sábado, 29 de octubre de 2016

PUENTE DE VIDRIEROS SOBRE EL RÍO CARRIÓN

PUENTE DE VIDRIEROS-P SOBRE EL RÍO CARRIÓN  P-216  PK 2,500



No deja de ser curioso que, después de circular por la bellísima carretera provincial P-210 siguiendo el cauce del río Carrión, cruzando valles y amplios pantanos, observando siempre las escarpadas cumbres de los picos que forman la Montaña Palentina, nos adentremos por esta corta carretera hacia Vidrieros y nos sorprenda que el entrañable río Carrión sea cruzado por un puente tan cutre.

Vidrieros es punto de referencia para montañeros y excursionistas andarines -también turistas- que quieren conocer la Montaña Palentina pues hay variadas rutas y sendas, todas ellas muy interesantes. Por demás, el puebluco no tiene nada interesante y podría haberlo solucionado si, en su día, hubiera decidido construir un buen puente de piedra que cruzara el río allí mismo. No parece que haya rastros de obras pontoneras antiguas; al menos, no me lo parece. También es verdad que en este punto, abertura de un amplio valle por donde circula el río madre, o sea, el Carrión y multitud de arroyos tributarios, se pueden producir en épocas de grandes lluvias o deshielos rápidos, riadas o avenidas importantes que se lleven por delante puentes, pasarelas y hasta medio pueblo ya que la serie de embalses de esta zona (se conoce también como Ruta de los Pantanos) que pudieran regular su cauce se encuentran cauce abajo.

Características de la obra: Como digo, no se aprecian rastros de obra antigua, hecha con sillares de piedra, ni en estribos, pilas o paramentos. Este puente es enteramente de hormigón en masa, probablemente construido en los años 50 del siglo XX. Dispone de 5 vanos adintelados de variadas luces. Cuatro de las pilas son originales y una central ha sido reconstruida, probablemente en hormigón armado. Aguas arriba, salvo la pila central, tienen el canto en cuña, a modo de tajamar. En riadas poderosas se arrasaba el lecho del río y descabalgó alguna pila por lo que se decidió añadir una profunda losa de hormigón hidráulico a modo de plataforma para asentar el fondo y evitar la erosión en los arranques de las pilas. Más recientemente, se ha reforzado el lecho con más piedras hincadas en zona de aguas abajo a modo de escollera. Tablero de 28 metros en hormigón hasta cabeceras y grandes  pretiles de misma obra. Calzada en losas de hormigón hasta cabecera izquierda donde se abre en embudo para el paso de ganado con firme de tierra. Quizás, para evitar o suavizar la inclinación del camino en conexión con el tablero, se aterrazaron las entradas y ahí sí aparecen cortos muros de contención hechos con mampuestos irregulares de esquisto con mucho mortero, realizados groseramente.  Se permite la circulación de vehículos y no hay señales de limitación de masa o anchura para pesados.

Cogiendo la conocida ruta hacia la charca del Carrión y pasado el refugio de pescadores, en una vía de tierra, llegaremos a una vieja pasarela, originariamente con estribos de piedra y tablero de madera, muy antigua y que probablemente permitía el paso de ganado. Actualmente y dado que el nacimiento de estribos en ambas cabeceras se han arruinado, se procedió a restaurarla prescindiendo de los arranques por lo que para que siga siendo útil (no así para el ganado) se han construido varios escalones hasta plataforma. Ésta reposa en largueros de vigas de acero de doble T sobre las que se asienta una cubierta de traviesas de madera. Dispone de balaustrada de madera, muy simple y descuidada, en ambos lados. Dado que el paraje es precioso, también debería estudiarse un proyecto de reposición de esta obra con una nueva pasarela de laminados de madera encolada, más baratos que los tableros concretos y cuyos diseños -obras realizadas en la provincia de Palencia- son espectaculares. Me vienen a la memoria varios ejemplos muy conocidos: las pasarelas de Cervera de Pisuerga sobre el río homónimo, la de Villaescusa de las Torres sobre el río Camesa -se muestra en este blog- o la de Aguilar de Campoo, también en el Pisuerga y presente en este blog.

Cómo llegar: Se accede por la mítica carretera provincial P-210 (Velilla del río Carrión a Cervera del Pisuerga) hasta alcanzar el PK 22 en Triollo  para desviarnos por la P-216 hasta el PK 2,500 donde se encuentra Vidrieros, siempre en la provincia de Palencia. La calzada de referencia para esta zona sería la autonómica CL-626 que discurre -como Eje Subcantábrico- por León y Palencia uniendo las poblaciones de Caboalles de Arriba, en la Comarca de Laciana con Aguilar de Campoo. Las nacionales más cercanas son la N-611 (Palencia-Santander) y la N-621 (Unquera-León).













