viernes, 7 de septiembre de 2018

PUENTE DE MARÍA CRISTINA. San Sebastián

PUENTE DE MARÍA CRISTINA SOBRE EL RÍO URUMEA

SAN SEBASTIÁN


Es conocido como Tercer Puente, Puente de la Estación o Puente de la Renfe, aunque ciertamente se le bautiza como Puente de María Cristina en deferencia a María Cristina de Habsburgo-Lorena, esposa del difunto rey Alfonso XII y asidua veraneante de San Sebastián. La obra fue inaugura el 20.01.1905 -festividad de San Sebastián-  cuando ya reinada por mayoría de edad, el hijo de la citada, Alfonso XIII y entre los asistentes se encontraban el ingeniero municipal Marcelo Sarasola, que perteneció al jurado para evaluar la obra premiada así como José Goicoa Bazcaiztegui, arquitecto municipal de San Sebastián por aquellas fechas.

Quizás, los orígenes de estos bellos puentes sobre el río Urumea están en el cuidadoso proyecto de ensanche de la ciudad de San Sebastián que toma forma en el año 1867 debido a la intervención de Antonio Cortázar Gorria. Arquitecto de profesión, trabajó como auxiliar facultativo a las ordenes del ingeniero-jefe Manuel Peironcely y llegó a ser nombrado director de Caminos de Guipúzcoa en el año 1863. Además de proyectar numerosas carreteras en la provincia y diseñar el Ensanche de San Sebastián, realizó el contiguo puente de Santa Catalina en el río Urumea. El segundo ensanche de la ciudad también lo proyectó él entre los años 1873 y 1882. Los ensanches relativos a Los Arenales y el Barrio de Gros o Zurriola son más modernos pues datan del año 1894 y son obra del arquitecto José Goicoa Bazcaiztegui en colaboración con Nemesio Barriocanal, punto donde se enclava y da servicio el puente del Kursaal y se construye el muro de encauzamiento del río en su margen izquierda al tiempo que se intentan eliminar los viejos pasos de madera sobre el río. De hecho, nuestro puente sustituye a la pasarela provisional de madera construida en el año 1893 y que daba servicio a las comunicaciones hacia el casco viejo de San Sebastián. El día anterior a la inauguración del puente se prohíbe el tránsito por la misma y posteriormente será desmontada.

