domingo, 17 de febrero de 2019

PUENTE DE PEÑA BARRIO SOBRE EL RÍO PISUERGA

PUENTE DE PEÑA BARRIO SOBRE EL RÍO PISUERGA.

CERVERA DE PISUERGA. Palencia

CL-626  PK 213,500



Asentada en un amplio valle de la cuenca alta del río Pisuerga, la localidad palentina de Cervera de Pisuerga se encuentra en el estratégico paso que comunica hacia el N con el Cantábrico y hacia el S con el centro peninsular. Sus caminos habituales se han reconvertidos en dos carreteras autonómicas de cierta importancia, la CL-627 que conecta con Potes y por extensión, con las comunidades de Cantabria y Asturias y por el SE tiene la suerte de acceder en pocos kilómetros al viejo camino real de Madrid a Santander por Valladolid y Palencia.

Estas características señaladas nos obligan a pensar que, dado que le atraviesa un río que en momentos de deshielos y copiosas lluvias llevaría bastante caudal, debió de tener algún puente desde tiempo inmemorial o al menos, desde que la localidad adquiere cierta importancia. Dada su ubicación, es probable que ya existiera desde tiempos antiguos, prerromanos, como núcleo cántabro o vacceo aunque muy restringido a la zona y también parece plausible que por la cercanía y comunicación con Guardo y Velilla de Río Carrión, tuviera contacto con los asentamientos romanos y existiera un intercambio económico, ya fuere ganadero o forestal. Por lo que se sabe de la historia de Cervera y pese a las invasiones o razias musulmanas en la frontera norte, se va consolidando como población desde el siglo X y XI, llegando a ser administrativamente cabeza de merindad del llamado Condado de La Pernía en tiempos de Alfonso IX (1171-1230), rey de León. Aunque arrasadas, todavía quedan restos de antiguas fortificaciones en la zona que nos indican que por aquellas fechas había ya un núcleo poblacional incipiente que servía de limes o defensa ante posibles ataques desde el sur por parte de musulmanes o bien, de otros reinos cristianos en expansión. Se cree que durante el periodo de la Reconquista ya en tierras andalusíes, entre los siglos XIII y XIV, algunos nobles o señores de la zona cobraron cierto protagonismo y se les otorgaron privilegios o mercedes que muchas veces consistían en la cesión de tierras, pueblos o villorrios en sus lugares de origen, como es el caso. Estas gestas en las que participaron fueron -entre otras-  la toma de Baeza en 1227 o la batalla del Salado en 1340. Cervera de Pisuerga se convierte en villa y señorío merced a la influencia de personajes relacionados con la nobleza de la época, especialmente con Pedro Fernández de Velasco y sus sucesores. Con el tiempo, se nutre de otros elementos del estamento de la baja nobleza o hidalguía como demuestra el propio Censo que promovió el conde de Floridablanca hacia 1787 y donde se registran en la localidad aproximadamente 800 almas de las que más del 10% dicen ser hidalgos. Bueno, algo de ello se deja entrever en la actualidad si nos fijamos en los blasones o escudos en piedra que menudean por muchas de sus viejas casas solariegas aunque éstas tengan origen en mayorazgos que provienen de Cantabria.

Pese a las posibles conexiones con asentamientos romanos o bien, debido a la prosperidad que adquirió la villa en la Baja Edad Media, lo cierto es que no hay rastro de ningún puente que se pueda datar como romano o medieval. Si bien es cierto que, dado que Cervera se encuentra en el curso alto del Pisuerga y por lo tanto, en los largos periodos estivales o incluso de sequias prolongadas, el río era fácilmente vadeable hasta para caballerías y carros, en los momentos de deshielos y grandes lluvias, el cauce del Pisuerga cobraba riesgo para estos vadeos por lo que debió de existir alguna estructura pontonera que facilitara los tránsitos hacia ambas direcciones ya mencionadas. Como suele ser habitual, estos pontones se harían a base alguna pila o roca intermedia sobre la que se tiraba algún tablero de madera, generalmente quebradizo y efímero que no resistía la mínima crecida del río y así, reponiéndolo cuando fuere necesario y con pocos costes. Otra alternativa, siempre a tener en cuenta, era la de los servicios de barcas de carga que cruzarían el cauce cuando iba crecido.

Como suele ser habitual, cuando un municipio decide construir un puente robusto, de piedra, bien a su costa o con cargo al presupuesto real porque sirve a algún camino de importancia, deberemos pensar que esta población, villa o ciudad goza de un cierto poderío económico o político y en este caso, parece que podemos adjudicarlo al Renacimiento, en buena competencia con las otras  villas importantes de la zona, esto es, Guardo, Potes y Aguilar de Campoo. La falta de documentos o referencias sobre la construcción de los pasos antiguos de Cervera nos obliga a ser cautos sobre las fechas de levantamiento de estas obras civiles y en algunos casos, ni siquiera se citan puentes concretos cuando nos referimos a reconstrucciones o rehabilitaciones de obras. Sirva el ejemplo de algunos testimonios escritos al respecto como son las peticiones de la Municipalidad al Consejo Real en orden a los reparos de sus puentes o las ordenanzas sancionadas para su buena conservación como la de 1587 que hace referencia a que los regidores de esta villa deberán prestar atención al buen mantenimiento y policía de sus puentes. Más adelante en el tiempo, en el año 1632 se registra una solicitud al Consejo demandando la reparación de varios puentes de esta villa para lo que se presupuestan 6000 ducados, cantidad verdaderamente importante que nos da a entender que más que reparos, se trataba de reconstruir algún puente arruinado. También en 1771 -tiempos del reinado de Carlos III- se registra una petición de permiso para que, con costas a cargo de la propia Municipalidad, se aprueben algunos reparos en los puentes que administra por un importe de 17.302.- reales de vellón (AHN, legajos 6962 y 38389).