 Tanda de fotos de fecha 14.08.2016


Parece el puente de Vidrieros. Año 1872. Fotograma de un reportaje del NODO dedicado a Palencia. Filmoteca Española. TVE.es

PASARELA 






Fotos de fecha 14.08.2016











viernes, 28 de octubre de 2016

PUENTE NUEVO DEL GRAJAL SOBRE EL RÍO MANZANARES

PUENTE NUEVO DEL GRAJAL SOBRE EL RÍO MANZANARES EN COLMENAR VIEJO-M

M-618 PK 6,500


La bellísima, intrincada y peligrosa carretera comarcal M-618 transita entre las localidades madrileñas de Colmenar Viejo, Hoyo de Manzanares y Torrelodones culebreando entre colinas, roquedos y valles del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Toma el nombre del paraje llamado El Grajal donde convive con estructuras hidráulicas del Canal de Isabel II, como la presa cercana y un sifón.

Aunque esta vía es de origen medieval (ver texto del puente antiguo) se reformó su trazado, modernizándolo, a finales del siglo XIX. Se dice que es obra de 1.895, pensando quizás que se corresponde con los trabajos hidráulicos de presas y sifones que después inauguró Alfonso XIII en 1.908. No obstante, se podría pensar que es obra de ilustrados, probablemente del siglo XVIII o principios del XIX cuando todavía este itinerario era usual para dirigirse hacia los portillos de Guadarrama o La Fuenfría y bajar hacia los Sitios Reales de La Granja y Riofrío o seguir hasta Segovia pero lo cierto es que la fábrica en sillares de granito de los zócalos, dinteles y esquinas de la casa de peones camineros, situada muy cerca, tiene factura semejante a la obra del puente luego cabe pensar que ambas construcciones se correspondan con finales del siglo XIX. Lo cierto es que, por aquellas fechas, ya se debió optar por un puente viga en celosía de acero, más económico y plenamente testado por la gran experiencia en estructuras metálicas. Tampoco se ajusta a los estándares que marcaba el Ministerio de Fomento para carreteras de tercer orden o caminos vecinales. Este puente se puede enmarcar en el último grupo de estructuras de fábrica de sillería que se construyen en nuestro país aunque utilizando en intramuros y extradós el hormigón en masa.

Sinceramente, se trata de un bello y robusto puente, plenamente inserto en el paisaje circundante y con la única salvedad de que se construyó prácticamente pegado al de origen medieval. Predominó el sentido economicista, es cierto, ya que es el punto más angosto para vadear el río y el ahorro de materiales era evidente.

Características de la obra:  Se trata de un puente de un solo vano con arco de medio punto y luz aproximada a los 10 metros. El tablero tiene una longitud de 27 metros (35 metros incluyendo estribos) y un ancho total que oscila entre 4 y 4,20 metros, incluyendo pretiles. La estructura central se asienta en roca viva sobre la que se diseñan en ambas márgenes plintos de 4 metros de longitud, rematados en extremos por columnillas semicilíndricas coronadas por sombrerete cónico. Una línea de imposta sobresaliente hace de salmeres sobre los que se asienta el arranque de la bóveda. Espléndido trabajo de cantería para una piedra dura como es el granito de Colmenar, especialmente en la zona basal, arranques, bóveda y boquillas con dovelas amplias, de forma acuñada y buena disposición en su rosca; colocación a hueso, aunque se aprecia un fino llagado en algunas piezas así como el encaje de pequeño ripio producto de alguna de sus rehabilitaciones. En estribos se optó por potenciar la fortaleza de los paramentos adosando en ambas caras contrafuertes en disminución desde base hasta línea rasante, como si fuera un baluarte, con sillares de esquinas sobresalientes para realzar el conjunto. En realidad, los elementos generales tienen dosis de decoración y consiguen enriquecer la obra civil. En los muros de acompañamiento -uno de ellos en curva- se elige la piedra granítica en mampostería concertada ordinaria (con cal o cemento) bien trabajada y dispuesta. Sobre la rasante se dispone otra línea sobresaliente o escocia que sombrea el conjunto y le da carácter; sobre ella, apoyan los pretiles en tres hiladas de buen sillar coronados por una albardilla convexa, todo ello en granito. En cabeceras se pueden apreciar elementos -auténtica arqueología carreteril- de seguridad muy antiguos, como son los bolardos o guardarruedas cónicos y amplios quitamiedos de mampostería, muy reformados. También queda en la calzada algún mojón de hormigón, de los del Plan Peña de los años 40 del siglo XX.

El puente tiene señalización de paso preferente en un sentido y -al igual que ocurre con toda la calzada- tiene limitación para vehículos pesados con MMA autoriza inferior a 13 toneladas.

