto superior, algún tramo con elementos de hormigón y el resto, en lado aguas arriba, con piedra de granito correspondiente a la restauración mencionada, muy comunes -quitamiedos- en las obras carreteriles de la primera mitad del siglo XX. Algunas oquedades en la cara superior de los pretiles viejos sugieren que debió de tener alguna barandilla de hierro empotrada. Existen reparos groseros con incorporación de cemento para fijar elementos de mampostería en algunos pretiles y zonas de paramentos. Cubierta asfáltica antigua pero suficiente para el mínimo tránsito por este paraje.

A la entrada del puente subsiste una señal de información de distancias de cuando era carretera comarcal C-505 con la leyenda: Las Rozas, 9 kilómetros, en un estado aceptable aunque con las típicas pintadas a las que no se pueden resistir los patosos que andan por ahí, sueltos. Por cierto, señalar que esta carretera autonómica (M-505 que se convierte en CL-505) sigue disponiendo de una muy amplia colección de mojones de granito y hormigón correspondientes al Plan Peña, que se inició en los años 40 del siglo XX, algunos con la leyenda visible de la matrícula de la vía, esto es, C-505 y su guarismo correspondiente al kilómetros.

La cuarta obra de este itinerario es la que solventa el antiguo vado que existía para cruzar el arroyo del Tercio y que resuelve Marcos de Vierna con un pontón y un larguísimo aterramiento de fábrica en extremos, conocida como Puente del Tercio.

En cuanto a los capítulos de "Saber más" y "cómo llegar" utilizar los enlaces a los otros puentes de referencia.



















Tanda de fotos de fecha 20.02.2016



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