Otras citas que pueden aludir más directamente a nuestro puente las hace Cadiñanos, cuando se refiere a que el llamado "Puente de Barrio" ya estaba construido en el siglo XVI más o menos coincidente con la opinión del historiador de puentes Aramburu-Zabala que dice que hacia el año 1590 ya se estaba construyendo esta estructura civil. Nuevamente, este último historiador nos informa sobre algunos reparos  en los años 1643 y 1648 que afectaban a los puentes de Barrio y Valmorisco. De las decenas de maestros canteros y alarifes que debieron intervenir a lo largo del tiempo en reparos o reconstrucciones de los puentes de esta villa sólo se tiene constancia documental de Andrés de la Maza Rada que en 1643 remata y se adjudica la reparación de los puentes de Barrio y Valmorisco. Dado que en ese tiempo el propio Maza había contratado la ayudantía de Francisco del Río como aprendiz de obra, deberemos pensar que, aunque carecemos de más información sobre los profesionales que pudieran actuar allí, la relación o presencia de las más importantes familias de canteros trasmeranos ya sea en Cervera así como en zonas aledañas debió de producirse. Según lo razonable, cabe pensar que ya en el siglo XVI canteros de estas familias cántabras como pudieron ser las de Francisco del Río, Juan del Ribero o Francisco de la Puente -por citar algunos que intervinieron en la construcción del Puente Mayor de Palencia- o bien, Juan de Nates o Felipe de la Cajiga, que lo hicieron en otros muchos puentes del norte palentino, pudieron participar en la construcción o rehabilitación de nuestro puente o en los otros dos históricos de la villa aunque por desgracia, hayan desaparecido los legajos y testimonios escritos que pudieran confirmar esta teoría. Otros maestros de renombre que incluso actuaron con Maza o fueron sus fiadores en algunas contratas son Diego de Zorlado, Jerónimo de Avendaño o González de Sisniega, sin que sepamos tampoco si en algún momento tuvieran obras de reparación en los puentes de Cervera de Pisuerga.

Ante lo incierto de las noticias sobre esta obra civil, nos deberemos fijar bien en lo que muestra en la actualidad la estructura para intentar llegar a alguna conclusión. Bien es cierto que su impronta general parece renacentista lo que cuadra con su posible levantamiento a finales del siglo XVI aunque ignoramos si se hizo sobre basamentos o cimentación de una obra anterior. La llegada de los Borbones a España y su influencia francesa en cuanto a prestar importancia a los caminos y puentes de la amplia red viaria peninsular por parte del funcionariado ilustrado es relevante, no sólo en este puente, sino en muchos otros del territorio palentino. Entiendo que a partir del siglo XVIII se producen reconstrucciones importantes en esta estructura que también marcan un estilo propio o clasicista en la obra civil, especialmente en la regularidad de luces de los vanos, el intento de marcar la horizontalidad de los tableros o la moda de hacer los tajamares ahusados que aunque tiene un marcado origen renacentista, será en estos nuevos tiempos cuando se generalizan, bien por sustitución de otros en cuña o sencillamente porque no existían en la estructura. Otra característica a destacar es la de que estos refuerzos de tajamares-espolones lleguen hasta la propia cubierta, convirtiéndose en posibles descansaderos o refugios para los transeúntes ante el peligroso cruce de ganados o carretones de carga. Ésta es una de las diferencias que existe entre nuestro puente con respecto al Puente de San Roque, aguas arriba del río Pisuerga o con respecto al puentecillo de Valmorisco sobre el río Rivera, quizás más modernos y donde la economía de costes influye en que estas defensas junto a pilas, se hagan más bajas, prescindiendo de los descansaderos mencionados.

Características actuales de la obra. Se trata de un puente con un longitud aproximada de 66 metros incluyendo sus cortos estribos, más o menos perpendicular al cauce aunque en ese punto el río tiende a curvarse y su tablero es inclinado con cotas diferentes entre ambas cabeceras, más alto en la margen izquierda del río, considerándose desde aguas arriba. Esta margen más elevada y rocosa se asocia al talud sólido sobre el que se solidariza este estribo. Es una zona de peñascos de piedra caliza y margosa donde destaca el promontorio conocido como La Peña de Barrio de donde proviene el nombre con que se cita a nuestro puente.