Cómo llegar: Situándonos en Madrid, deberemos coger la M-30 dirección N hasta su PK 0 donde en un gran cruce de autovías, tomaremos la indicada como M-607 dirección Colmenar Viejo. Al entrar en este núcleo, aproximadamente en el PK 30, tomaremos -por el sur- una vía de circunvalación cuya continuación es la propia carretera provincial M-618 con dirección a Hoyo de Manzanares y Torrelodones. Nuestro puente se encuentra en el PK 6,500 justo después de pasar una vieja casilla de peones camineros.

Acceso al artículo sobre el Puente Medieval: pinchar aquí















Tanda de fotos realizadas el 1 y 11 de agosto de 2.014




 Tres fotos de fecha 15.07.2015





jueves, 27 de octubre de 2016

PUENTE DEL GRAJAL SOBRE EL RÍO MANZANARES

PUENTE MEDIEVAL DEL GRAJAL SOBRE EL RÍO MANZANARES EN COLMENAR VIEJO-M  

M-618 PK 6,500


La bellísima, intrincada y peligrosa carretera comarcal M-618 transita entre las localidades madrileñas de Colmenar Viejo, Hoyo de Manzanares y Torrelodones culebreando entre majadas, roquedos y valles del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Toma el nombre del paraje de El Grajal donde convive con estructuras hidráulicas del Canal de Isabel II, como la presa cercana y un sifón.

Respecto al puente, situado en el PK 6,500 (Término de Colmenar Viejo) se discute su origen e incluso se cree que pudiera ser romano. Si bien es cierto que la antiquísima calzada XXIV del Itinerario de Antonino que venía de Titulcia (Aranjuez) y Complutum (Alcalá de Henares) pasaba cerca, este puente y algún otro, estarían en un ramal secundario del que no parece haber restos que puedan confirmar su conexión con la vía principal. Sí parece más plausible que formara parte de una derrota estrecha que trabajaran los musulmanes, acondicionándola y construyendo o mejorando viejos puentes con intención de conexionar algunos puntos de defensa y vigilancia de la Marca Media (Tierra de nadie, fronteriza entre los reinos cristianos del norte y el Califato de Córdoba ) que podemos fechar entre los siglos IX y XI. Sería el conocido "Camino Militar" entre Talamanca del Jarama y el Valle del Tiétar con torreones y atalayas en Torrelodones y Hoyo de Manzanares. Sí fuera así, podríamos catalogar el puente del Grajal como construcción árabe de época alto-medieval. Las potentes avenidas del río Manzanares a lo largo de siglos destruyeron arco y paramentos del puente, reconstruyéndose repetidas veces, pero manteniendo el estilo propio de sus constructores originales. Así se hizo con la famosa riada de 1.680 que derribó prácticamente toda la obra pero que se decidió reconstruirla al viejo estilo, quizás cambiando el arco ojival por uno de medio punto ligeramente peraltado, alargando las dovelas hasta la zona basal o de arranque, que en este caso, es la roca granítica del lecho del río. Se pudo hacer un tablero horizontal pero se optó por mantener la plataforma a dos aguas o tipo "lomo de asno". La última restauración ha tenido lugar en el año 2.013 aprovechando fondos del Ministerio de Fomento captados en el Plan del 1% Cultural y se echa en falta que no se hubiera completado el conjunto rehabilitando parte del camino original, en ambas cabeceras (unos pocos metros) , hasta sus cortes con la carretera nueva, pues lo cierto es que su acceso es difícil por ambos lados debido al desnivel que existe entre calzada y terrenos anexos. Bueno, la realidad es que no existe ni siquiera un mirador con aparcamiento decente para los viajeros que quieran parar y echar un vistazo. Tampoco un panel informativo sobre su construcción, historia y vicisitudes.

Los datos que ofrece la web de la CAM sobre su restauración son estos:

La Dirección General de Patrimonio Cultural acometió en 2013 la restauración integral del puente. Los trabajos consistieron en: Limpieza del entorno. Eliminación de vegetación en las inmediaciones del puente, así como de las tierras acumuladas con el paso del tiempo sobre el tablero. Acondicionamiento del talud de la carretera para impedir que se produjera nuevamente acumulación de tierras. Reposición del solado perdido. Colocación y consolidación de pretiles. Realización de catas arqueológicas en el tablero y embocadura del puente. 

Ficha técnica.

Coordinación técnica: Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid. Área de Conservación y Restauración. Jefe de Servicio de Conservación del Patrimonio Inmueble: Carmen Córcoles García. Redacción y dirección del proyecto: Elena Romero Sánchez. Dirección de ejecución y coordinación de seguridad y salud: Juan Vélez Salinas. Empresa de restauración: Strato. Trabajos de restauración y levantamiento planimétrico: Art Chemist. Período de ejecución: 2013.    Inversión: 43.484,33 euros.