Lo más clarividente del proyecto, características y limitaciones lo encontramos en las condiciones del concurso convocado para su adjudicación y que recoge perfectamente la ROP del año 1904 en su tomo 33 de cuyo artículo extraigo estos párrafos: [...] El material resistente de los arcos debe ser de sillería, sillarejo o de hormigón armado desechándose el hierro y el acero. La decoración y aspecto deben ser ricos y monumentales advirtiéndose que si se adopta en cemento armado, habrá de quedar completamente oculto en los paramentos principales y recubierto con azulejo, mármol y otro elemento decorativo.
Se fija como límite de presupuesto la cantidad de 500.000.- pesetas sin contar los gastos de cimentación que han de costearse directamente por el Ayuntamiento. Se deja en libertad a los autores para firmar los estudios o presentarlos por el sistema de lemas y pliegos, fijándose el plazo para su entrega en  dos meses, que expira el 15.11.1903.
Según se dice, causó asombro la suma de inteligencia y de trabajo que han realizado los autores de estos proyectos, algunos presentados con hermosas acuarelas y gran lujo de detalles y otros, constituyendo unas memorias con gran alarde de ciencia y dominio que revelan las teorías de la mecánica aplicada a las construcciones.
El programa exigía con claridad la condición esencial de la belleza a fin de que resulte un puente rico, monumental y grandioso en su aspecto, a diferencia de lo que se venía haciendo por las administraciones municipales en la mayoría de las capitales de provincias donde predominaba el ahorro, el mal gusto y la penuria de medios.
Se presentaron 14 trabajos diferentes con lema o autor de cada proyecto, materiales principales, número de arcos, luces, flechas, rebajamientos, situación de los arranques respecto de la pleamar equinoccial, espesor de pilas y apariencia de estribos, espesor de arcos en clave y arranques, plazo señalado para su construcción, presupuesto y otros pormenores.
El proyecto número 6 es el presentado por José Eugenio Ribera Dutaste con la colaboración del arquitecto Julio María Martínez-Zapata Rodríguez que muestran un puente con 3 arcos escarzanos rebajados a 1/11,4 y con 24 metros de luz cada uno, ejecutados en hormigón armado en su cuerpo y con sillería en sus frentes. Pavimento horizontal a la altura del paseo y los arranques de los arcos penetran 0,44 metros en agua en momentos de pleamares equinocciales. Los cálculos de las vigas principales se han ejecutado por el método gráfico de las líneas de presiones de Mery y las demás, se han calculado analíticamente. Se añaden pliegos de condiciones y el presupuesto se divide en dos partidas: puente propiamente dicho por importe de 378.694,50 pesetas y decoración con dos arcos de entrada por importe de 120.340.- pesetas.
Estudiados concienzudamente todos los proyectos, este Tribunal otorga el primer premio al proyecto presentado por el ingeniero José Eugenio Ribera y el arquitecto Julio María Martínez-Zapata. Entre otros atributos de la obra se cita el detalle de los arranques de las pilas, decoradas con la proa de una nave y sus remos como alegoría de la tradición euskera marinera así como el coronamiento con lujosa balaustrada en relieve y los candelabros, consiguiendo excelentes proporciones, formas y aspecto ornamental de la obra.
Las bases del concurso también exigían que se notificara en el plazo de 15 días el nombre del contratista responsable de la obra que, en este caso, recaía en la propia empresa de Ribera, esto es, Compañía de Construcciones Hidráulicas y Civiles.
Los vocales del jurado opinan que se debe suprimir del proyecto los arcos de triunfo en cada cabecera, reemplazándolos por unos obeliscos semejantes a los del puente de Alejandro III en París, lo cual, también reduciría el coste final de la obra. Por cierto, el primer precio tenía también una cuantía económica para su autor, fijada en 5.000.- pesetas.
El segundo premio tenía una cuantía económica de 3.000.- pesetas y se concedió al proyecto presentado por Laurak-Bat, muy semejante al del propio Ribera. Firman en Bilbao a 5 de diciembre de 1.903 los componentes del jurado, Pablo de Alzola, Evaristo de Churruca, Enrique Gadea, Recaredo Uhagón y Marcelo Sarasola. (ROP 31.03.1904. tomo 33) [...]. Los costes de la obra fueron financiados por la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián con un préstamo a 100 años sin interés.

Quizás, existe cierta confusión con esta segunda obra premiada a Laurak-Bat. La Wikipedia y algunos estudios sobre el puente de María Cristina adjudican el diseño decorativo al arquitecto Antonio Palacios Ramilo pero no es así. Palacios, en colaboración con Joaquín Otamendi Machimbarrena y con el escultor Ángel García Díaz participan en el concurso y son los que obtienen el citado segundo premio, pero cuya obra no se ejecutó. También con este proyecto obtuvieron la segunda medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes del año 1904.

Características de la obra: Tiene una longitud de 88 metros y consta de 3 arcos escarzanos con rebajamiento al 1/11 de círculo construidos en hormigón armado con diafragmas longitudinales y rasante horizontal. Las luces libres de los vanos son de 24 metros cada uno. Las bóvedas de hormigón de 70 centímetros de espesor en arranques y de 60 centímetros en la clave están reforzadas por 13 vigas armadas en doble T  dispuestas de acuerdo con la patente de Ribera, aplicada en los puentes del Golbardo, Ganzo y en una coetánea bóveda de 35 metros de luz construida para el acueducto del Chorro en Málaga por el ingeniero Werner. Las pilas de hormigón están revestidas de sillería y piedra artificial.