Este airoso puente dispone de 5 vanos con bóvedas de cañón aunque alguna de ellas ha deformado la geometría de medio círculo -incluso presentan una incipiente ojiva en claves- probablemente debido a las fuertes presiones que ejercen los actuales vehículos pesados, con cargas máximas incluso superiores a las 40 toneladas y que están dañando la estructura. Existe cierto equilibrio o regularidad en las luces de los vanos aun cuando no tengan la misma anchura, probablemente debido a los reconstrucciones de sus bóvedas a lo largo de los siglos, siendo sus actuales mediciones las siguientes: 11+10+10+9+8 metros, considerándolos desde aguas arriba y margen izquierda. La primera bóveda es la que más evidentemente ha corregido su trayectoria y en la actualidad su arranque no parte de cimentación sino que se apoya en un punto más alto de pila y estribo anexo, independiente de lo ya comentado sobre la deformación del cañón por efectos de presiones elevadas. Los cauces regulares transcurren por los arcos 2, 3 y 4 y en momentos de crecidas pueden sobrepasar el ligero talud bajo el arco 1. Por contra, el 5º arco, muy colmatado o enterrado en sus arranques por lodos y arenas, ha modificado su trayectoria y presenta boquillas muy abiertas. En la actualidad y debido a los controles de caudales en los embalses de cabecera del Pisuerga que suelen evitar crecidas importantes, se ha pavimentado un camino aledaño a la orilla derecha y que transcurre bajo este último arco.

La estructura dispone de 4 fuertes pilas con una anchura aproximada a los 3 metros que a su vez, se refuerzan con tajamares de sección ahusada en lado aguas arriba y 4 pilastras o espolones de sección rectangular que en ambos casos llegan hasta coronación y crean refugios o descansaderos. La profundidad de estos es escasa en aguas abajo pero aguas arriba, en los tajamares, tienen una longitud hasta sus vértices de aproximadamente 4 metros.

Los estribos son cortos, fundiéndose en el zócalo izquierdo que forma el cauce sobre roca madre; el derecho, algo más largo y modificado es el que ha soportado mayores quebrantos y reparos por la fuerza del agua que tiende a chocar en ese curva del cauce sobre cualquier elemento artificial que se oponga a su corriente. La huella de inundaciones y desmadres es evidente en la orilla derecha que ha modificado drásticamente el suelo, creando amplias terrazas de lodos y cienos que durante mucho tiempo sirvieron para montar huertas feraces hasta que en nuestros días, parece que la huella expansiva urbanística se impone con construcciones de viviendas, adosados o centros cívicos como instalaciones deportivas, colegios o centros de salud. Ambos estribos disponen de restos de las aletas originales , más evidente en la cabecera izquierda, con un buen lienzo de sillería en aguas abajo.

En cuanto a la fábrica de esta obra civil cabe diferenciar lienzos construidos con piedra caliza o derivados margosos con otras zonas donde predomina la arenisca, muy desgastada y deteriorada. Se ha utilizado la sillería regular en cuanto a cubicaje y disposición, en cortas hiladas horizontales ya que no hay muros de acompañamiento y los tímpanos son reducidos. Existe alternancia en la colocación de sogas y tizones y las juntas son finas, no destacando el mortero para fijar las piezas. La incorporación de sillar de tonos rojizos, sillarejo y algunos mampuestos en zonas de tímpanos nos advierte también de determinados reparos que ha sufrido la obra.

Respecto a las bóvedas, independientemente de las deformaciones, también reflejan calidad y profesionalidad en su construcción y acabado, especialmente en boquillas donde se talla y coloca un dovelaje regular y armonioso que además, se casa bien con las hiladas por medio de sillares trapezoidales para conjugar el semicírculo de estas roscas exteriores. El intradós de estas también es firme y bien construido aunque se advierten ya humedades, calcificaciones o eflorescencias en el dovelaje.

Los espolones, muy regulares y quizás de obra posterior al origen del puente, tapan la zona de arranques de las bóvedas. En aguas arriba, la estructura lógicamente ha sufrido más acusadamente el deterioro y sus muros están más erosionados así como los propios tajamares, en general, construidos en tres secciones o pisos que se reducen ligeramente en altura. Aunque es trabajo de cantería excelente, acentuándose la curvatura en las dos caras exteriores para producir la ojiva o huso, existe cierta distorsión producida por el contraste entre las piezas de caliza, más enteras y las que son de arenisca, excesivamente desgastadas y que producen huecos en estos paramentos.

Parece más evidente una línea de impostas en aguas arriba donde conjuga bien con las claves de los arcos aunque en aguas abajo prácticamente se confunde con las hiladas normales de tímpanos. En el 5º arco la distancia entre claves y plataforma es muy acentuada lo que indica que el arranque de esta cabecera debió de tener mayor inclinación en los orígenes del puente.

Respecto al tablero, con medidas semejantes a la de bóvedas, tiene una anchura aproximada de 5 metros, de los que prácticamente 1 metros lo ocupan los fuertes y gruesos pretiles de piedra caliza a base de ortostatos canteados en su cara superior simulando una albardilla, muchos de ellos renovados por roturas o desperfectos en los originales. Quedan disponibles para calzada los 4 metros restantes ya que carece de viales peatonales y que en la actualidad se conforman con un firme de aglomerado asfáltico con señalización horizontal blanca reflectante en bordes. Como ya he indicado, el tablero tiene cierta pendiente creciente hacia cabecera izquierda y dispone de cierto abocinamiento en ambas entradas.  La angostura del paso obliga a que el cruce sea alternativo teniendo preferencia los vehículos que acceden a la villa. Todavía permanecen en las entradas algunos guardarruedas de piedra quizás de factura decimonónica. Existen un par de farolas clavadas en la superficie de los espolones, impropias o fuera de lugar en un monumento histórico.