Características de la obra: Se trata de un puente de un sólo arco, grande, de medio punto, con una luz aproximada de 10 metros. Los paramentos se construyeron con aparejo irregular en fábrica de mampostería careada (bien enrasada) y ordinaria (cales o argamasas en juntas) con lo cual resulta robusto y vistoso. En las zonas bajas todavía se aprecia su disposición en hiladas -quizás, los lienzos que menos desperfectos han sufrido en el tiempo- de variado tamaño y horizontalidad. Todo el puente se asienta sobre roca madre en el lecho del río, sin cimentación de fábrica. El arco es perfecto, con clave junto a la rasante y con boquillas visibles de dovelas medianamente labradas, grandes, con rosca, que descargan sobre la roca, sin salmeres ni basas de soporte. En el intradós es donde se ve la buena factura de trabajos de restauración producidos en el siglo XVII con sillares bien compuestos y escuadrados, algunos con 50-60 centímetros de soga, especialmente alternados en boquillas. Tablero a dos aguas de 34 metros incluido estribos , (21+13 desde el vértice hasta cada cabecera) muy angosto, con calzada de entre 1,50 y 1,80 metros de ancho cubierta de gruesas lajas de piedra y altos pretiles de sillarejo. Toda la obra es de granito, abundante en Colmenar y los valles que horada el río Manzanares.

Se incorporan fotos de detalle de lo que queda del muro de piedra como soporte del viejo camino medieval -cortado por la vía moderna-, así como de la casilla de peones, con un trabajo de cantería excepcional en el dintel de la ventana enrejada. 

Como ya he señalado en otras ocasiones, es lamentable el poco respeto que se tiene con obras civiles antiguas, a veces, milenarias. Al igual que ha ocurrido con otros puentes que ya he presentado, el de El Grajal se encuentra empaquetado y comprimido por otro de más reciente creación (aunque también antiguo y de gran interés). Hay que tener en cuenta los condicionantes del terreno y si resulta imposible construir un puente nuevo más arriba o abajo del antiguo, lo que se debe hacer es trasladar la obra antigua a otro lugar. Lo cierto es que, la mayoría de las veces, la decisión de los ingenieros ha sido eliminar el viejo y construir el nuevo en el mismo lugar (generalmente, el más idóneo) y todavía tendremos que congratularnos pues el responsable de la reforma de la M-618 y sus puentes, no tiró por "la calle de en medio" y se cargó el viejo puente medieval. Felicitémonos, entonces.

La verdad es que -observando la fábrica y buen hacer- el jodido puente nuevo  tiene estilo y categoría. Se dice que es obra de 1.895, pensando quizás que se corresponde con los trabajos hidráulicos de presas y sifones que después inauguró Alfonso XIII en 1.908  así como con el nuevo trayecto de la carretera comarcal. Se podría pensar que es obra de ilustrados, probablemente del siglo XVIII o principios del XIX cuando todavía este itinerario era usual para dirigirse hacia los portillos de Guadarrama o La Fuenfría y bajar hacia los Sitios Reales de La Granja y Riofrío o seguir hasta Segovia pero lo cierto es que la fábrica en sillares de granito de los zócalos, dinteles y esquinas de la casa de peones camineros, situada muy cerca, tiene factura semejante a la obra del puente luego cabe pensar que ambas construcciones se correspondan con finales del siglo XIX.Siguiendo con el puente moderno, comentar que no  lejos de aquí, en el itinerario hacia Segovia por la CL-601, tras bajar las famosas "siete revueltas" del puerto de Navacerrada, nos encontramos con un bello puente muy semejante a éste que cruza el río Eresma y es conocido como el  Puente de la Cantina.

Bueno, por allí pasó el lobo Quirce y así lo cuenta. No, la carretera M-618 no es para camiones largos o muy pesados. No se os ocurra correr esa carretera, salvo que la MMA sea inferior a 13 Tm o la longitud inferior a 10 metros y aún así será emocionante el tránsito por ella (de esta limitación están exentos los camiones de servicio público). Salud y buena ruta.

Cómo llegar: Situándonos en Madrid, deberemos coger la M-30 dirección N hasta su PK 0 donde en un gran cruce de autovías, tomaremos la indicada como M-607 dirección Colmenar Viejo. Al entrar en este núcleo, aproximadamente en el PK 30, tomaremos -por el sur- una vía de circunvalación cuya continuación es la propia carretera provincial M-618 con dirección a Hoyo de Manzanares y Torrelodones. Nuestro puente se encuentra en el PK 6,500 justo después de pasar la citada casilla de peones que ya he descrito.






















Tanda de fotos realizadas el 1 y 11 de agosto de 2.014


Comparativa de los puentes antes de su limpieza y restauración. Foto tomada de la revista del MOPU de marzo 1.988


Foto de V. González para la revista del Ministerio de Fomento y Medio Ambiente nº 444 de julio-agosto de 1.996.