Se prescinde de los arcos monumentales en las cabeceras pero se incorporan 4 obeliscos con estatuas en los ensanches de estribos a base de una bóveda sobre 3 basamentos que permiten la circulación peatonal bajo ellos. Estos monumentos, que recuerdan a los del puente de Alejandro III en París, tiene una altura de 18 metros y están coronados por grupos escultóricos con figuras ecuestres que son obra del escultor madrileño Ángel García Díaz, habitual colaborador de Martínez-Zapata. Los trabajos de moldes y fundición de estatuaria y balaustradas se hicieron en la empresa madrileña Fundiciones de Hierro Francisco Iglesias. Este recurso historicista lo modificará drásticamente Ribera en el puente del Kursaal donde aplica obeliscos luminosos sobre pilas con un carácter quizás, más modernista. También se rematan los cantos de las pilas centrales con proas de barcos a modo de tajamares como auténticas esculturas que flotan en las láminas de aguas. Suelen ser habituales las críticas a estos modelos recargados y eclécticos por parte del propio Ribera años después, aduciendo que se trataban de proyectos de principios del siglo XX, muy superados, cuando en los felices años 20 daba clases en la Escuela de Caminos de Madrid y señalaba que la propia evolución del gusto arquitectónico justificaba las críticas a su propio proyecto redactado en el año 1903.

También resulta novedoso la aplicación de piedra artificial en paramentos y bóvedas aunque siempre con una cuidada preparación de la piedra muy machacada, los finos áridos con los que se mezclaba y el cemento aglutinante, consiguiendo pigmentaciones muy logradas que hacen dificultosa su diferenciación con piedras areniscas o calizas naturales.

El puente se construyó en el plazo récord de poco más de seis meses, quedando concluido en 1904. Es probable que su firme original fuera de adoquinado, como se aprecia en las fotografías de época. 

En los años ochenta, ante el deterioro que al parecer se apreciaba en el puente, el Ayuntamiento encarga su rehabilitación a los ingenieros Arenas, Alonso y Pantaleón. El estudio de Juan José Arenas de Pablo, un ingeniero al que debe reconocérsele una culta sensibilidad en el desempeño de su profesión, opta por realizar una modificación radical en  la concepción estructural y una intervención mimética en lo decorativo que logra mantener su apariencia y el espíritu del lugar, pero que obviamente no impide que hoy debamos hablar de un puente distinto del construido por Ribera en 1904. Según sus propias palabras: «Se demolieron las viejas bóvedas y se sustituyeron por un conjunto de quince arcos-tímpano (cinco por cada vano) pre-fabricados en hormigón armado. De esta manera se logró un tablero de sección celular, mucho menos pesado» (Líneas de verdad, 2002, 15). El 20 de enero de 1985, ochenta años después de su apertura, el puente es reinaugurado. También se tuvo que enfrentar el equipo de Arenas con la reforma del Puente de Valencia de Don Juan sobre el río Esla en 1990, otra obra original y paradigmática de Ribera que espero subir pronto a este blog pues ya lo visité en junio del año 2017.

A este respecto, copio algunas opiniones de Arenas de Pablo que parten del problema con las cimbras que Ribera intentaba resolver mediante armaduras rígidas, que no dejaban de ser auténticas cimbras de acero pero embebidas en el hormigón y Arenas comenta: Hay casos en los que estas armaduras internas han funcionado correctamente, colaborando con el hormigón que las envuelve en la resistencia frente a esfuerzos de sobrecarga pero, en otros, como el caso del Puente de María Cristina no, porque esas armaduras fueron la causa de la ruina de sus bóvedas que tuvimos la oportunidad de reconstruir en 1983. El puente que construyó Ribera era en el plano estructural realmente simple: tres aberturas iguales con bóvedas macizas de 24 metros de luz rematadas por un conjunto de tabiques delgados longitudinales sobre los que apoya la losa superior, también de hormigón, que constituye el forjado o piso. O sea, tras la experiencia de un puente tan ligero como el de Golbardo, cuyas vibraciones en la prueba de cargas le resultaban molestas a Ribera pasa aquí a bóvedas macizas y rigidizadas por todo un sistema de tabiques longitudinales. Lo hace porque es un puente urbano y que además llevará la pesada carga de su profusa decoración, con pilas dotadas de bellas proas y coronadas por balconadas, en la artística barandilla y en las monumentales farolas en cuyo diseño intervino Benlliure, rematado todo ello por los cuatro pórticos de entrada al puente, las mayólicas doradas con figuras de dragones, los remos en bajorrelieve, las cabezas de monstruos mitológicos haciendo el papel de canetes de las cornisas.../... Ribera no sólo utilizó el hormigón para las pilas y las bóvedas pues la misma cimentación fue resuelta como suma de pilotes de hormigón armado, prefabricados e hincados con martinete en el lecho de arena del Urumea. Parte de la decoración del puente también se realizó a base de hormigón o derivados, imitando el mármol o al azulejo. Lo cierto es que al ingeniero Arenas de Pablo le gustó más el Puente del Kursaal, levantado por Ribera en 1918 y del que dice: Por su perfecta inserción en la trama urbana y en el paisaje terrestre y marítimo de esta ciudad, constituye un ejemplo de extraordinario valor. El puente ofrece unas proporciones geométricas que, más que estructura, es aire y llega a parecer calle o avenida sobre el río; avenida serena y reposada que se instala quietamente sobre el Urumea. (Textos que copio del libro de Juan José Arenas titulado "Caminos en el aire", páginas 974 a 980 donde, además de tratar estos puentes, analiza con profundidad la rotunda figura personal y profesional de José Eugenio Ribera).