Su estado de mantenimiento es aceptable teniendo en cuenta que se trata de una estructura histórica en pleno uso. Entiendo que se cumplen las inspecciones técnicas que marca la normativa del Ministerio de Fomento y que no se llegará a los deterioros que sufrió hace unos años el otro puente de Cervera en la CL-627 donde cedió el tablero en algún punto bien por el tonelaje de los camiones que lo cruzaban o por filtraciones de agua en los rellenos del extradós causando ligeros hundimientos en cubierta y que hacían peligrar los tímpanos de algunas bóvedas. En este caso, lo que se observa es falta de mantenimiento en aspectos poco esenciales pero que hay que corregir para evitar el deterioro de muros y sillares: abundan, como decía, las costras y calcificaciones en la piedra, hay abundancia de matojos y plantas que medran en el llagado de toda la estructura, incluso arbustos o arbolillos que crecen en la base de las pilas, hay piezas faltantes y otras muy deterioradas así como sillería original del puente en el lecho del río. Aunque no muy abundante, también se detecta mortero de cemento portland en algunas juntas para fijación de sillares y pretiles. A su favor y en contra de lo habitual, hay que señalar que apenas tiene huellas contemporáneas que distorsionen su impronta histórica monumental. Señalaba anteriormente las farolas y cabe añadir una discreta conducción en aguas abajo a base de tubo metálico muy oxidado que llevará algún cableado eléctrico, probablemente inservible en la actualidad.

Desde luego, cabe señalar la impactante y absurda interferencia ya sea monumental o paisajística que hubiera producido el enclave de cualquier otro puente contemporáneo con vistas a conseguir unos tráficos rodados más rápidos o eficientes, como algunos paisanos muy modernos llevan solicitando desde hace años. No sé bien si esto no se ha llevado a cabo por falta de dineros o porque existe cierta sensibilidad en las administraciones pertinentes, ya sea el municipio, la Junta o la propia CHD para no contaminar con nuevas estructuras de hormigón unos enclaves naturales en perfecta conjugación con obras civiles que el ser humano levantó hace siglos. Esta reflexión es válida también para el puente de San Roque. Ciertamente, las calzadas a las que dan servicio ambos puentes de Cervera cumplen su función holgadamente y aunque angostos, ambos puentes sirven y deben seguir sirviendo al tráfico, incluyendo el de vehículos pesados o maquinaria agrícola aunque existan preferencias de paso. Este núcleo poblacional al igual que otros cercanos basan actualmente su economía y prosperidad básicamente en el turismo y en los accesos a determinados parques naturales, zepas ornitológicas o rutas naturalistas por los pantanos o la montaña y cuyos visitantes jamás exigirían ni nuevas calzadas ni puentes de hormigón, extraños a los parajes naturales y preciosos que ahora podemos admirar.

Considero un acierto que, en el caso de ambos puentes, las administraciones implicadas decidieran en los últimos años construir junto a las obras históricas, unas pasarelas de madera que se mimetizan en el paisaje y llegado el caso, pueden ser desmontadas sin ocasionar desperfectos en el cauce, orillas, fauna o flora del lugar. También animo al Ayuntamiento a que presuma de estas obras civiles históricas y bellas y se decida a clavar señales de tráfico -las de fondo rosa- donde se anuncie el puente como es debido, además de añadir algún panel informativo sobre la historia y vicisitudes de la puente. Llama la atención que, junto a la cabecera izquierda se haya clavado una señal anunciando los restos muy modificados de una ermita rupestre (San Vicente) con un valor artístico muy dudoso y que el Ayuntamiento no advierta al visitante sobre la belleza y el valor histórico de una obra civil como es el Puente de Peña Barrio.

Otra estructura pontonera junto al puente:

Para saber más. La poca información que alude a nuestro puente la podemos encontrar en el trabajo de Inocencio Cadiñanos Bardeci titulado "Los puentes de la provincia de Palencia en la Edad Moderna". También se menciona brevemente en el libro de Miguel Ángel Aramburu-Zabala Higuera titulado "La arquitectura de puentes en Castilla y León entre 1575-1650", obra editada por la Junta de Castilla y León en el año 1992. Este autor lo deberá tratar con mayor profundidad en su tesis doctoral inédita titulada "Las obras públicas en la Corona de Castilla entre 1575 y 1650. Los Puentes", depositada en la UAM, Madrid, 1989  pero a la que no he tenido acceso. Lo mismo ocurre con ciertos tratados como el titulado "La arquitectura del siglo XVI en la provincia de Palencia", de Miguel Ángel Zalama Rodríguez, editado en Palencia en el año 1990 o el "Catálogo monumental de la provincia de Palencia" bajo la dirección de Rafael Navarro García, editado por la Diputación Provincial de Palencia en el año 1946 y que dedica un fascículo al partido judicial de Cervera de Pisuerga.  También se cita esta obra civil en el pormenorizado estudio que elaboró en el año 2007 José Luis Cano de Gardoqui García con intención de conseguir para Cervera el rango de "Conjunto histórico-artístico " lo cual, a mi juicio, no se ha conseguido pero hubiera sido más plausible conseguir la declaración de BIC (Bien de Interés Cultural) para cualquiera de los dos puentes históricos de esta villa. En internet podemos encontrar información de Cervera en la Wikipedia y en la web municipal, aunque sin referencias a sus puentes, nos informaremos sobre la villa y algunos aspectos culturales. Esta web dispone de un par de videos sobre la historia y monumentalidad de la villa aunque tampoco ofrece fotogramas de sus puentes. El blog 824Brañosera tiene un interesante trabajo sobre los viejos caminos del entorno de Cervera y la Montaña Palentina. La web eltiempo dispone de algunas fotos del puente.

