sábado, 7 de noviembre de 2015

PUENTE DE MALPARTIDA SOBRE EL RÍO PERALES

PUENTE DE MALPARTIDA SOBRE EL RÍO PERALES EN EL TÉRMINO MUNICIPAL DE VILLANUEVA DE PERALES-Madrid




Conocido como Puente de Malpartida aunque con más exactitud se encuentra en el lugar llamado Vega de Milla. Asimismo, es conocido como puente de Villamantilla pero realmente se encuentra por unos pocos metros dentro del término municipal de Villanueva de Perales. Recibe aguas de varios arroyos próximos, especialmente del llamado De la Aguilera y el de Las Huertas; tiene un recorrido hacia el SW en busca del río Alberche, al que vierte sus aguas para terminar en el río Tajo, como los otros dos afluentes importantes madrileños por la margen derecha, esto es, el Jarama y el Guadarrama.

Se encuentra en la importante vía de comunicación de Madrid a Extremadura por Plasencia existente desde antiguo y con matrícula actual M-501 que es autovía en casi todo el tramo madrileño quedando nuestro puente fuera de la calzada actual, aunque pegado a ella. Conocida como Ruta de los Pantanos, ocupa el cuarto puesto en volumen de tráficos de la red de carreteras madrileña. Por estos pagos circulaba la antigua Cañada Real Segoviana que en el lugar cercano llamado Las Encrucijadas, se unía a la cañada burgalesa.

Dado lo antiguo del vial pudiera ser un puente construido a finales del siglo XIX (En la información que facilitó la Oficina del Patrimonio de la CAM en julio de 2.014 de cara a su rehabilitación se dice que pudo construirse en 1.884 y según consta en el proyecto de rehabilitación de la empresa adjudicataria se habría construido en 1.894 sobre la base de un antiguo puente de madera con estribos de fábrica, al igual que el cercano puente de Villaviciosa de Odón). Probablemente sufriría su primera reforma en época republicana, hacia 1.931 fecha en la que se pusieron al día muchas calzadas de segundo orden en la península.

Es un puente modesto, con larguero de un solo tramo y longitud de 26,50 metros hasta estribos y mantiene un ancho de calzada de 4,52 metros sin viales peatonales, cubierto en bordes por altas vallas metálicas de perfiles de L a modo de pretiles o barandilla, incorporadas en la nueva reforma.  La estructura metálica antigua consta de potentes  vigas parabólicas en celosía con un grueso en canto de 35 centímetros y un cénit de 3,86 metros (clave del arco). Pertenecen a la tipología de vigas de tablero intermedio, con sección en U a base de cordones superiores e inferiores triangulados con perfiles diagonales y montantes al modo Pratt. Sucesión de péndolas entre cordones bellamente reticuladas en sus dos tercios superiores, hasta rasante. En la parte inferior del tablero, soporte por medios de traviesas caladas con tres cruces de San Andrés cada una y fijadas al cordón inferior. Sobre ellas, cubierta de chapa de acero laminada en cuarterones minuciosamente cosida con remaches a traviesas y largueros aunque muy deterioradas por oxidación. Todo el cosido de vigas y perfiles está realizado por roblonado, no apreciándose indicios de soldadura en un trabajo minucioso y perfecto. La estructura se apoya en cojinetes fijos sobre el escalón de imponentes estribos de hormigón revestidos en los cantos con gruesos sillares de granito de buena factura y discretos baluartes o contrafuertes para evitar desprendimientos de los taludes arenosos del cauce. Conserva en cabeceras viejos quitamiedos rectangulares de granito y un bello hito terminal de granito que bien pudo ser un antiguo leguario. Aunque actualmente es camino de tierra, permanece en uso y permite el tránsito de vehículos con MMA de hasta 5 toneladas. Es triste ver que en su cabecera derecha va incrementándose una escombrera con materiales de obra y sanitarios de desecho depositados allí ilegalmente y que no son retirados. Lo he visitado el 29.03.2015 cuando se había procedido a la primera fase de su restauración, que afecta a la reconstrucción y pavimentación del relleno sobre tablero que se encontraba con grietas por las que se filtraba el agua aumentando la corrosión en las chapas inferiores; también se instalaron nuevas barandillas de acero con angulares y pletinas en toda su longitud. En una segunda fase, concluida un mes después de mi visita, en abril de 2.015, se ha procedido a la limpieza determinante de herrumbre, saneamiento y protección de toda la estructura metálica, pintado en gris anticorrosivo y actuando también en estribos ya que las escorrentías socavaban la cimentación; también se ha urbanizado el entorno con bancos y un caminillo de terrizo ecológico desde donde se puede admirar este bello monumento pontonero. El proyecto de restauración lo ha realizado el estudio SIBARKIA con sede en la población bacense de Herrera del Duque.

Curiosamente, es uno de los poquísimos puentes de hierro de la CAM que -desde el mismo pueblo de Villamantilla- tiene varios carteles indicativos (los de fondo rosa) que dirigen al puente. Su acceso, siempre desde Madrid, sería por el Paseo de Extremadura o A-5, desviarnos por la M-502 o Carretera de Boadilla del Monte que se transforma en M-501 y seguir hasta el PK 30 para salir por la rotonda que dirige al propio puente. La otra opción es seguir por la A-5 hasta Navalcarnero y en el PK 32 coger la M-600 hasta la glorieta que indica M-507 Villamanta y Aldea del Fresno en cuyo PK 9 -al salir de Villamanta- encontraremos a la derecha la calzada M-530 que lleva a Villamantilla; tras 9 kilómetros, esto es, en el PK 0 de esta vía ya es visible la obra pontonera. No existen cartelas de información sobre la historia y vicisitudes de este monumento pontonero.








Tanda de fotos de fecha 29.03.2015 tras la primera fase de la reforma promovida con la CAM


Situación del puente antes de la reforma, probablemente a principios del año 2.014. Foto tomada de la web de SIBARKIA.


Detalle de las obras de renovación del puente; foto tomada de la web de SIBARKIA.


Todavía no he vuelto por el puente para ver el resultado final de la obra. Foto tomada de la web de SIBARKIA al terminar la restauración del mismo, probablemente en abril de 2.015.

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