El Diario Vasco en su edición de fecha 04.06.2018 recoge una nueva intervención en nuestro puente, básicamente de limpieza y mantenimiento cuyo texto es el siguiente: [...] La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de San Sebastián aprobará este martes el proyecto de ejecución de las obras de restauración y limpieza de los elementos ornamentales del puente de María Cristina. El teniente de alcalde de San Sebastián, Ernesto Gasco, ha asegurado que «ha llegado el momento de un lavado de cara para que el puente quede espectacular» y ha avanzado que la restauración comenzará antes de acabar el año. La intervención consistirá en una restauración de los elementos decorativos y escultóricos del puente «bajo la premisa de un respeto absoluto al patrimonio existente, evitando cualquier tipo de alteración». El presupuesto de la intervención es de 761.259 euros y está previsto que la semana que viene pase por Mesa de Contratación y el concurso de obra pueda quedar aprobado a mediados de este mes de junio. La previsión sería iniciar los trabajos en torno a la primera quincena de noviembre. En concreto, se va a actuar en los cuatro obeliscos que se encuentran en ambos extremos. Se trata de obeliscos formados por una bóveda asentada sobre tres elementos, que permiten el paso de personas en todos los sentidos. La base es de piedra caliza y el cuerpo central de hormigón revestido con sillares de piedra artificial. Cada obelisco incluye elementos decorativos dorados, elementos cerámicos, de vidrio, farolas y esculturas ecuestres que rematan el conjunto. La restauración consistirá en la limpieza mecánica de sales, polvo, suciedad y excrementos de ave, aplicación de tratamientos biocidas, arreglo y sellado de elementos constructivos, reparación de grietas y fisuras. Se sanearán y repintarán los obeliscos en color ocre, los elementos decorativos de color dorado, se limpiarán y arreglarán los escudos de cerámica, así como los ojos de cristal que incluyen el nombre del puente y las farolas que están en la zona superior. Gasco ha detallado que también se va a actuar en los estribos del puente que incluyen una figura ornamental. Se intervendrá en los balconcillos que incluyen una farola con «angelotes», en las cerámicas con dragones de los tímpanos, en el barandado con numerosas formas, fundamentalmente cabezas de dragón, y farolas rematadas por dragones. El proyecto de restauración ha sido redactado por José Luis Larrañaga Odriozola, licenciado en Bellas Artes en la especialidad de restauración, bajo la supervisión de las restauradoras del Museo San Telmo [...]