Cómo llegar. A Cervera de Pisuerga se puede llegare a través de dos carreteras autonómicas. La CL-626 que parte de Aguilar de Campoo (en sentido decreciente) y que cruza nuestro puente antes de entrar en la población o la CL-627 que desde el N en Potes y bajo matrícula CA-184 se dirige a Cervera cambiando su placa al entrar en territorio castellano-leonés y que llega a esta población por el puente de San Roque hasta su PK 0 en el centro de la villa. Desde Velilla de Río Carrión se puede tomar la bella aunque difícil carretera provincial P-210 que transita por los pantanos y termina también en Cervera de Pisuerga. La vía rápida quizás más cercana en la A-67 que abandonaremos en Aguilar de Campoo para seguir por la ya citada CL-626 hasta nuestro destino.

Se sigue cierto orden cronológico en las exposición fotográfica.





Postal realizada en los años 40 del siglo XX. Archivo Todocoleccion.net


Fotografía probablemente realizada en los años 60 del siglo XX. Fondos de la Fundación Joaquín Díaz.




Dos fotografías de fecha 10.08.2014


Fotografía del año 2.014 de Alejandro para la web verpueblos.com


Foto de principios del año 2.015 de Verena para la web eltiempo.es












Tanda de fotos realizadas desde aguas abajo con fecha 20.08.2016










Tanda de fotos realizadas desde aguas arriba con fecha 20.08.2016









Tanda de fotos del tablero realizadas con fecha 20.08.2016


















sábado, 16 de febrero de 2019

PUENTE FERROVIARIO DE GUARDO

PUENTE FERROVIARIO SOBRE EL RÍO CARRIÓN.

GUARDO-Palencia

CL-626  PK 175/179


Visité hace unos años esta localidad con intención de estudiar y fotografiar su precioso puente de impronta clasicista sobre el río Carrión. Unos pocos metros aguas abajo de este puente de piedra también cruza el cauce un interesante puente metálico de viga en celosía que pertenece a la mítica línea ferroviaria conocida como de La Robla o La Hullera.

Se trata de un viejo proyecto que trataba de comercializar la explotación de grandes bolsas de carbón en las montañas cantábricas al norte de León y de Palencia. Según el estudio geológico del insigne Lucas Mallada Pueyo (1841-1921) en la zona podían hallarse varios cientos de millones de toneladas de hulla aunque de variada calidad. A instancias del ingeniero de minas Mariano Zuaznávar Arrazcaeta (1841-1916) se emprende la creación de la Compañía del Ferrocarril Hullero de La Robla a Valmaseda y Luchana, sociedad mercantil que se constituye con fecha 28.04.1890. El tramo hasta Luchana se terminó en el año 1900. Se trataba de construir una nueva línea de ancho métrico con una longitud de 284 kilómetros, aproximadamente, que llevara los carbones de muchas explotaciones y pozos palentinos y leoneses -se citan en algunos periodos 120 explotaciones mineras que transportaban el mineral por esta línea- hasta la localidad vizcaína de Balmaseda y un ramal hasta Bilbao que aprovechaba los raíles de la línea que explotaba la Compañía del Ferrocarril de Cadagua.

El proyecto técnico original es del propio Zuaznávar que lo firma con fecha 12.07.1890 y la responsabilidad de la construcción recae en el ingeniero industrial José Manuel Oraá Aizquibel. Se iniciaron las obras en 1891 y se considera la línea terminada con fecha 14.09.1894 cuando fue inaugurada. La realización del proyecto original se hace en tres etapas o sectores, el primero desde La Robla hasta el río Carrión que se levanta bajo la dirección del ingeniero de minas Julián Salguero y la ayudantía de Leonardo Nardíz puede que sea la que corresponde a la construcción de nuestro puente metálico. La contrata de obras corrió a cargo de Iriondo y Compañía, bajo la dirección de José María Iriondo Alberdi. Los laminados y la estructura se fabricaron en los Talleres de Zorroza y los rieles de acero se forjaron en Altos Hornos de Vizcaya. Un segundo sector desde el río Carrión hasta el Ebro se llevó a cabo bajo la dirección del ingeniero Antonio Manterola auxiliado por el sobrestante Nicolás Martínez adjudicándose la contrata de la obra a Miguel Agoitiz. Probablemente, la viga original sería de hierro forjado del tipo Town o reticulada con una tupida celosía y que se cambiaría a partir de 1925 cuando entra en vigor la nueva normativa para puentes ferroviarios forzada por el mayor peso y velocidad que alcanzaban los convoyes en los Felices Años 20.