Para saber más: Resulta básico y muy ilustrativo el artículo de la ROP sobre el concurso convocado por el Ayuntamiento de San Sebastián, publicado en el año 1904, tomo XXXIII. También se hacen algunas referencias y se ponen fotos en el manual docente elaborado por el propio José Eugenio Ribera Dutaste titulado "Puentes de fábrica y hormigón armado" editado por Gráficas Barragán de Madrid en el año 1925. El libro titulado "Caminos en el aire: Los puentes", volumen II, obra de Juan José Arenas de Pablo, editado en el año 2002 por el CICCP. La revista del viejo MOPU en su monográfico "Guía de los puentes de España" con el número 345 de fecha julio-agosto de 1987 le dedica atención y exhibe alguna foto del puente en el artículo de Gloria Otero bajo el título "Puentes del siglo XX. De la utopía a la rutina". En el libro "Antonio Palacios, constructor de Madrid", de varios autores, editado por el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en noviembre del año 2001 coincidiendo con una exposición sobre este arquitecto, se recoge información precisa que aclaran las imprecisiones divulgadas en cuanto a la autoría de este puente. José Ramón Navarro Vera también se refiere a esta estructura en su libro "El puente moderno en España entre los años 1850 y 1950", tomo II, editado por la Fundación Juanelo Turriano en el año 2001 donde trata las obras en hormigón y la tradición y modernidad en la cultura estética de los ingenieros del momento. También el libro "Puentes arco en España", editado por el CEDEX en el año 2012 le dedica ficha en página 52. La revista del Ministerio de Fomento y Medio Ambiente número 466 de fecha julio-agosto del año 1998 se ocupa de él en el monográfico titulado "España 1898, Ingeniería, Arquitectura y Obra Pública". El CICCP organizó una exposición sobre Ribera de la que se se hizo eco el ingeniero José Antonio Fernández Ordoñez montando un artículo para El País con fecha 03.06.1982 donde además de las referencias a este puente nos hace una completa historia de la vida y obra del insigne Ribera Dutaste. En internet existen variadas entradas sobre el tema, algunas con errores pero que añado sus enlaces porque tienen cierto interés y en algunos blogs se detallan los puentes más significativos sobre el río Urumea en esta ciudad. La Wikipedia, Academia-Edu., Artedemadrid sobre el escultor Ángel García, Sansebastianturismo.com, piensaenunlugar, aunamendi o elcuaderonoviajero. La web del CEHOPU-CEDEX también lo tiene en cuenta. La web de Arenas y Asociados hace un buen despliegue fotográfico de su actuación en 1985 y por último, el Diario Vasco nos informa sobre la renovación y limpieza que se efectuará en este puente a lo largo del año 2018.

Se intenta seguir un orden cronológico en el soporte gráfico.



Puente de madera sobre el río Urumea construido en 1893 que permaneció en vigor hasta el año 1904, fecha en la que se pone en servicio el Puente de María Cristina.




Tres fotos de los dibujos del proyecto de Ribera de 1903, incluyendo los arcos de triunfo en ambas cabeceras. Figuran en la ROP del año 1904.


Acuarela que probablemente formaba parte de la memoria del proyecto pues como se anunciaba en el concurso se podían aportar también dibujos y acuarelas de los proyectos presentados. En este caso, sería del año 1903 y probablemente la hizo el arquitecto Martínez-Zapata o alguien de su equipo. Biblioteca Fundación Juanelo Turriano.


                                      

Dibujo de alzado del puente según el proyecto que consiguió el segundo premio, con el lema Laurak-Bat que se corresponde con el pliego cerrado propuesto por Palacios-Otamendi de 1903.


Vieja imagen del recibimiento real en el puente con fecha 20.01.1905


Postal del puente probablemente tomada tras su inauguración, en el año 1905




Tres fotografías que se exhiben en el manual docente de José Eugenio Ribera titulado "Puentes de fábrica y hormigón armado" y aunque sin fecha, deberemos pensar que se corresponden con el año de su inauguración en 1905.


Postal del puente hacia el año 1913


Postal de Ediciones Galarza, probablemente del año 1917 tomada de los fondos de Todocoleccion.net


Otra postal de Ediciones Galarza, seguramente de los años 20 del siglo XX tomada de los fondos fotográficos de Todocolección.net


Postal de Ediciones Galarza de nuestro puente en toma probablemente de los años 20/25 del siglo XX que tienen los fondos fotográficos de Todocolección.net


Fotografía de los años 50 del siglo XX del que desconozco autor y origen.