Lo cierto es que, al contrario de lo que ocurrió con muchas de las líneas ferroviarias que se construyeron en la Península, el Ferrocarril de La Robla se mantuvo muchos años como una empresa rentable y eficiente no sólo por el transporte de carbones pues también tenía ingresos muy interesantes con el tráfico de otros bienes y mercancías así como de pasajeros. Fue notable su facturación en los años de la I Guerra Mundial debido a la carestía de los coques ingleses así como a los altos fletes en el transporte marítimo que ocasionó ese conflicto, momento en el que los pozos hulleros palentinos y leoneses trabajan a pleno rendimiento y su transporte hacia Vizcaya se incrementa notablemente. También y debido a las necesidades de carbón en Cataluña se proyectan nuevas comunicaciones que tratan de enlazar las minas de esta zona con la pujante industria catalana por vía marítima ya que era más barata pero que precisaba de modificaciones e innovaciones en la gestión y servicio de la línea de La Robla por lo que la Cámara de Comercio celebró en 1917 una reunión en la que participó como ingeniero-delegado del Ministerio de Fomento Gabriel Rebollo Canales (1874-1941) y donde se programaron nuevos apartaderos y almacenes de hulla, nuevas estaciones intermedias, modificación de transbordos o ramales de derivación como el de Mataporquera con la intención de hacer más eficiente y rápida la labor de los cargaderos y transporte del carbón hacia los puertos marítimos, especialmente el de Pasajes. Cabe recordar que Rebollo fue uno de los introductores del hormigón armado en la pontonería peninsular ya que en sus inicios trabajó en la empresa Hennebique junto al propio José Eugenio Ribera Dutaste.

Tras alguna crisis económica, la compañía pasó en 1929 al control de los Bancos Vizcaya y Bilbao incrementándose las cargas de mineral al tener también el control o gestión de Hulleras de Sabero. Tras años de abandono y deterioro de infraestructuras y material móvil, se hace cargo de la línea la FEVE que reabre el tramo de Matallana a Cistierna en 1993 y su continuación hasta Guardo en 1994 tras un acuerdo con la propia Junta de Castilla y León. En el año 1998 en un nuevo acuerdo entre esta partes, amplia la vía hasta la merindad burgalesa de Bercedo- Montija que empieza a funcionar en el año 2001. El tramo Arija-Guardo para transporte hullero cerrado desde 1991 se reabre en 1998 y nuevamente alcanza Bilbao. La completa restructuración del Ferrocarril de La Robla se lleva a cabo con fecha 30.05.2003 pasando su control a Renfe y a partir de 2013 a Adif.

Características actuales de la obra. Como ya se ha comentado, se trata de un paso sobre el cauce del río Carrión por medio de un tablero a base de una sola sección de viga de acero laminado en forma de U con elementos triangulados y articulaciones remachadas que apoyan en extremos sobre dos estribos de hormigón. La longitud de la viga es de aproximadamente 40 metros, semejante al a luz del vano que salva el cauce. Su tipología es la de un puente-viga de acero en celosía con tablero inferior.

La estructura se forma a base de 2x2 largueros o cordones a base de laminados de acero que forman sección en T se aproximadamente 40 centímetros de canto que se refuerzan con palastros verticales, formando bastidores y compuestos de perfiles en forma de L y cartabones que se asocian a los cordones inferiores de esta viga. Estos 10 bastidores de cada lado, a su vez, se refuerzan con perfiles en L y pletinas anchas cruzados, formando cruces de San Andrés (viga en celosía con cruces de San Andrés). El arriostramiento de ambos lados se hace por su parte inferior a base de tres gruesos cordones longitudinales de sección doble T de calibre inferior al de los extremos asociados a traviesas que se unen a los cordones inferiores y un entrelazado de perfiles en L a base de cruces de San Andrés que se refuerzan en su cruce con anchas platabandas y otro tipo de chapas para dar consistencia y elasticidad a la estructura.

Destaca especialmente el perfecto cosido de todos los elementos a base de un roblonado meticuloso aunque cabe mencionar que se han incorporado barras de sección cuadrada que arriostran los cordones interiores con los exteriores más recientemente y cuya fijación se hace por medio de tornillería de rosca en acero.

Se trata de una viga relativamente angosta ya que no deja mucho espacio para viales de inspección -actualmente no existen- y dispone de una anchura aproximada a los 2,50 metros, básicamente para los carriles y las traviesas de madera. En uno de sus lados, discurren un par de conducciones -probablemente eléctricas- embutidas en tuberías de acero cincado. También en las viejas traviesas de madera de roble se han añadido refuerzos metálicos a base de pletinas y fijadas con pernos de rosca ferroviaria. Exteriormente también circulan un par de canaletas estrechas con cableado.

Los estribos disponen de un plinto donde apoya la viga. Parecen de fábrica de hormigón en masa y están chapados con sillería de piedra caliza. Las camas de estos asientos se han renovado recientemente con una nueva capa de hormigón armado y un acabado más que deficiente que no guarda consonancia con la estructura centenaria.

La estructura parece que se ha rehabilitado hace unos pocos años y se ha pintado de azul según informa El Norte de Castilla en edición de 15.02.2008  donde se habla de la licitación de esta actuación con un presupuesto de 120.700.- euros y que probablemente se realizó entre los años 2009/2010. Pese a los grafitis, manchas y suciedad, su estado de conservación parece óptimo lo cual es lógico ya que se trata de un puente en uso. Al igual que ocurre con el puente histórico aledaño, ni existen señales de dirección al monumento ni tampoco se han diseñado paneles que informen sobre la estructura.

La ingeniería ferroviaria de esta línea -especialmente en lo referente a la fábrica de sillería caliza- también se muestra en otras pequeñas obras aledañas a este puente. Para cubrir algunos desniveles del terreno y dar servicio a otros caminos rurales, se levantaron algunos pasos superiores para este ferrocarril. Si bien es cierto que estos pontones deberían ser a base de vigas de acero en celosía, actualmente se han sustituido por tableros con losas de hormigón armado pero permanecen como originales sus estribos de piedra, aletas y hasta alguna bóveda de cañón, en este caso, muy abandonada y con deterioros sensibles.

Para saber más. Es muy interesante la web Spanish Railway con una detallada historia de esta línea ferroviaria de vía estrecha. Más específicamente se trata nuestro puente en el trabajo del ingeniero Roberto Serrano López titulado "Puentes metálicos del siglo XIX y XX en Palencia y Burgos" publicado en la revista digital e-rph en diciembre del año 2.010. En el blog de Acebedo también se hacen referencias al tema. La wikipedia ofrece información detallada del ingeniero Zuaznávar. A nivel carreteril cabe señalar que esta obra civil se encuentra en la influencia de la mítica carretera autonómica CL-626 que une el Puerto de Cerredo en León con la preciosa e histórica población palentina de Aguilar de Campoo. Probablemente es la carretera autonómica más larga de la península con una longitud de 238 kilómetros y es conocida como "Eje Subcantábrico". Independientemente de la belleza paisajística que ofrece su itinerario, la CL-626 alberga un interesante patrimonio pontonero con estructuras medievales, clasicistas o contemporáneas, ya sea en piedra, hormigón o metálicas. Desde su PK 0 se pueden citar los bellos puentes y pontones de Caboalles de Abajo, Rioscuro, Barrios de Luna, La Magdalena, La Robla, Robles de la Valcueva, Boñar, Sabero, Cistierna, Puente Almuhey, Guardo, Cervera de Pisuerga, Salinas de Pisuerga o la monumental Aguilar de Campoo, ya en la carretera nacional N-611 donde termina esta calzada autonómica. Esta colección de obra civil es difícil reflejarla en trabajos breves pero lo intenté en un par de artículos que elaboré para la revista Solo Furgo, números 188 y 189 de fecha octubre y noviembre de 2.016. Otras referencias a algunos de estos puentes las hace Luis Solera Selvi en una serie de artículos para el periódico La Nueva Crónica de León, en los años 2017 y 2018.

Cómo llegar: Guardo y su río Carrión se encuentran entre el PK 174 y 179 de la carretera autonómica CL-626 (Eje Subcantábrico). Aunque tiene variante hay que seguir en dirección centro-villa para coger la Avenida de Castilla y León, donde nos encontraremos con este puente. Desde la carretera nacional N-621 en la provincia de León se puede coger la LE-215 en Boca de Huérgano que se convierte en P-215 hasta llegar a Guardo. Las vías rápidas más cercanas son la A-67 que podemos seguirla hasta Aguilar de Campoo para continuar por la ya mencionada CL-626 hasta destino o bien, la A-231 (Burgos-León) que abandonaremos a la altura de Carrión de los Condes para continuar en dirección N por la CL-615 hasta Guardo y nuestro puente ferroviario.


Se sigue cierto orden cronológico en la exposición fotográfica.



Fotografía de los años 50 del siglo XX depositada en la Biblioteca Digital de Castilla y León.



Postal del puente circulada en los años 60 del siglo XX por Ediciones Sicilia de Zaragoza.


Trabajos de mantenimiento y pintura en el puente en una instantánea probablemente de l año 2009/2010. Archivo fotográfico de Mapio.net


Fotografía de fecha 16.05.2012


Fotografía probablemente realizada en 2015 tomada de los archivos de Panoramio.net.

















Tanda de fotografías de fecha 11.07.2016



COLECCIÓN DE PASOS ELEVADOS DEL FERROCARRIL EN GUARDO






En las cercanías de nuestro puente podemos contemplar estos pasos superiores de la línea de La Robla que dan servicio a algunas calles y caminos de Guardo, ubicados entorno al Barrio de San Isidro. Aunque han desaparecido sus tableros de vigas de hierro en celosía, conservan la obra de fábrica a base de sillería y mampostería de caliza original en muros de acompañamiento, estribos o aletas. Este paso en concreto no deja de ser una auténtica obra de arte al incorporar unas pinturas callejeras espléndidas que decoran los frentes de los estribos y aletas. Si mi memoria no me falla, ahí están representados los maravillosos pórticos de las iglesias románicas de Santiago y Santa María La Blanca, ubicadas en la localidad de Carrión de los Condes. Fotografías de fecha 10.10.2012


Paso junto al puente de hierro. Fotografía de fecha 16.05.2012







Otros pontones de la línea de La Robla cercanos al puente de hierro. Fotografías de fecha 11.07.2016.


Un colega despistado encajó la caja del camión en el tablero de este pontón recientemente. Noticia que recoge el Diario de Valderrueda con fecha 21.04.2020.



OTRAS PASARELAS SOBRE EL FEVE EN GUARDO

Además del puente-viga de acero y los pontones contiguos reflejados arriba, me advierte un lector del blog (ver comentarios) que existen un par de pasarelas sobre los carriles de este ferrocarril de vía estrecha en el ámbito municipal de Guardo. También me consta que hay algún otro paso elevado en piedra y hormigón sobre vías los cuales desconozco y que cuando los cace, reflejaré aquí.