Fotografía del puente y del propio Ribera con la cabecera del artículo sobre el tema que escribió JAFO (José Antonio Fernández Ordóñez) para El País en la edición de fecha 03.06.1982. 

REMODELACIÓN DE ARENAS Y ASOCIADOS EN EL AÑO 1985














Serie de fotografías de distintas fases del proceso de remodelación del puente durante los años 1985 y 1986 que he tomado de la web corporativa de Arenas y Asociados.



Fotografías que se exhiben en la revista del MOPU número 345 de fecha julio-agosto del año 1987 monográfico titulado "Guía de los puentes de España".


Dibujo de Antonio Aragüez Vela de nuestro puente para la revista del MOPU ya citada anteriormente, probablemente realizado en 1986/1987.


Maqueta del puente de María Cristina que figura en el museo virtual del CEDEX.



Dos fotografías, probablemente tomadas hacia el año 2000 y que figuran en el libro "El puente moderno en España entre 1850 y 1950", obra de José Ramón Navarro Vera.










Tanda de fotos realizadas con fecha 29.10.2009



Dos interesantes fotografías de detalle de una farola, tomadas en 2014 y que figuran en el blog pieenunlugar.com


Fotografía del año 2015 de Wolfgang Pehlemann.

                                                 

Ilustración del donostiarra Juan Álvarez realizada en el año 2015.


Fotografía reciente aunque sin fecha ni autor tomada de Internet donde se muestra un buen detalle de la balaustrada y la alegoría de un tímpano.


Fotografía de Google View realizada en el año 2016
Interesante dibujo estampado en vinilo decorativo ejecutado en 2016 que tomo de internet ignorando su autor.







martes, 4 de septiembre de 2018

PUENTE NUEVO DE VALIMBRE SOBRE EL RÍO TURIENZO

PUENTE NUEVO DE VALIMBRE SOBRE EL RÍO TURIENZO
Castrillo de las Piedras. Término Municipal de Valderrey. León
N-VI  PK  318


Al arruinarse el viejo puente que se encuentra unos metros aguas abajo de esta obra civil se decide construir un nuevo puente que dará servicio al camino real de Galicia, a los rebaños de merinas que transitaban por la cañada de La Vizana y también a muchos peregrinos del Camino de Santiago en dirección hacia Astorga. Una vez rehabilitado como paso peatonal el viejo puente, de nuevo vuelve a ser utilizado por estos romeros y excursionistas que se mueven por esta zona y la obra nueva queda exclusivamente como puente carretero.

Lo cierto es que el viejo puente estuvo en ruina o fuera de uso en muchas ocasiones y siempre se pensó en construir uno más moderno pero este proyecto no se llevó a cabo hasta que se decide renovar el antiguo camino que todo el mundo utilizaba como paso hacia Galicia y que en muchos puntos era una antigua calzada romana conocida como Vía de la Plata. En el año 1.761 se proyecta lo que será el camino real de Madrid hacia La Coruña y se encargó de su diseño al ingeniero militar Carlos Lemaur que en unión de otros colegas hicieron las trazas y construyeron algunos sectores, especialmente el del tramo del puerto del Manzanal al de Pedrafita. El tramo que nos ocupa, probablemente desde La Bañeza  hasta Astorga lo llevó a cabo el arquitecto Francisco de Rivas y será este técnico el que decide prescindir del viejo puente construyendo uno nuevo.

Como ha llegado hasta nosotros el proyecto de Rivas que levantó en 1.790 podemos comprobar que se trataba de un puente con tres vanos de arcos de medio punto y un tablero con ligera pendiente hacia cabeceras. Todas la obra sería en piedra, predominando la sillería de caliza del lugar y tenía fuertes estribos con aletas. Lo cierto es que con los atrasos en la construcción, las penurias económicas del Reino y otras cuestiones, este puente no se llegará a construir hasta pasados 40 años, esto es, en 1.830 y rectificando el proyecto de Francisco de Rivas,  adaptando la obra civil a un solo vano.

Características de la obra: Tenía una longitud aproximada de 30 metros, incluyendo los largos estribos y su anchura era de 7,35 metros. Disponía de un arco escarzano de 11 metros de luz y su fábrica era a base de sillería caliza de calidad, incluyendo bóveda y aletas. Al introducirse la nueva normativa para carreteras nacionales en cuanto a su anchura, que debió de ser en los años 60 del siglo XX, se decide actuar sobre este puente. Se pudo hacer un corrimiento de muros para mantener la traza y fábrica original o también se podría haber incorporado un tablero de hormigón más ancho (que siempre se puede eliminar y volver a la obra original sin graves modificaciones), pero no, se decidió envolver en hormigón la vieja obra pontonera en una actuación grosera y nada respetuosa con una obra civil de cierto mérito.

Por lo que se aprecia ahora, exteriormente todo es hormigón y hasta se rectificó la trayectoria de la bóveda con respecto al cauce, haciéndola ligeramente esviada y perpendicular al cauce. Con el ensanche hasta los 12 metros también se han reducido las aletas originales de fábrica. Si observamos el intradós se puede comprobar que el añadido es de 2,30 metros a cada lado de la antigua bóveda. Obviamente y para conseguir la anchura de calzada deseada, también se prescindió de sus pretiles originales, probablemente de sillería o sillarejo de estilo clasicista y estos petos se han sustituidos por los normalizados a base de tubo metálico.

En los informes de Madoz, mediado el siglo XIX, se recoge: Valimbre, río al que atraviesa un puente de piedra que lleva su mismo nombre, de 60 pies de ancho, (entiendo que quería decir de largo) recientemente construido pues alude al río ahora conocido como Turienzo y a la carretera de La Bañeza a Astorga o Camino Real de Galicia.

Para saber más. Consultar el libro "Catálogo de puentes de León anteriores a 1.936" obra auspiciada por JAFO y coordinada por Tomás Abad Balboa y Pilar Chías Navarro, editada por el CICCP-CEDEX en 1.988. También se hacen algunas referencias al puente y al camino real de Galicia en el trabajo de Abad-Chías titulado "Historia de las obras públicas en Castilla y León. Ingeniería, territorio y patrimonio", editado por el CICCP en el año 2.008. El libro "Artistas cántabros de la Edad Moderna" de María del Carmen González Echegaray et al. editado por la Institución Mazarrasa-Universidad de Cantabria en el año 1.991 también cita al maestro cantero Francisco de Rivas escuetamente y haciendo referencia al trabajo del "Catálogo de puentes" ya mencionado. Para documentarse sobre actuaciones modernas en puentes históricos dañados o que deben rehabilitarse es muy interesante el trabajo de Leonardo Fernández Troyano titulado "El patrimonio histórico de las obras públicas y su conservación", publicado en la revista del CSIC "Informes de la Construcción", número 375 del año 1.985. También el monográfico de la revista Ingeniería y Territorio en su número 92 editada por el CICCP en 2.011 titulado "Restauración de la obra pública" donde se nos informa detalladamente sobre todo tipo de restauraciones de puentes.

Cómo llegar: Nuestro puente se encuentra a la altura del PK 318 de la carretera radial N-VI al sur de Astorga y dispone de un pequeño desvío de tierra donde poder aparcar y contemplar la obra, al tiempo que visitamos el mítico y antiguo Puente de Valimbre. Si se circula por la autovía A-6 tomaremos la salida 318 para enlazar con la N-VI y en dirección NW llegaremos a nuestro puente.



Dibujos de alzado, planta y perfil del tablero del puente realizado por Francisco de Rivas en 1.790 y que no se realizó.




Fotos del puente realizadas probablemente entre los años 1.986 y 1.987 que figuran en el Catálogo de puentes de León anteriores a 1.936. 




Fotos del tablero o calzada de fecha 10.09.2009 todavía con las barandillas mimetizadas de gris y sin las horribles biondas que se clavaron posteriormente. En la última se puede observar el viejo puente de Valimbre, muy confundido con los tonos marrones del suelo.



Nuestro puente visto desde el puente de la autovía A-6 en una toma de fecha 04.03.2016









Tanda de fotos de nuestro puente en fecha 03.09.2018


















Tanda de fotos de fecha 07.07.2019