PASARELA DE LA CL-660 A LA CALLE DEL CARMEN.

El tránsito peatonal entre el paseo de la propia carretera autonómica exigía un paso para acceder al otro lado de la vía a diferente cota por lo que se diseñó una larga pasarela con cierta inclinación de tablero. Nos dice el lector que facilita el acceso al barrio de Las Rozas y cree que se levantó en los años 90 del siglo XX.

Por su impronta y materiales es cierto que se trata de una estructura generalizada en aquella década, especialmente para pasos peatonales. Obra discreta y económica, dispone de un tablero de 25 metros de largo, excesivo para salvar un carril de vía métrica pero, como decía, tenía que salvar la amplia diferencia de cota entre ambas cabeceras por lo que se alarga para conectar con la rasante de la calle El Carmen y una pequeña zona de arbolado aledaño. En su cabecera ajardinada dispone de una amplia rampa virada a 180º con una longitud de 30x2 metros hasta rasante. 

Los apoyos se producen con un zócalo de hormigón en cabecera W y una serie de apoyos intermedios por medio de pilas en forma de Y con fustes de hormigón armado cilíndricos.El tablero y las rampas de acceso en cabecera E son a base de secciones de losas de hormigón ancladas a los capiteles de las pilas. En cubierta, sencillas barandillas de acero con perfiles de cuadradillo y rectangulares con cierta oxidación. Es una obra sencilla pero robusta que durará muchos años si dispone de un buen mantenimiento. La zona parece desangelada y mal urbanizada. 








Tanda de fotos de fecha 10.09.2012

PASARELA DE EXPLOSIVOS SOBRE LAS VÍAS DEL FEVE

El viejo emporio de Unión de Explosivos de Río Tinto dejó en esta localidad multitud de instalaciones, fábricas y edificios que deberíamos estudiar y conservar como posibles elementos de arqueología industrial por su interés. Con los años y tras el traspaso de diferentes instalaciones y terreros a Ercros y más recientemente a la química americana Celanese Chemical Ibérica aún sufrieron más abandono y ruina estos bienes inmuebles. Definitivamente la fabricación de productos químicos para pinturas y otras sustancias industriales se paró con el cierre de Celanese en septiembre del año 2007 según informó en su día El Norte de Castilla en su edición de fecha 24.05.2007.

Permanecen en pie algunas naves, otras ya se han desplomado, algunos depósitos de gas y otros líquidos, un interesante aparcamiento para bicicletas, según me cuenta este lector, ciertamente realizado con esmero y que no se derrumba porque está bien construido, por cierto, en un estilo modernista donde el hormigón armado en láminas finas se expandía en garbosas marquesinas que hacían de techo de algunas instalaciones al aire libre, especialmente gasolineras. En Madrid subsiste una que ya es monumento de interés arquitectónico. Espero que esta discreta obra que utilizaban los empleados bicicleteros de Explosivos sea respetada y puesta en valor como un elemento singular según me cuenta este lector del blog. También me hace saber que existe en este punto, la Avenida de Explosivos, una curiosa pasarela metálica que expongo a continuación.

Se trata de una estructura de elevado tablero sobre vías del FEVE, probablemente de 8 metros de flecha y un corto tablero horizontal al que se accede por empinadas escaleras ya que carece de rampas por lo que se entiende que era un obra directamente realizada para el tránsito de obreros -no disminuidos o inválidos que precisarían de rampas- probablemente levantada porque se produciría con anterioridad algún atropello o accidente del personal de la fábrica. También observo que este sector de vía está perimetrado por un vallado metálico que hace difícil cruzar la vía del tren salvo por esta pasarela. 

Se construyó a base de perfiles de acero con viguetas de sección en L y doble T rebajada en una cara además de otros elementos como chapas, pletinas y tubo metálico. Los apoyos se producen sobre una serie de pilas de acero de sección cuadrada ya sea en tablero como en escalinatas. Los peldaños son de chapa de acero antideslizante. Las barandillas, sencillas, a base de barrotes y pasamanos tubular. Todos los elementos parece que están fijados a base de soldadura. Todavía conserva restos de su pintura original que era blanca. Creo que se encuentra en buen estado aunque muy oxidada.Puede que se construyera durante el auge de esta fábrica, quizás en los años 60/70 del siglo XX. Como afecta al FEVE entiendo que tendrá los mantenimientos o inspecciones pertinentes para que no se deteriore. 









Tanda de fotos de fecha 15.05.2012


Fotografía de la pasarela sin fecha aunque parece reciente cuyo autor es Alpoma y que se exhibe en la plataforma de Mapio.net.

PARKING DE BICICLETAS PARA EMPLEADOS DE EXPLOSIVOS

Interesante aparcamiento bajo techo para las bicicletas de los empleados de Explosivos que aún se mantiene en pie. No son frecuentes los elementos de la arquitectura modernista, especialmente en el ámbito rural por lo que, la ciudad de Guardo tiene la suerte de poseer uno que debería de rehabilitar y añadirlo a una zona ajardinada o de esparcimiento donde vecinos y visitantes pudiera contemplar esta joya en unión de la pasarela industrial aneja, bien visible en estas tomas que aporto al tema.




Tanda de fotos de fecha 15.05.2012